Natalia Reyes
El Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció por primera vez la violencia reproductiva como una categoría específica dentro de la violencia de género, al aprobar una resolución sobre la protección de mujeres y niñas en contextos humanitarios.
La decisión marca un precedente dentro del organismo, ya que es la primera vez que el término aparece de manera expresa en un documento de consenso adoptado por el Consejo.
La resolución surge tras años de informes de agencias de la ONU que han documentado abusos reproductivos en escenarios de conflicto armado, crisis humanitarias y desplazamiento forzado.
Aunque prácticas como el embarazo forzado y la esterilización forzada ya eran sancionadas por el Derecho Penal Internacional desde hace más de dos décadas, el nuevo reconocimiento busca agrupar estas conductas bajo un mismo concepto, con el propósito de facilitar su identificación, registro y denuncia en el ámbito internacional.