Recrudece violencia en Haití a medida que las bandas ganan influencia

Por Henry Shuldiner

Las bandas en Haití causaron miles de muertes y el desplazamiento de más de un millón de personas el año pasado, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), lo que pone en evidencia las extremas consecuencias humanitarias de su creciente control sobre el país.

Al menos 5.601 personas fueron asesinadas en Haití el año pasado debido a la violencia de las bandas, un aumento de más de 1.000 respecto a 2023, según lo que informó la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) el 7 de enero. Otras 2.212 personas resultaron heridas y 1.494 fueron secuestradas.

Además, más de un millón de personas han sido desplazadas en todo Haití, lo que supone un aumento del triple respecto a las 315.000 registradas en diciembre de 2023, según los datos publicados el 14 de enero por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Es probable que la situación continúe deteriorándose. El Consejo Presidencial de Transición (Conseil Présidentiel de Transition, CPT), encargado de organizar las elecciones, se enfrenta a escándalos de corrupción, y una misión multinacional de apoyo a la seguridad ha tenido dificultades en los enfrentamientos con grupos criminales.

Además, la ONU advirtió que la falta de financiamiento podría empeorar las condiciones humanitarias, especialmente porque Haití sigue recibiendo a personas deportadas de otros países.

Las bandas ganan legitimidad política

Las bandas controlan en la actualidad más del 85% de Puerto Príncipe y las zonas aledañas a la capital, según las últimas estimaciones de la ONU, lo que hace cada vez más difícil poder excluirlas del diálogo político a pesar de la resistencia casi universal a legitimar su papel.

Este panorama sombrío se ve acentuado por la crisis actual en el seno del CPT de Haití, encargado de gobernar el país y organizar las elecciones antes de que finalice su mandato en febrero de 2026. Desde que asumió el poder en abril de 2024, el CPT se ha enfrentado a una agitación creciente, que incluye la destitución del primer ministro interino Gary Conille en noviembre y un reciente escándalo de soborno bancario en el que están implicados tres miembros.

Los escándalos impulsaron los llamamientos a la reforma. A principios de este mes, varios partidos políticos y coaliciones clave presentaron una propuesta a la Comunidad del Caribe (CARICOM) en la que abogaban por cambios en el TPC.

La propuesta presentada a la CARICOM hacía referencia a Viv Ansanm, la coalición de bandas más poderosa de Haití, señalando que, aunque el grupo no firmó el acuerdo político de abril por el que se establecía el gobierno de transición, apoya al menos una propuesta para reestructurar el consejo.

La mención de Viv Ansanm, liderada por el conocido jefe de la banda Jimmy Chérizier, alias “Barbecue”, no sorprende, ya que los vínculos entre entidades políticas como el Partido Haitiano Tèt Kale (PHTK) y las poderosas bandas se han puesto de manifiesto anteriormente. Pero el reconocimiento de la influencia de las bandas en una carta oficial evidencia el alcance del gobierno criminal establecido por la coalición de bandas en Haití y su posible papel en futuras negociaciones políticas.

“Debemos poner fin a esta hipocresía. Existe un fenómeno de grupos armados ilegales en el país, y debemos, como adultos y pragmáticos, resolver este problema”, dijo Liné Balthazar, presidente del PHTK y líder del Colectivo de Partidos Políticos del 30 de enero, al admitir en la emisora de radio haitiana Magik9 que Viv Ansanm participa en debates junto a importantes actores políticos.

El auge de la violencia

A medida que las bandas ganan legitimidad en los debates políticos, sus ataques se han vuelto más flagrantes, incluyendo algunas de las masacres más mortíferas de la historia reciente de Haití. La violencia se extiende ahora con frecuencia más allá de Puerto Príncipe hacia las zonas rurales, y las bandas atacan cada vez más las instalaciones sanitarias y diplomáticas.

En Petite Rivière, un pequeño asentamiento agrícola ubicado en el centro de Haití, los líderes comunitarios informaron que 150 personas fueron asesinadas en diciembre después de que miembros de las bandas Savien Gran Grief y Palmis atacaran a los residentes, mientras que los grupos locales de vigilancia tomaron represalias contra los presuntos miembros y simpatizantes de las bandas. Esto siguió a una masacre de octubre en la misma región de Artibonite, donde la banda Gran Grif asesinó al menos a 115 residentes.

Las zonas urbanas también han sido escenario de horribles matanzas masivas. En diciembre, la banda de Wharf Jérémie mató a 207 personas, en su mayoría ancianos acusados de practicar vudú y de haber enfermado al hijo del líder de la banda, según la ONU. Para ocultar sus crímenes, la banda habría quemado o desmembrado los cuerpos y los habría arrojado al mar.

Envalentonadas por su creciente dominio, las bandas han ampliado sus ataques a sectores antes menos afectados, atacando con una frecuencia alarmante a trabajadores sanitarios y diplomáticos.

En diciembre, la coalición Viv Ansanm llevó a cabo dos ataques de alto perfil contra hospitales en Puerto Príncipe. Las bandas atacaron el único centro de traumatología neurológica de Haití con cócteles molotov. Una semana después, atacaron el Hospital General durante su ceremonia de reapertura, matando a tres personas. Ataques como estos han reducido drásticamente la funcionalidad de las instalaciones sanitarias de Puerto Príncipe, con solo el 37% en pleno funcionamiento, según la OACDH.

El personal de la embajada también ha sido blanco de ataques. En enero, unas bandas dispararon contra vehículos blindados con matrícula diplomática, hiriendo a varios pasajeros, entre ellos el cónsul honorario de India, y un día antes atacaron una furgoneta de la embajada de Estados Unidos, hiriendo a un empleado. Anteriormente, en octubre, los ataques de las bandas contra vehículos de la embajada incluyeron uno en el que viajaba el jefe de la misión, según informó Miami Herald.

Una misión que tambalea

La Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (Multinational Security Support, MSS) en Haití, dirigida por Kenia, sigue sin personal suficiente, sin fondos y mal equipada. La MSS no ha podido ayudar a la asediada Policía Nacional de Haití (Police Nationale d’Haiti, PNH) a expulsar a las bandas de los barrios, lo que permite a estos grupos criminales afianzar aún más su control.

En enero, otros 217 agentes de policía kenianos, 150 agentes guatemaltecos y ocho soldados salvadoreños se unieron al MSS, lo que eleva el total a casi 800, muy por debajo de los 2.500 efectivos previstos. Otros países, como Benín, que había prometido hasta 2.000 soldados, y Barbados, han retirado recientemente su apoyo.

