Por EFE

GINEBRA.- Aunque las esperanzas de paz en Siria han aumentado tras la caída del régimen de Bachar el Asad, el país sigue sembrado de minas antipersona y otros artefactos sin detonar y los niños son a menudo las víctimas de sus explosiones, advirtió este martes el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef).