Por Merie Claire

En el calor sofocante de un día nublado en Accra, subiendo las escaleras hacia el taller de la famosa marca ghanesa Poqua Poqu, nos recibe Pamela Afatsawo, una joven aprendiz que nos saluda con una tímida sonrisa y una actitud abierta. Lleva puesto un hermoso vestido que ella misma confeccionó y elegantes zapatos de taco bajo. Mientras modela sus diseños para su primera sesión de fotos internacional, nos explica:

“Esto ha sido un cambio total para mí. Miráme, mirá mi historia. No había esperanza, ni ambición. Perdí a mi mamá justo cuando terminé la escuela, en 2018. Después de eso, no había nadie que me apoyara, aunque siempre me apasionó la moda. Por eso, encontrar el proyecto Fashion Expressions fue una experiencia que me cambió la vida”. Como explica Mariarosa Cutilo, Jefa de la División de Alianzas Estratégicas de UNFPA: “Queríamos diseñar un programa que uniera el mandato de UNFPA, que es la salud reproductiva entre poblaciones vulnerables, con el liderazgo del Grupo Prada en la moda. Para empoderar a mujeres y niñas vulnerables a través de la moda”.

Nuevos horizontes
Francisca se especializó en vestidos de novia y de noche, y espera que algún día se reconozca su habilidad en esta área.

El taller de Poqua Poqu es una amplia sala llena de estaciones de costura y corte, con coloridas e intrincadas prendas colgadas a lo largo de las paredes. Es una casa de moda celebrada, dirigida por mujeres. Trágicamente, la fundadora y diseñadora principal, Pokua Poku-Mouhtiseb, falleció recientemente durante el parto, dejando a Pamela con la pérdida de otra figura materna en su vida. Como en muchos países de la región, Ghana sufre los efectos de la fuga de cerebros, la emigración de personal médico calificado como parteras a Europa o América, lo que significa que incluso mujeres exitosas e independientes como Pokua pueden ser víctimas de un sistema médico debilitado.

Nuevos horizontes
En Kpeve, Melody hace un cambio de ropa, mientras la vida del pequeño pueblo sigue como si nada sucediera.

Esta es la razón detrás del programa Fashion Expressions. Emmily Naphambo, Representante Adjunta de la Oficina de País de UNFPA en Ghana, agrega contexto: “Nuestro mandato es no dejar a nadie atrás. Pero estas chicas son las que nadie piensa. Son tan vulnerables. A veces han perdido a sus padres, a veces se han convertido en madres adolescentes, y por lo general son víctimas de varios tipos de abuso. La mayoría de ellas migran desde las partes rurales de Ghana y llegan a Accra, la gran ciudad, en busca de oportunidades de trabajo. Y se encuentran en espacios muy difíciles, en la calle, en los mercados, tratando de ganarse la vida”. Nos muestra un mapa: “La región norte de Ghana, cerca de la frontera con Burkina Faso, es la parte más pobre del país.

Es también donde los efectos del cambio climático se sienten más: ya no hay agua, la agricultura se vuelve difícil, o al contrario, hay inundaciones en verano. El norte también es donde hay mucha poligamia. Si una chica es la cuarta esposa, el hombre no necesariamente tiene los recursos para alimentar a sus hijos. Entonces es ella quien debe encontrar formas alternativas de proveer para sus hijos”.

Aquí es donde interviene International Needs Ghana (INGH), como socio implementador que brinda apoyo a la alianza entre el Grupo Prada y UNFPA. El Director Ejecutivo Cromwell Awadey explica cómo su propósito original, que era “terminar con el matrimonio infantil al darles a las mujeres jóvenes y adolescentes una opción”, se convirtió en la educación como medio para la emancipación. “La pobreza crea problemas de explotación para las chicas. Abandonan la escuela, a veces solo por la pobreza menstrual. Para muchas familias, si una chica se casa o se va de alguna manera, es una boca menos que alimentar”. El programa Fashion Expressions comienza así: seis meses aprendiendo todos los pasos del oficio de la moda: coser, cortar, dibujar, diseñar… Al final del programa, las estudiantes realizaron un desfile de moda de graduación.

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Melody posa junto a una de sus creaciones de moda masculina.

Sentimos el mismo entusiasmo en GG Bespoke, una marca de ropa masculina que apoyó a la aprendiz Melody Dekator, una chica de 29 años con una encantadora sonrisa con diastema. Una rareza en el panorama de la moda ghanesa, que es tradicionalmente muy de género, ella hace ropa inspirada en la moda masculina para sí misma. “Alguien me dijo que estaban buscando chicas para capacitarse en moda. Siempre me interesaron las prendas, pero ya lo habían estado haciendo durante mucho tiempo antes de que me encontraran. Así que cuando llegué, ya habían terminado con la última persona, pero me apresuré, y así fue como me uní al programa. ¡Fui la última en entrar!”. Esta es su energía, una positividad, una confianza y una capacidad para nunca rendirse.