La escasez de fondos se suma a los desafíos de la misión. Actualmente cuenta con unos 100 millones de dólares, muy por debajo de los 600 millones necesarios, según una investigación de The New Humanitarian y el periódico Nation de Kenia. Aunque Estados Unidos prometió inicialmente 300 millones de dólares, en enero, el presidente Donald Trump suspendió temporalmente los programas de ayuda exterior de Estados Unidos durante 90 días, lo que podría congelar una financiación crucial. Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, expresó su apoyo a la misión durante su audiencia de confirmación en el Senado.

Más allá de la financiación y el personal, la MSS lucha con armamento inadecuado para contrarrestar a las bandas fuertemente armadas y expertas en el contrabando de armas en Haití. Aunque Estados Unidos ha proporcionado docenas de vehículos blindados, estos están diseñados para el transporte de tropas, no para el combate.

El futuro de la misión no está claro. En octubre, Leslie Voltaire, actual jefe del CPT, solicitó formalmente que el MSS se convirtiera en una operación completa de mantenimiento de la paz de la ONU. Aunque la administración Biden apoyó esta medida, se enfrentó a la resistencia de Rusia y China en los debates del Consejo de Seguridad de la ONU, y la postura de la administración Trump sobre el asunto aún no se ha anunciado.

Imagen principal: Un oficial de policía keniano, miembro de una fuerza multinacional de la ONU, patrulla una calle en Puerto Príncipe, Haití, 5 de diciembre de 2024. Crédito: AP Photo/Odelyn Joseph.

Ucrania evacuará a más de cien menores cerca del frente de Donetsk

Kiev, 24 ene (EFE).- Las autoridades ucranianas han ordenado la evacuación forzosa de más de un centenar de niños en dos zonas de la región oriental de Donetsk situadas a una veintena de kilómetros de las localidades de Pokrovsk y Velika Novosilka, dos de los municipios que Rusia intenta tomar en el este de Ucrania.

La decisión fue anunciada por la Administración Militar de Donetsk, que explicó que se debe al incremento de los ataques rusos. “Ahora que el enemigo refuerza sus ataques en Donetsk”, se lee en la nota oficial, “pedimos a los padres que, responsablemente, procedan a evacuar”.

Los dos distritos afectados por la medida son Komar, situado al noroeste de Velika Novosilka, y Krivorizka, cerca de la línea del frente en la que los rusos presionan para acercarse a Pokrovsk.

En Komar quedan en estos momentos 76 menores, mientras que en los pueblos del distrito de Krivorizka permanecen 34 menores.

Las autoridades regionales ya extendieron este jueves la zona de evacuación forzosa de menores a una zona cercana al frente de Kúpiansk, en la región nororiental de Járkov. EFE

Las mujeres que lideran la preservación de las tradiciones y la cultura agrícola de Latinoamérica

El empoderamiento de lideresas es el motor de los Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) en Brasil, Ecuador y Perú, reconocidos por la FAO

Andréia recorre una feria en Brasilia donde se venden las flores “siempre vivas” y otras artesanías que su comunidad recoge y produce mediante un método agrícola ancestral.  Nelly coordina por teléfono una visita al aeropuerto de Quito para evaluar la posibilidad de exhibir las barras de chocolate que produjo su localidad de manera sostenible bajo el sistema de “chakras amazónicas”. Luzmila, junto a sus compañeras, selecciona cuidadosamente las ultimas semillas de papa producidas en sus huertos para llevarlas al banco de semillas de Puno en Perú, donde se asegura la biodiversidad de este alimento.

Las historias de estas tres mujeres dan cuenta del trabajo y el valor que han desarrollado en sus comunidades para aprovechar el potencial de su entorno y, al mismo tiempo, respetar y proteger los recursos sin explotarlos. Ellas son clave porque son quienes preservan el conocimiento tradicional que permite este equilibrio en los denominados Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) en Brasil, Ecuador y Perú.

Los SIPAM, reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), forman parte un programa que ayuda a las comunidades rurales a salvaguardar sus sistemas agrícolas tradicionales, sus territorios, su biodiversidad, sus sistemas de conocimientos y las culturas asociadas a estos sistemas donde el empoderamiento de las mujeres es el motor de todo.

En América Latina, y en otras partes del mundo, las mujeres son protagonistas de la conservación y mejoramiento de la biodiversidad y, a la vez, aportan a los medios de vida de sus comunidades y a la seguridad alimentaria de sus familias y del mundo.

Fuerza vital en sus territorios, mujeres de distintas edades y etnias se han convertido en pilares del desarrollo local y contribuyen a generar resiliencia ante los desafíos del cambio climático.

Andréia Ferreira dos Santos, de recolectora de flores a defensora del patrimonio del Quilombo

Criada por su abuela en el Quilombo Raíz, ha pasado toda su vida recolectando las llamadas “siemprevivas”, flores del cerrado brasileño con las que elabora ramos ornamentales de larga duración.

Recolectadas y secadas, estas flores son fundamentales para comunidades tradicionales de esta vasta ecorregión de sabana tropical en el este de Brasil, y por ello su sistema de cultivo y recolección fue reconocido en 2020 por la FAO como el primer Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) en Brasil.

Andréia pertenece a la quinta generación del Quilombo fundado por su tatarabuela. Su identidad está profundamente arraigada en la Serra do Espinhaço, en Minas Gerais, donde su comunidad se gana la vida recolectando estas flores. Según ella, en cada temporada, que varía según la especie, una persona puede recolectar hasta una tonelada de flores, que se venden entre 25 y 70 reales (entre USD 5 y USD 12) el kilo.

Sin embargo, con la llegada del cultivo de eucalipto a la región en los años 2000, la monocultura fue reemplazando gradualmente los bosques y las flores. En busca de una alternativa de ingresos, la comunidad apostó por el desarrollo de artesanías. “El impacto cultural y económico fue muy grande. Una forma de mantener nuestro modo de vida fue agregar valor”, explica Andréia. Así fue como, desde 2006, el trabajo manual con capim-dourado del Quilombo Raíz llegó a ferias en todo Brasil e incluso a otros países.

Eso no significa que la actividad tradicional fue abandonada. “Sigue siendo importante y se transmite de generación en generación”, ya que forma parte de la cultura y el modo de vida de los quilombolas, explica Andréia. Con el objetivo de articular la defensa de los derechos de su comunidad, ella se unió a los movimientos sociales en 2014, cuando pasó a integrar la Comisión en Defensa de los Derechos de las Comunidades Extractivistas.

Esta movilización ayudó al Sistema de Agricultura Tradicional de Sierra do Espinhaço a obtener la certificación de la FAO, que, junto a otros reconocimientos del gobierno brasileño, dieron visibilidad a la comunidad, lo que contribuyó a detener la entrada de la minería en la región, evitando la contaminación del agua en los campos de recolección. “El reconocimiento de la FAO fue muy importante. La comunidad entiende que es mucho más valioso tener agua que dinero”. Con muchos logros hasta ahora, la comunidad sigue organizándose para garantizar sus derechos gracias a la destacada acción de las mujeres. Los liderazgos femeninos, como el de Andréia, son mayoría: “es una red de mujeres trabajando para que la comunidad se mantenga. La asociación está compuesta solo por mujeres. Están en todos los contextos”, celebra la líder.

Leyenda: Andréia Ferreira dos Santos visita un punto de venta de venta de flores “siempre vivas” en Brasilia, tras asistir a un encuentro de la Red de Pueblos y Comunidades Tradicionales, que reunió a los liderazgos de los Quilombos.
Leyenda: De abril a octubre, las y los recolectores y sus familias suben a las montañas para recoger las principales flores “siempre viva”, permaneciendo allí durante semanas. Este periodo también representa un momento de encuentro de las comunidades, promoviendo la socialización.

Luzmila Mendoza, guardiana de semillas nativas y líder comunitaria por la agrobiodiversidad

Luzmila Mendoza es una de las nueve mujeres de la comunidad campesina Santa Rosa de Yanaque, en el distrito de Ácora, en la región peruana de Puno, quienes, a más de 4800 metros de altura sobre el nivel del mar, recuperan semillas originarias, herencia de sus ancestros, abuelas y madres, y las preservan para las futuras generaciones

“La semilla es como mi madre, la Pachamama”, asegura Luzmila, presidenta de “Productores Peruanos por la Agrobiodiversidad” y de la Asociación Yanaque. Para ella, cuidarlas va más allá de la supervivencia de su familia, tiene que ver con su empoderamiento y orgullo.

El valor de las semillas originarias es parte de la herencia cultural de algunos pueblos en América Latina, pero también representa el aporte que mujeres del campo como Luzmila ofrecen al mantenimiento de la seguridad alimentaria a nivel global.

Aunque los alimentos producto de la siembra de estas semillas tengan escaso valor en el comercio, Luzmila los cultiva y los comparte con su familia. “La semilla nativa de la quinua de colores es más nutritiva que la de la quinua blanca, pero tiene un precio de venta más bajo, por eso nosotros no las sembramos a gran escala, sólo para consumo familiar”, explica Luzmila.

Las productoras agrarias en Puno han recuperado más de 50 variedades de semillas nativas. Sólo Luzmila ha recuperado 26 variedades de papa, y distintas variedades de mashua, oca, olluco, cañihua y  quinua nativa.

“Me siento orgullosa de haber recuperado, y de seguir conservando estas semillas nativas. Me gustaría que la demanda aumente para que las otras compañeras se animen a sembrarlas, porque son fuertes y resisten ante las heladas”, asegura Luzmila, dando cuenta del papel que las y los agricultores cumplen en las acciones de adaptación y mitigación ante el cambio climático.

Cuando Luzmila Mendoza se embarcó en la tarea de recuperación de semillas nativas, y estas produjeron papas, las mismas abuelas y abuelos del pueblo reconocieron variedades que hace mucho no tenían en sus mesas porque se pensaban extintas. “Mis abuelos usaban la papa Pintasqa, o la Pinta Milagros y la quinua Misa Jiwra junto a la Cantuta, para hacer ofrendas a la Pachamama, las que hasta hoy seguimos haciendo”, explica.

La Agricultura Andina de Perú, que se desarrolló hace más de 5.000 años y desde entonces ha continuado adaptándose al medio ambiente, fue reconocida por la FAO como SIPAM en 2011. Este conocimiento incluye terrazas, campos de cresta, sistemas de riego locales, herramientas y recursos genéticos endémicos, como la papa y la quinua, que se extienden por distintas altitudes.

En 2018, la asociación de productores que Luzmila representa fue contactada por el Proyecto para la Gestión sostenible de la agrobiodiversidad y recuperación de ecosistemas vulnerables en la región andina del Perú, de la FAO y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente. A través del enfoque de SIPAM, la iniciativa trabajó junto a ellos la conservación de la biodiversidad en la chacra, revaloró sus prácticas tradicionales y diversificó sus procesos con asistencia técnica, articulando el trabajo de agricultoras y agricultores familiares,del gobierno central y los gobiernos locales, municipios, agrupaciones de productores agrecológicos y el Fondo Nacional para Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Profonape).

Entre las iniciativas concretas se encuentra la implementación de bancos de semillas familiares y comunales en cuatro regiones andinas del sur del Perú, entre ellas Puno, que han permitido que muchas mujeres se involucren y sean lideresas en sus comunidades.

Nelly Monar, gestora empresarial con raíces en la “chakra amazónica” ecuatoriana

Nelly Monar creció en una familia de ganaderos en Tena, provincia de Napo, región amazónica de Ecuador y estudió administración de empresas. Decidió dedicarse a la producción de barras de chocolate y su determinación, preparación y compromiso la llevaron a convertirse en la representante legal de la Asociación de Productores de cacao fino de aroma de Carlos Julio Arosemena Tola o más conocida como Asociación Tsatsayaku.

Su conocimiento del proceso de producción de chocolate va más allá de la gestión empresarial. En Tsatsayaku, Nelly aprendió desde el manejo del cultivo de cacao bajo el sistema agroforestal ancestral de la “chakra amazónica” hasta el trabajo diario de los técnicos encargados de garantizar tanto la calidad del grano como la de los productos de pasta de cacao, manteca de cacao, nibs de cacao, barras de chocolate y bombones artesanales.

La Asociación Tsatsayaku representa a cinco agrupaciones de productores cacao, wayusa, vainilla, plátano, sacha inchi y otros productos frescos de las provincias Napo y Orellana. Promueve la conservación del sistema ancestral “chakra amazónica”, así como el uso sostenible de los recursos naturales. En ella participan 2 400 familias, de las cuales, más de la mitad son mujeres y un cuarto son jóvenes.

Nelly cree que uno de los grandes desafíos en la organización es que más jóvenes se involucren. La migración, la minería ilegal y la deforestación, son problemas del día a día. Sin embargo, ella cree que hay oportunidades en la ruralidad y trabaja para que su organización se convierta en ese espacio de oportunidades que tantos jóvenes amazónicos anhelan.

Ella ha sido testigo de cómo muchas veces las personas provenientes de pueblos indígenas tienen más barreras que superar, y desde Tsatsayaku trabajan bajo un enfoque de interculturalidad. Nelly apuesta por su cantón, que es el equivalente a un municipio en Ecuador, y cree que la cooperación y la comunicación entre el gobierno y las instituciones internacionales debe fortalecerse.

