La relatora especial de la ONU sobre la situación de las personas defensoras de DD.HH., Andrea Bolaños, se pronunció respecto a la muerte de la activista Monika Silva. Este 22 de junio, Bolaños publicó a través de su cuenta de X que desde el 8 de junio ha seguido la información sobre el caso de la activista.

“Dado que las autoridades forenses indican que las circunstancias no concuerdan con un suicidio, este suceso adquiere una gravedad particular. Resulta emblemático de una crisis de inseguridad que afecta a quienes ejercen su derecho a defender derechos humanos”, señaló.

Además, dijo que no es un caso aislado, ya que diversos informes muestran que otras personas defensoras de derechos humanos sufren hostilidad por parte del Estado. Y recalcó que esa situación vulnera gravemente los derechos.

Por lo que la Relatora de la ONU instó al Estado ecuatoriano a que garantice el derecho a promover, defender y proteger los derechos humanos, que cese la persecución, criminalización y vigilancia de personas defensoras; que garantice la protección efectiva contra amenazas, violencia e intimidación, que refuerce los mecanismos institucionales de la Defensoría del Pueblo para proteger y respaldar a personas defensoras; que enjuicie a los responsables de toda violación contra las personas defensoras, sin impunidad; y que lleve a cabo una investigación rápida, exhaustiva, independiente y transparente en el caso Monika Silva.

Monika Silva fue hallada muerta

El 8 de junio de 2026 se alertó que la activista de Santa Elena, Monika Silva, fue encontrada sin vida en su domicilio. Las circunstancias de la muerte de la activista no fueron esclarecidas inmediatamente, por lo que distintos organismos pidieron una investigación debido a los hechos que ella denunciaba.

Frente a ello, el 19 de junio de 2026, en una rueda de prensa el Centro Ecuatoriano para la promoción y acción de las mujeres (Cepam) y el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) indicaron que serán los encargados de patrocinar legalmente el caso que investiga la muerte de la activista. Además, indicaron que con la autopsia se descartó el suicidio.

Además, rechazaron las declaraciones iniciales dadas por el ministro del Interior, John Reimberg, en el que manifestó que la causa de muerte de la activista habría sido un “suicidio”. “Esto para nosotros significa un hecho grave, que en algún momento ojalá pueda ser aclarado, de qué motivo esa premura para calificar de ese tipo”, indicó Billy Navarrete, director del CDH.

Silva denunció casos de corrupciónirregularidades en la administración pública y conflictos vinculados al tráfico ilegal de tierras. También colaboró con información relevante para el seguimiento y documentación del asesinato del comunicador Robinson del Pezo. (DLH)