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Al menos 12 niños, adolescentes y jóvenes murieron y decenas resultaron heridos en un ataque en un campo de fútbol en los Altos del Golán, una disputada región de Siria ocupada por Israel, según los servicios de emergencia israelíes y portavoces militares.
Las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) informaron que un misil cayó sobre el área de Majdal Shams de ese territorio.
El ataque es el más mortal que se ha dado en la región desde la escalada de intercambio de fuego entre el ejército israelí y Hezbolá a través de la frontera, al inicio de la guerra en Gaza en octubre.
Un video verificado muestra numerosas personas en un campo de fútbol y víctimas siendo llevadas en camillas hasta las ambulancias. Las autoridades israelíes dijeron que todos los muertos en este ataque tenían entre 10 y 20 años.
Las FDI responsabilizaron a la organización Hezbolá del ataque, pero Mohamad Afif, el director de la oficina de medios de esa agrupación, negó rotundamente que hubiese “relación alguna con el incidente en Majdal Shams”.
“Todas las acusaciones [de involucramiento del grupo] son falsas”, agregó.
Majdal Shams es una de las cuatro aldeas de los Altos del Golán, donde viven unos 25.000 miembros del grupo étnico y religioso druso de habla árabe y donde se produjo el ataque.
La BBC está tratando de verificar los informes de que el grupo militante dijo a las Naciones Unidas que la explosión fue causada por un cohete interceptor israelí.
Horas después y como respuesta al ataque en la cancha de fútbol, la fuerza aérea de Israel dijo que atacó “objetivos terroristas” de Hezbolá en el Líbano a primera hora del domingo, en concreto, contra siete objetivos “en lo profundo del territorio libanés”, incluidos “alijos de armas e infraestructura terrorista”. En este caso, no está claro si hubo víctimas.
Antes de que se conocieran los reportes sobre el impacto del ataque a la cancha de fútbol, Hezbolá se había atribuido la responsabilidad de cuatro ataques, incluido uno contra el cuartel general militar de la Brigada Hermón, en las laderas del monte Hermón.
La base está a unos tres kilómetros del campo de fútbol donde se produjo la explosión.
Los ataques a la cancha de fútbol se produjeron tras un ataque israelí en el Líbano en el que murieron cuatro militantes.
Aunque Israel y Hezbollah intercambian disparos regularmente y ambos han sufrido bajas, desde octubre ambas partes se han abstenido de acciones que podrían derivar en una guerra más amplia en el sur del Líbano.