La chakra amazónica fue reconocida por la FAO como SIPAM en 2023 por ser un modelo único en el que las familias gestionan los espacios productivos de manera sostenible desde una perspectiva orgánica y biodiversa, ofreciendo múltiples servicios a las poblaciones. Aquí, las comunidades kichwa y kijus han desarrollado un sistema de policultivo que incluye cacao junto con especies madereras, frutales, medicinales, artesanales, comestibles y ornamentales, así como otras actividades que incluyen la caza y productos forestales.

El rol de la mujer dentro de la chakra amazónica es clave: cuida de las plantas y se preocupa de su producción. Obtener el reconocimiento como SIPAM fue un orgullo sobre todo para ellas porque les permitió dar a conocer al mundo la cosmovisión kichwa y la cultura del cuidado que mantienen los pueblos indígenas para la reproducción de la vida en las chakras amazónicas y los bosques.

La visibilidad que le otorgó el reconocimiento como SIPAM a los orígenes de sus productos y la historia de productoras y productores, quienes apuestan por una economía sostenible y responsable, ha impactado en un mayor empoderamiento de éstos en la gestión de las chakras amazónicas y en la posibilidad de agregar todo el valor de las prácticas ancestrales de cultivo a un mayor precio final en las barras de chocolate.

Nelly Monar es una mujer que ha desafiado estereotipos y ha apostado por su gente. Su historia de vida es inspiradora: de amor por su tierra y su cultura, y de la convicción de que, a través del trabajo colectivo, la educación y el empoderamiento, es posible transformar el destino de una comunidad y ofrecer nuevas oportunidades a las futuras generaciones

Leyenda: La Asociación Tsatsayaku, de la que Nelly Monar es representante legal, fue seleccionada para formar parte del Mecanismo para Bosques y Fincas de la FAO, que apoya a las organizaciones de productores pequeños productores forestales y agrícolas a aumentar sus capacidades técnicas y empresariales.
Leyenda: Secado de cacao en marquesinas de la Asociación Tsatsayaku.

Realizan apología a la pedofilia durante el Carnaval de Lincoln en Buenos Aires

El carnaval de Lincoln, un pueblo del noroeste de la Provincia de Buenos Aires, llegó a la localidad de Roberts y provocó un fuerte repudio debido al mensaje que hacía apología de la pedofilia. Allí, más de tres sujetos disfrazados y con la cara cubierta desfilaron arriba de un Fiat verde y blanco que tenía las inscripciones: Aguanten las menores”, “Si hay pelito, no hay delito”, “2 besitos porque 3 se me para“, entre otras.

Luego de la viralización, la organización local, Mujeres Empoderadas Lincoln, repudió esta carroza: “Estos hechos siguen retrasando el avance en derechos de niños, adolescentes, mujeres y disidencias, sobre todo en un tema tan delicado como el abuso sexual infantil”.

Esta carroza que hacía apología del abuso sexual infantil y del grooming hizo el recorrido completo y con normalidad del carnaval este sábado. La prensa local y organizaciones cuestionaron la falta de control por parte del municipio de las carrozas que entraron al desfile.

Ante el rechazo generalizado, la Municipalidad de Lincoln, a través de la Delegación del Carnaval de Roberts, emitió un comunicado en el que rechaza enérgicamente las manifestaciones del grupo de jóvenes, que serían menores, según aclararon desde la organización.

“Repudiamos las manifestaciones totalmente desagradables y fuera de lugar correspondientes a uno de los motivos que participó del desfile la noche de ayer en la mencionada localidad”, expresaron.

Aunque dejaron en claro que “bajo ningún aspecto la organización del carnaval limita la participación ni censura las expresiones de quienes forman parte de este festejo popular, que justamente, por su condición, debe vivirse como una fiesta masiva, alegre y armónica”, advirtieron que no van a permitir este tipo de situaciones.

El comunicado tras la polémica. (Foto: Municipalidad de Lincoln)

El comunicado tras la polémica. (Foto: Municipalidad de Lincoln)

 

Por otra parte, desde el Municipio recordaron que “el Carnaval Artesanal de Lincoln -como máxima Fiesta Nacional del Distrito y sus localidades-, en el último tiempo, ha dado pasos en pos de incorporar la perspectiva de derechos humanos, el respeto a la diversidad sexual y de género, y el respeto de los derechos de las personas con discapacidad”.

“Consecuentemente, cada nueva edición de nuestra fiesta mayor supone el compromiso de todos para dejar atrás y abandonar las conductas machistas, violentas y ofensivas, que no hacen más que perpetuar estereotipos de género, el lenguaje sexista y la marginación de las minorías”, concluye el texto.

Como consecuencia de lo ocurrido, el grupo fue apartado del desfile y se le solicitó una retractación pública. Por ese motivo, este domingo los chicos no participaron del corso local y se inició una causa de oficio en la fiscalía de turno.

El descargo de uno de los chicos involucrados en el escándalo

Uno de los jóvenes que desfiló parado sobre el Renault 12, que según los organizadores sería menor de edad, publicó un descargo en su cuenta de Facebook. En el texto, justificó el incidente argumentando que “fue una broma”, y explicó que el auto lo compraron entre amigos, especialmente para el evento.

“Hola, pido disculpas si se ofendió o algo, pero esto es lo que en los pueblitos llamamos corsos. Es para divertirnos nosotros y a quienes nos miran. Todo lo hicimos en broma, como cualquiera haría si compra un auto con sus amigos para los corsos”, escribió el joven.

También aseguró que no son los únicos que realizan este tipo de bromas y si bien acercó sus disculpas, solicitó que no sean acusados de pedófilos y violadores. “Nos tienen que pedir disculpas por difamarnos a todos nosotros de esa manera, de pedófilos y violadores, que nada que ver, solo por una frase escrita en un auto”, expresó.

Son niñas, no madres: ONU a favor de víctimas de violencia sexual

Por: Cadera de Eva

El Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas emitió tres decisiones históricas que condenan a los Estados de Ecuador y Nicaragua por las violaciones a los derechos humanos de Norma, Lucía y Susana, tres niñas latinoamericanas sobrevivientes de violencia sexual que fueron forzadas a la maternidad. En estas resoluciones, el Comité reafirma un mensaje contundente: las niñas deben ser niñas, no madres.

Estas decisiones son el resultado de una estrategia de litigio internacional iniciada en 2019 por el Movimiento Son Niñas, No Madres, una coalición integrada por más de una decena de organizaciones que trabajan para visibilizar las graves consecuencias de la violencia sexual y las maternidades forzadas en la vida de las niñas latinoamericanas.

