El resultado en el Distrito 13 no fue solo 49.4% vs 45.9%. Fue un referéndum sobre cómo se le habla a la diáspora.
La campaña del congresista Adriano Espaillat apostó fuerte al tema racial y al recuerdo de su gesta como “el primer dominicano en el Congreso”. Fue un mensaje que conectó con una parte de la base mayor, pero no logró traducirse en respuestas a los problemas del día a día aquí.
Mientras tanto, en el terreno hubo otro fenómeno que caló mal: la contratación de más de 50 periodistas e influencers desde República Dominicana para cubrir y defender la campaña. Muchos de ellos aterrizaron sin haber vivido la renta insostenible de Washington Heights, la crisis de salud mental, los salarios bajos, las escuelas sobrepobladas, la inseguridad y la falta de oportunidades que enfrentan los dominicanos de a pie en Nueva York.
Y ese es el punto más grave: los dominicanos se están yendo. Familias completas se están saliendo de Nueva York hacia otros estados por la alta renta y la inseguridad. Ese éxodo sí debilita nuestra comunidad. Nos desarraiga, nos quita fuerza política y nos borra del mapa que tanto costó construir.
Ese vacío se sintió en campaña. Hubo episodios de violencia verbal contra Darializa Avila Chevalier, una joven socióloga hija de padres dominicanos, nacida en Miami y criada en el barrio. Avila no es una “foránea”. Es producto del D13.
El efecto fue el contrario al buscado: en vez de unir, se profundizó la división. En vez de sumar orgullo por la bandera tricolor, se dejó la sensación de que se menospreciaba a una joven que ha dedicado gran parte de su vida a educar y servir.
ADDENDUM – SIN RODEOS:
Y hay que decirlo claro: estos mal llamados “comunicadores” e influencers solo buscaron el beneficio del momento. El dinero que recibieron les tapó los ojos para no ver en Darializa Avila Chevalier lo que ella realmente representa.
Ella es el ejemplo vivo de que sí se puede. Una joven hija de dominicanos, educada, criada en el barrio, que estudia y sirve. El modelo que necesitamos para que surjan nuevos líderes y para que los muchachos sigan educándose. El recordatorio de que el sueño americano aún es posible lograrlo, aquí, en el D13.
Tapar ese ejemplo por un contrato, es traicionar a la comunidad.
Que esto no se repita.
A los candidatos y a sus equipos: las próximas campañas deben empezar por la agenda, no por el ataque. El D13 no necesita voceros importados ni campañas basadas en división. Necesita planes para frenar el éxodo, bajar la renta, devolver la seguridad a las calles y salvar nuestras escuelas.
Al final, eso es lo que la gente pide y lo que la comunidad necesita. El barrio votó para que se le escuche, no para que se le use. Porque si seguimos perdiendo dominicanos por renta e inseguridad, nos quedamos sin barrio que representar.
La utilización de un cargo público para influir en una elección ajena
Causa indignación las tácticas viles y baja moral utilizadas, la intervención de una funcionaria del Estado dominicano en este proceso electoral que debía ser ajeno a su intervención; se trata de la viceministra para las Comunidades Dominicanas en el Exterior, Celines Toribio, quien utilizo su investidura y una plataforma mediatica para conducir un programa maratónico de ataques contra Avila Chevalier.
Una funcionaria remunerada con fondos del estado dominicano no puede actuar de forma selectiva. Su deber es representar a todos los dominicanos, no intervenir en una primaria del Distrito 13. Hacerlo vulnera la confianza de miles de dominicanos residentes aquí que no comparten esa línea.
Lo ocurrido refleja patrones descritos en el informe de Marcela Ríos Tobar, titulado Violencia política de género en la esfera digital en América Latina, que advierte cómo las mujeres que participan en la vida pública suelen enfrentar campañas de hostigamiento, desinformación, ataques a su credibilidad y esfuerzos coordinados para desalentar su participación política.
Desde Fundación Oruga Internacional.Org alzamos nuestra voz. Porque si hoy callamos este abuso contra una mujer, mañana lo normalizamos contra todas.
Pero el D13 respondió. Y aquí aplica el pasaje de David y Goliath.
Goliath tenía el ejército, el dinero, los medios y las alianzas. David solo tenía una honda y una piedra.
La piedra fue la dignidad del barrio.
La propuesta. El cara a cara con la gente.
Y Goliath cayó.
Que esto sirva de precedente: en el D13 las mujeres no se aplastan. Se escuchan.
Desde la discordia del D13
Mundo News Canal 1 / Telepoder Canal 30
Fresa Torres, Presidenta Fundación Oruga Internacional . Org
