Por: Lic. Fresa Torres
CON EL ESCUDO NO SE JUEGA
El presidente de la Junta Central Electoral, Román Jáquez Liranzo, declaró en Santo Domingo que el diseño del escudo incrustado en la nueva cedula de identidad nacional, no fue modificado de forma “antojadiza” y que se ajusta a la Constitución y a las leyes vigentes.
Precisó que el escudo incluido en los tres modelos de cédula —identidad y electoral/menores de edad, militares/policías y extranjeros legales— fue validado, revisado y certificado por la Comisión Permanente de Efemérides Patrias y el Instituto Duartinano.. Entonces el asunto, es más grave aún.
La cédula de identidad es el documento más sagrado que porta un dominicano. No es un plástico. Es la prueba viva de que pertenecemos a esta tierra de Duarte, Sánchez y Mella. Por eso, cuando aparece distorsionado el Escudo Nacional en la nueva cédula, no estamos frente a un “error de diseño”. Estamos frente a una afrenta a la Patria.
1. Lo que pasó no es casualidad
Bajo el gobierno de Danilo Medina ya se intentó borrar el Escudo de nuestra bandera tricolor en actos oficiales. Se “modernizó” el diseño, se jugó con los colores, se minimizó la Biblia. Ahora, en la gestión de Román Jáquez al frente de la JCE, reaparece la historia: colores que no son azul ultramar ni rojo bermellón, una Biblia que no es la Biblia, una cruz desproporcionada. Dicen que fue “bajo consenso y consultando sectores”. ¿Qué sectores? ¿Desde cuándo se consulta para mutilar un símbolo patrio? Irresponsables, Mezquinos que se juntaron en lo oscuro para distorsionar lo que a nuestros padres fundadores les costó sangre. La cédula no es un carnet de discoteca. Es la cédula de identidad nacional. Y la identidad nacional empieza por el Escudo.
La Constitución lo prohíbe. Punto. Artículo 30: “Los símbolos patrios son la Bandera Nacional, el Escudo Nacional y el Himno Nacional”. Artículos, 31: La Bandera “lleva en el centro el Escudo Nacional”. Artículo 32: Describe el Escudo con precisión quirúrgica: colores exactos, Biblia abierta en Juan 8:32, “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, cruz encima, trofeo de lanzas y banderas, laurel, palma, cintas con “Dios, Patria y Libertad” y “República Dominicana”.
En república-dominicana. No hay espacio para “interpretaciones artísticas”. La Ley 210-19 lo refuerza: queda prohibido “incorporar a la Bandera Nacional una versión del escudo distinta a la versión oficial vigente” y usar “colores distintos a los establecidos por la Constitución”. El ultraje a los símbolos patrios se castiga con prisión y multa.
Pero ¿Qué significa ese Escudo que hoy quieren borrar?
Cada parte fue pagada con vida: La Biblia abierta en Juan 8:32: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Es el evangelio de la libertad. La pusieron ahí Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella y las mujeres de febrero como; María Trinidad Sánchez, Concepción Bona, Rosa Duarte, Manuela Aybar. Muchos fueron fusilados. María Trinidad murió fusilada el 27 de febrero de 1845 por confeccionar la primera bandera. La cruz: Fe del pueblo dominicano. El laurel: Victoria, la palma paz. Las lanzas y banderas: Disposición a defender la Patria.
“Dios, Patria y Libertad”: El grito trinitario que nos parió como nación. Ese Escudo no lo diseñó un publicista. Lo diseñaron patriotas con la soga al cuello.
4. La historia que quieren votar
Primero fue “quitar el escudo para modernizar”. Luego “cambiar los tonos porque se ven mejor en digital”. Mañana será “quitar la Biblia porque no es inclusiva”. Es el mismo libreto: borrarnos como pueblo. Quieren una República sin memoria, sin raíces, sin Dios. Una cédula genérica para ciudadanos sin historia. Pero se equivocaron de país.
¡CON LOS SÍMBOLOS PATRIOS NO SE METAN!
A los que quieren borrarnos como pueblo: los estamos viendo. Nos mantendremos vigilantes. La cédula es dominicana y lleva el Escudo de Duarte, no el garabato de un burócrata. Que lo oigan en la JCE, en el Palacio y donde haya que oírlo: Nuestro Escudo no lo vuelvan a tocar.
Dominicanos y dominicas, no es hora de callar. Es hora de levantarnos como se levantaron nuestros padres fundadores cuando todo estaba perdido. Como se levantaron Duarte, Sánchez, Mella, María Trinidad, Concepción Bona y tantos otros que dieron la vida para: que hoy tengamos Escudo y Bandera.
Si ellos no negociaron la Patria con el machete en la garganta, nosotros no vamos a negociar el Escudo en una oficina con aire acondicionado. Que retumbe en cada rincón: ¡hago un llamado desde aquí, New York donde vivo, al pueblo dominicano, que se levanten! A defender lo que nos identifica, a defender el documento que nos hace ciudadanos, a defender la Biblia, la cruz, el laurel y la palma que nos costaron sangre.
Y que no se les olvide a los que hoy juegan a ser “modernos” con nuestros símbolos.
Ya lo dijo Duarte “Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la patria».
“Hoy la amenaza no viene en barcos. Viene disfrazada de “rediseño”, de “consenso”, de “actualización”. Pero es lo mismo: borrarnos.
Si la isla se hunde, nos hundimos con ella. Pero con la Bandera en alto y el Escudo en el pecho. ¡Dios, Patria y Libertad!¡Que viva la República Dominicana,