Las resoluciones emitidas por el Comité de la ONU son de obligatorio cumplimiento para los Estados involucrados. En ellas se ordena a Ecuador y Nicaragua a implementar medidas de reparación para las víctimas, así como a establecer medidas de no repetición que prevengan que otras niñas sean sometidas a situaciones similares. Estas decisiones también sientan un precedente jurídico a nivel internacional, ya que su alcance se extiende a los más de 170 Estados firmantes del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

#NiñasNoMadres

El movimiento regional surgió en 2016, después de que Planned Parenthood Global, Amnistía Internacional, Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) y Consorcio Latinoamericano Contra el Aborto Seguro (CLACAI) lanzaron la campaña #NiñasNoMadres, en la cual se concientizó sobre las maternidades forzadas y la violencia sexual en Latinoamérica.

En 2017, llevaron ambas problemáticas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pues el número de niñas violentadas por sus agresores y por el Estado iba en aumento. Cada año han presentado avances significativos para proteger la salud y derechos de las niñas.

El movimiento siguió de cerca el caso de Camila, una niña peruana que pastoreaba ovejas en la zona rural de Perú. A los nueve años, su padre la violó sexualmente por primera vez, él la amenazaba constantemente y le decía que si hablaba, mataría a su madre y hermano; esto continuó por varios años.

La menor quedó embarazada a los 13 años, su madrina la llevó a denunciar, los médicos determinaron que el embarazo sería de alto riesgo debido a su frágil salud mental. Su madre solicitó un aborto terapéutico, tardaron en darles respuesta por lo que Camila fue obligada a continuar con el embarazo.

Al poco tiempo, la menor tuvo un aborto espontaneo y la fiscal que llevaba su caso la denunció por ejercer un “autoaborto”, el cual contempla una pena mayor de todos los casos de aborto en dicho país. En este proceso, fue revictimizada y juzgada por la sociedad y las autoridades.

Aunque el violador recibió una cadena perpetua, la fiscalía y las personas que la criminalizaron no habían sido castigados hasta que “Son Niñas, No Madres” exigió justicia para la menor, el dictamen fue aprobado el 13 de junio de 2023, pero las autoridades no han reparado el daño.

 

 

La organización ha asistido a niñas de toda Latinoamérica, incluyendo: GuatemalaEcuador, Perú y Nicaragua. El movimiento ha expuesto cuatro casos como los de Camila y ante la falta de respuesta por parte de las autoridades de sus respectivos países los presentaron ante el Comité de Derechos Humanos en mayo de 2019.

Caso Fátima

A sus 13 años, Fátima fue violada por un profesor y funcionario público de Guatemala, tres meses después su madre descubrió que la menor estaba embarazada. Denunció al agresor, sin embargo, José tenía contactos en la fiscalía y lo alertaron de su posible detención y huyó.

Si bien las autoridades conocían la situación de Fátima y su delicado estado de salud mental, le negaron el acceso al aborto y no le ofrecieron asistencia psicológica. La menor dejó sus estudios, pues era víctima de bullying en su escuela, dio a luz en septiembre de 2010 y 14 años después, el agresor sigue libre.

 

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Caso Lucía

La menor era integrante de un coro de la iglesia en Nicaragua, pues le gustaba cantar. El sacerdote de su parroquia comenzó a enviarle mensajes sexuales y a sus 13 años comenzó a violarla. Cuando cumplió 14, Lucía se enteró que estaba embarazada, su madre y ella denunciaron al agresor pero las autoridades entorpecieron el proceso, la obligaron a continuar con el embarazo y nunca procesaron al sacerdote.

Caso Norma

La infancia de Norma fue difícil debido a que sus seres queridos la protegían de su propio padre, quien había violado a su sobrina; por lo que siempre estaba bajo cuidados de otras personas. Cuando su abuela murió, la menor regresó a vivir con su papá y este la violó en repetidas ocasiones.

A los 13 años se enteró que estaba embarazada y su hermana la llevó a denunciar, pero los médicos no le dieron oportunidad de abortar a pesar de que el aborto está despenalizado en Ecuador cuando se pone en riesgo la vida de la madre. La menor intentó suicidarse y su padre pudo huir en cuanto se enteró de la denuncia.

Durante el parto, la menor fue víctima de violencia obstétrica y aunque no quería quedarse con el bebé, la manipularon para hacerlo. Cuatro años después, el agresor murió y Norma nunca obtuvo justicia por todos los daños que su papá y el Estado la hicieron pasar.

 

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Caso Susana

La menor fue víctima de violaciones desde los seis años, por parte de su abuelo, quien pertenecía a un grupo criminal en Nicaragua. A los 13 años quedó embarazada producto del abuso sexual, su abuela quería denunciar a su marido pero las trabas del Estado la impidieron, pues nadie quería recibir su denuncia.

Susana se vio obligada a continuar con su embarazo, pues las autoridades no le permitieron abortar. La denuncia fue rechazada cinco veces y luego la archivaron, hasta ahora, el agresor sigue libre y la amenaza constantemente.

ONU condena el embarazo forzado de tres niñas en Ecuador y Nicaragua

EFE | Guayaquil y Ginebra

Dos niñas de Nicaragua y una de Ecuador que quedaron embarazadas con 12 y 13 años tras ser violadas se vieron obligadas a llevar un embarazo forzado por las dificultades para acceder al aborto en su países, lo que vulneró su derecho a vivir con dignidad, ha dictaminado este 20 de enero el Comité de Derechos Humanos de la ONU.

El grupo de dieciocho juristas ha publicado una decisión sobre estos casos y ha considerado que obligar a niñas víctimas de violación a sufrir embarazos “es un acto que equivale a tortura”, en palabras de la integrante del comité Hélène Tigroudja.

Los casos de Susana, Lucía y Norma (pseudónimos para proteger sus identidades), llegaron al Comité de Derechos Humanos de la ONU en 2019 de la mano del movimiento regional Son niñas, no madres, quienes pidieron un pronunciamiento después de que no fueran adecuadamente investigados en Nicaragua y Ecuador.

Susana, abandonada por su madre cuando tenía un año de edad y enviada a vivir con sus abuelos, comenzó desde los 6 años a sufrir abusos sexuales por parte de su abuelo, miembro de un grupo armado local, y la dejó embarazada a los 12, viéndose obligada a tener el niño.

Por su parte, Lucía tenía 13 años cuando el sacerdote de su comunidad comenzó a abusar sexualmente de ella, fue amenazada cuando intentó denunciar las violaciones y también se vio forzada a llevar su embarazo a término, siendo además sometida a abusos psicológicos y físicos por parte del personal médico durante el parto.

Norma, quedó embarazada con 13 años por el incesto perpetrado por su padre, quien ya había violado a otras niñas de la familia y había sido denunciado a las autoridades ecuatorianas.

“Históricas condenas” del Comité de la ONU

“Es un triunfo muy grande para las niñas”, señala a Efeminista la directora asociada de estrategias legales del Centro de Derechos Reproductivos, Carmen Martínez, quien es parte del equipo legal que acompaña a las víctimas.

Explica que estas condenas, que son de obligatorio cumplimiento, son históricas y muy valiosas porque el comité señala que “privar a las niñas de un aborto impone embarazos y maternidades forzadas que vulneran sus proyectos de vida y que por eso se incurre en una violación del derecho a la vida y a la vida digna” establecidos en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos ratificado por ambos gobiernos, que prohíbe la tortura y los tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

Y agrega que sientan un precedente importante no solo para Nicaragua y Ecuador sino también para el resto de los países de la región y para un centenar de naciones que se han suscrito al pacto.

“Estos casos no son aislados sino que son testigo de un fenómeno estructural en donde existe violencia en contra de las niñas y adolescentes de nuestra región. Son casos de violencia de género en general, pero además con cifras altísimas de violencia sexual y aunado a ello embarazos no deseados y maternidad forzadas, como lo categoriza por primera vez el Comité de Derechos Humanos”, destaca Martínez.

La directora de Comunicaciones para América Latina de Planned Parenthood Global, Marianny Sánchez, añade que los dictámenes hacen “un reconocimiento importante a las voces y a las decisiones de las niñas como sujetas de derecho”.

“Por otro lado también es histórico que estas condenas reconocen que la negación del acceso a servicios de salud reproductiva, específicamente a servicios de aborto, constituye una forma de discriminación por razón de género porque se está imponiendo una visión forzada de mujer = madre, o una interpretación sumamente estereotipada de la función reproductiva de las niñas, como mujeres en desarrollo”, menciona.

Embarazo forzado y despenalización del aborto

La coordinadora de litigio estratégico de la organización Surkuna y abogada de Norma, Ana Vera, dice a Efeminista que, en su decisión, el Comité señaló que el Estado ecuatoriano “tiene que tomar todas las medidas posibles para garantizar, sin ningún obstáculo, el acceso de las niñas, adolescentes y mujeres al aborto en casos de violación”.

“Esto para nosotras es un mensaje claro de que es fundamental eliminar el delito de aborto del código penal porque no hay otra forma”, señala.

En Ecuador, la interrupción del embarazo es legal cuando se practica para evitar un peligro para la vida o salud de la mujer y, desde 2021, cuando la gestación fue producto de una violación. Sin embargo, en este último caso, las víctimas de violencia sexual solo pueden acceder al procedimiento hasta las 12 semanas de gestación.

“No basta únicamente con que sea legal, tiene que haber acceso efectivo y eso no existe”, dice Vera, quien denuncia que en los hospitales “no saben qué hacer ni cómo actuar” ante las solicitudes de aborto, y que además hay una “obstrucción del acceso al aborto por violación” por parte del sistema de Justicia.

“Las cifras muestran que hay un descenso en el acceso. A pesar de que ahora tenemos ley y tenemos guía de práctica clínica del aborto terapéutico y directrices para el acceso al aborto por violación, la cantidad de mujeres, niñas y personas de las diversidades sexo genéricas con posibilidad de abortar que pueden acceder a un aborto legal es super limitada”, lamenta.

“La principal barrera es que el aborto sigue estando tipificado como un delito, entonces el acceso a un servicio de salud tan esencial como es la interrupción voluntaria del embarazo queda sujeto a esta dualidad”, añade Martínez.

“Por un lado es un delito, y por otro lado es un servicio que tiene que estar garantizado, por lo que nunca se sabe si realmente las sobrevivientes de violencia sexual, como le pasó a Norma, van a poder acceder”, agrega la abogada del Centro de Derechos Reproductivos.

Medidas de reparación

En el caso específico de Nicaragua, donde hay una penalización total del aborto, Sánchez asegura que la sociedad civil y la comunidad internacional juegan un rol muy importante para “hacer veeduría ciudadana” y “estar atentos” a lo que pueda hacer el Gobierno.

Y también para exigir que el Estado presente cifras actualizadas acerca del estado de la maternidades en niñas en el país. “La misma decisión del Comité señala que (Nicaragua) es el país de la región con la tasa más alta de embarazos y partos en niñas menores de 14, con un 28 %, y eso también nos habla acerca de los efectos perniciosos de la criminalización total”, menciona.

“La criminalización total no repercute en que haya menos partos, todo lo contrario, expone a las niñas a una situación de total vulnerabilidad y desprotección”, agrega.

Las defensoras afirman que el Comité de la ONU dio a Ecuador y a Nicaragua 180 días para presentar avances en la ejecución de las recomendaciones y en el cumplimiento de las medidas de reparación a Susana, Lucía y Norma entre las que están las disculpas públicas, una indemnización, acompañamiento psicosocial y que ellas y su hijos puedan terminar sus estudios.

Además, las organizaciones que conforman Son niñas no madres seguirán a la espera de que el Comité se pronuncie por el caso de Fátima, quien sufrió violencia sexual por parte de un funcionario público cuando tenía 12 años, en su natal Guatemala.

Alertan sobre inminente hambruna a nivel global

Por redacción

Más de 150 científicos de renombre a nivel internacional han emitido un urgente llamado a la acción para prevenir una potencial crisis de hambruna global, un fenómeno que podría repercutir en millones de vidas en todo el mundo. Este grupo multidisciplinario de investigadores, que incluye expertos en agricultura, nutrición y sostenibilidad, advierte que las condiciones climáticas adversas, la degradación del suelo y la inseguridad alimentaria están convergiendo para crear un escenario alarmante.

El informe destaca que la producción agrícola enfrenta retos sin precedentes. El cambio climático ha alterado patrones de cultivo y ha generado sequías severas en diversas regiones. Además, la pandemia de COVID-19 ha complicado aún más la situación al desestabilizar las cadenas de suministro y aumentar los costos de alimentos y recursos. Estos factores combinados amenazan la capacidad de las naciones para alimentar a sus poblaciones, especialmente en áreas vulnerables.

Los científicos enfatizan que la falta de acción puede llevar a una escasez significativa de alimentos en la próxima década. Se estima que para el año 2050, la población mundial alcanzará los 9.700 millones de personas, lo que requiere un aumento del 70% en la producción de alimentos. Sin embargo, las proyecciones actuales sugieren que, de no realizarse cambios drásticos en las políticas agrícolas y en la gestión de recursos, este objetivo será inalcanzable.

Una de las recomendaciones más críticas de este grupo de expertos es la necesidad de invertir en prácticas agrícolas sostenibles que prioricen la salud del suelo y la biodiversidad. Tecnologías innovadoras, como la agricultura de precisión y los sistemas agroforestales, se presentan como alternativas viables para maximizar la producción y minimizar el impacto ambiental.

Además, se subraya la importancia de políticas gubernamentales que respalden la investigación y la educación en materia de sostenibilidad. Las iniciativas que fomenten la colaboración entre agricultores, científicos y responsables de políticas públicas son cruciales para facilitar la adopción de prácticas más resilientes ante el cambio climático.

Por otro lado, el incremento del desperdicio alimentario se plantea como un desafío significativo. Se estima que aproximadamente un tercio de los alimentos producidos en el mundo se pierden o desperdician, lo que agrava aún más la crisis alimentaria. En este sentido, los científicos instan a implementar estrategias eficaces para reducir el desperdicio a lo largo de toda la cadena de suministro, desde la producción hasta el consumidor final.

En conclusión, el grupo de científicos ha marcado la urgencia de actuar en múltiples frentes para evitar lo que podría convertirse en una de las crisis más devastadoras del siglo XXI. A medida que la comunidad internacional contempla sus opciones, la colaboración y el compromiso serán clave para asegurar un futuro donde la seguridad alimentaria sea una realidad y no una promesa incumplida. Las voces que llaman a la acción no solo buscan alertar sobre la inminente amenaza, sino que también presentan una oportunidad para revitalizar la manera en que producimos y consumimos alimentos en el planeta.

La FAO muestra desafíos de los sistemas alimentarios para 2030

Por corresponsal IPS

ROMA – Los sistemas alimentarios en el mundo presentan avances alentadores y retrocesos preocupantes en la cuenta regresiva hacia el año 2030, de acuerdo con un estudio sobre 50 indicadores divulgado este martes 14 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Esa combinación de avances y retrocesos “subraya la urgencia de acelerar la transformación de los sistemas alimentarios” en el mundo, planteó Lawrence  Haddad, director ejecutivo de la Alianza Mundial para la Mejora de la Nutrición.

El informe, “Gobernanza y resiliencia como puntos de entrada para transformar los sistemas alimentarios en la cuenta atrás hasta 2030”, publicado en la revista Nature Food, presenta el primer análisis exhaustivo de un cambio desde 2000 en los indicadores clave de los sistemas alimentarios.

El estudio rastrea 50 indicadores de sistemas alimentarios en todo el mundo, organizados en cinco temas: 1) dietas, nutrición y salud; 2) medio ambiente, recursos naturales y producción; 3) medios de vida, pobreza y equidad; 4) resiliencia; y 5) gobernanza.

Haddad expuso que “la compensación de ventajas y desventajas es inevitable entre los objetivos en materia de sistemas alimentarios, como empleos, clima, nutrición, seguridad alimentaria y resiliencia”, con la gobernanza y resiliencia como puntos clave.

Considera que “con una gobernanza más sólida y mejores datos, las compensaciones pueden mitigarse e, incluso, convertirse en sinergias. Este informe nos ayuda a comprender cómo hacerlo, y a acelerar los progresos hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)” que tienen en 2030 su año-meta.

Por ejemplo, el ODS2, Hambre Cero, tiene entre sus metas poner fina al hambre (1ue padecen unos 700 millones de personas), a las formas de malnutrición, duplicar la productividad agrícola y asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos.

El nuevo informe analizó 42 parámetros en materia de resiliencia y nutrición, y encontró que 20 han mejorado desde el año 2000, con realizaciones notables como aumentos significativos en el acceso a agua potable sana y la disponibilidad de hortalizas.

También se ha incrementado la conservación de recursos fitogenéticos y zoogenéticos, lo que refuerza la resiliencia de los sistemas alimentarios frente a los choques climáticos y a otras perturbaciones.

Siete indicadores muestran disminuciones importantes, como la mayor volatilidad de los precios de los alimentos, el empeoramiento de la responsabilización de los gobiernos, y una menor participación de la sociedad civil.

Esos cambios indican la existencia de desafíos en el mantenimiento de la estabilidad y la coherencia de las políticas en un contexto de crisis mundiales.

En el informe se destaca el modo en el que el cambio en una esfera, como la gobernanza o la calidad de la dieta, incide en otras esferas, haciendo hincapié en la necesidad de enfoques coordinados y transectoriales.

Estudios de casos realizados en Etiopía, México y Países Bajos ilustran la importancia local de esas dinámicas.

La investigación que dio soporte al informe fue un trabajo de colaboración entre expertos y organizaciones destacados, coordinado por la FAO, la Alianza y las universidades estadounidenses de Columbia y Cornell.

Jessica Fanzo, directora de la iniciativa Alimentos para la Humanidad de la Escuela del Clima de la Universidad de Columbia, afirmó que “necesitamos una reforma integral de nuestros sistemas alimentarios para poder proporcionar a la población mundial los alimentos nutritivos necesarios para crecer y desarrollarse”.

“Nos enfrentamos a una sindemia de retos: aumento de las enfermedades relacionadas con la alimentación, desnutrición continuada y un clima cambiante. Combatirlos exige cambios significativos y rápidos”, insistió Fanzo.

A-E/HM

Se incrementa la violencia contra niñas y niños en México

Ciudad de México, 12 de enero (SinEmbargo).– Los homicidios dolosos de niñasniños y adolescentes, así como los feminicidios aumentaron durante 2024 en comparación con 2023; Guanajuato, el Estado de MéxicoMichoacánChihuahua y Jalisco fueron los que registraron más casos, reportó la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

Sólo de enero a noviembre del año pasado se registraron 2 mil 243 asesinatos de personas de 0 a 17 años de edad, 6.5 por ciento más respecto al mismo periodo de 2023, cuando se contabilizaron 2 mil 106. Mientras que 73 niñas y adolescentes fueron víctimas de feminicidio, en comparación a las 68 del 2023.

En Guanajuato se reportaron 143 homicidios dolosos y feminicidios, en el Estado de México fueron 79; en Michoacán, 74; en Chihuahua, 61; y en Jalisco, 58 casos, según las más de 70 organizaciones civiles del país que conforman la Redim en el último informe publicado el lunes.

Aunque Chiapas no se encuentra entre los estados con más homicidios dolosos de menores de edad, la violencia creció en 2024 en el contexto de los enfrentamientos armados a lo largo de municipios de la región Sierra Mariscal y Frailesca.

“En Chiapas se presentan cuestiones de alta gravedad: 38 niñas, niños y adolescentes murieron por asesinato entre enero y octubre de 2024, lo que representa un aumento frente a las 18 que hubo en el año anterior”, informó Tania Ramírez, directora de la Redim.

Respecto a los feminicidios, los estados con más casos fueron Nuevo León, Estado de México y Chiapas. Aunque en los últimos años los congresos como el de la Ciudad de México y Chihuahua han propuesto aumentar las sanciones contra este delito, Rafael Castelán Martínez, integrante de la asociación Servicios de Inclusión Integral y Derechos Humanos, destaca que el trabajo tendría que centrarse en cuidar que las niñas y adolescentes vivan en espacios seguros.

“Hay discusiones sobre la modificación del tipo penal de feminicidio para que incluso en algunos estados se esté colocando como una agravante que sea una niña o adolescente, eso nos parece prudente. Sin embargo, el hecho de poner una agravante deja de lado la responsabilidad del Estado de estar previniendo y atendiendo la violencia de género, porque al final la violencia familiar es la antesala de un feminicidio, por eso necesitamos atender de primera entrada la violencia familiar”, expuso en entrevista.

Niñas, niños y adolescentes desaparecen en México

En materia de desapariciones, en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas se contabilizaron 9 mil 868 reportes de niñez y adolescencia, de ellos, 2 mil 751 siguen sin ser localizados.

“Estamos hablando de aproximadamente de siete niñas y niños que se mantuvieron desaparecidos cada día”, mencionó Tania Ramírez.

La Redim recordó la desaparición en mayo de 2024 en León, Guanajuato de Javier Modesto, un niño ñu´savi de 3 años originario de la montaña de Guerrero.

Él fue visto por última vez sentado bajo un árbol para protegerse del calor, ahí lo dejaron sus padres para seguir trabajando en los surcos de tomatillo, cerca de las localidades el Jagüey y la Sandía.

Aunque se informó que fue localizado sin vida, su familia ha denunciado deficiencias en la investigación, por ejemplo, por la barrera lingüística.

La violencia sexual infantil crece en México

La Redim llamó a implementar acciones urgentes para prevenir, atender y sancionar la violencia sexual ya que las cifras más actuales de la Secretaría de Salud, actualizadas hasta 2023 muestran que 9 mil 802 niñas, niños y adolescentes de 1 a 17 años fueron atendidas en hospitales por violencia sexual; el 92 por ciento fueron niñas y adolescentes.

Los estados con mayores cifras en 2023 fueron el Estado de México, Jalisco y Veracruz.

“El incremento de 1,139.2% en la incidencia de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes entre 2010 y 2023 (de 791 a 9,802 casos) evidencia una tendencia preocupante”, alerta el informe de la Redim.

Rafael Castelán llamó a actuar ante este tipo de violencia y recordó que la mayor cantidad de agresiones se registran en el círculo familiar, por ello resaltó que debe hablarse de la violencia sexual en sus efectos tanto en las escuelas como al capacitar a personal de las fiscalías.

“Muchas de las violencias sexuales ocurren en la casa, en la familia, entonces ahí tenemos que lanzar un llamado más profundo a las autoridades para sancionar y fortalecer los mecanismos de denuncia porque muchas niñas, muchos niños y adolescentes no denuncian hasta que son personas adultas porque los mecanismos de atención son muy largos, son revictimizantes y las familias si se enteran prefieren mantenerlo oculto que denunciar, y más si no hay una respuesta por parte de las autoridades. Estamos invitando a reforzar y poder tener protocolos de atención a la violencia sexual desde las autoridades, ya sea municipales y educativas que puedan hacer las denuncias”.

“En el caso de las escuelas nos parece que para atender la violencia sexual, como es una tarea federalizada la educación, lo que sucede es que los estados generan protocolos de atención, prevención de las violencias, pero muchos de estos protocolos sólo cumplen con un trámite administrativo y las escuelas suponen que cuando atienden o envían el oficio a su superior ya atendieron el problema, pero no, tiene que ir de la mano con un proceso administrativo pero también con un proceso jurídico y donde también docentes le tendrían a dar seguimiento puesto que también son parte del sistema de protección”, planteó el también integrante del Consejo Directivo de la Redim.

Presupuesto y atención a la niñez para 2025

En materia presupuestal, la red de organizaciones civiles resaltó que si bien el Gobierno federal no planteó recortes en lo destinado a la infancia y adolescencia, para 2025 tampoco habrá un incremento significativo.

Para 2025 los mil 18 billones de pesos destinados a la infancia y adolescencia representan 10.9 por ciento del Presupuesto de Egresos de la Federación, un incremento mínimo respecto al 10.8 por ciento de 2024, planteó la Redim.

“En nuestro análisis vemos que para 2025, de acuerdo a lo que se aprobó en el Presupuesto de Egresos de la Federación, habría un mínimo incremento respecto al año pasado, cuando se destinó el 10.8 por ciento del presupuesto, para este se destina el 10.9 por ciento, es una décima. El incremento está muy bien, qué bueno que no se observan decrementos, pero el problema es que la propia Secretaría de Hacienda calcula que la inflación este año va a ser superior al 3 por ciento, entonces el incremento real no se va alcanzar a notar, probablemente van a sufrir algún un tipo de restricción o medida de limitación quienes tengan estos recursos para dar los mismos frutos que el año pasado, cuando se tienen que dar más y mejores frutos”, expuso Tania Ramírez.

Pese al poco incremento, ella y Rafael Castelán celebraron que el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha mostrado hasta el momento más interés que su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, para que el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), creado en 2015, continúe operando.

El sistema fue creado con el objetivo de que las secretarías de federales trabajen de manera coordinada con todos los estados y municipios del país.

En el sexenio pasado no se nombró a una titular de la Secretaría Ejecutiva de la SIPINNA, pero desde diciembre fue designada como titular Lorena Villavicencio.

El balance anual de la Redim fue entregado a la oficina de la Presidencia esta mañana por Michel y Aimé, dos niñas voceras del Grupo de Participación “Juntas y juntos por nuestros derechos”.

Ambas conversaron durante 2024 con otras niñas y adolescentes sobre los temas que les afectan, incluidos la violencia y la discriminación.

Datos de la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS 2022) muentran que 27.3 por ciento de las personas entre 12 y 17 años de edad reportaron haber sido discriminadas en los últimos 12 meses, la cifra alcanza 31.5 por ciento entre las adolescentes mujeres y 23 por ciento entre los hombres adolescentes, lo que se observa en violencia, acoso escolar, discriminación por motivos de orientación sexual, identidad de género, discapacidad y origen étnico, entre otros.

“Para mí es muy importante y necesario que las personas adultas hablen de estos temas porque los niños, niñas y adolescentes tienen una visión diferente al de las personas adultas y es necesario que nos tomen en cuenta para que nosotros podamos compartir lo que nos inquieta y por qué. Es muy diferente a lo que las personas adultas piensan, por eso es importante que nosotros también podamos participar en esto”, comentó Aimé.

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