Mientras el mundo se prepara para celebrar el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza el 17 de octubre, ONU Mujeres ha publicado un informe que pone de relieve la creciente brecha de género en la protección social.
El informe revela que unos alarmantes dos mil millones de mujeres y niñas no tienen acceso a ninguna forma de protección social.
A pesar de algunos avances desde 2015, las disparidades de género en la cobertura de la protección social han aumentado en la mayoría de las regiones en desarrollo, lo que sugiere que los recientes avances han beneficiado desproporcionadamente a los hombres. Esto está poniendo en riesgo el progreso hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 (ODS 5).
La creciente carga de la pobreza de género
El informe dibuja un crudo panorama de la pobreza de género, mostrando que las mujeres y las niñas están sobrerrepresentadas entre los pobres en todas las etapas de la vida, y que las mayores disparidades se observan durante la edad fértil.
Las mujeres de 25 a 34 años tienen un 25% más de probabilidades que los hombres del mismo grupo de edad de vivir en la pobreza extrema. Los conflictos y el cambio climático siguen agravando esta desigualdad, ya que las mujeres de entornos frágiles tienen 7,7 veces más probabilidades de vivir en la pobreza extrema que las de regiones estables.
Además, las elevadas tasas de inflación desde 2022 han disparado los precios de los alimentos y la energía, golpeando con especial dureza a las mujeres. Sin embargo, de las casi 1000 medidas de protección social adoptadas por los gobiernos de 171 países en los meses siguientes, sólo el 18% estaban dirigidas a la seguridad económica de las mujeres, revela el informe.
Esto pone de manifiesto que los riesgos y vulnerabilidades específicos de cada sexo suelen descuidarse tras las crisis.
Una niña venezolana posa para la cámara en el centro de acogida para familias migrantes situado en Iquique, Chile.
Pésimo estado de la protección de la maternidad
En todo el mundo, más del 63% de las mujeres siguen dando a luz sin tener acceso a prestaciones por maternidad, cifra que alcanza el 94% en el África subsahariana.
Esta falta de apoyo financiero durante la baja por maternidad no sólo coloca a las mujeres en una situación de desventaja económica, sino que también compromete su salud y bienestar, así como el de sus hijos, perpetuando la pobreza a través de las generaciones.
Ejemplos de progreso
No obstante, hay ejemplos prometedores de progreso. En Mongolia, las prestaciones por baja de maternidad se han ampliado a los trabajadores informales, como los pastores y los autónomos. También se ha reforzado el permiso de paternidad para apoyar la igualdad de género en las responsabilidades de cuidado.
En Senegal, el Seguro Nacional de Salud ha ampliado sus servicios para satisfacer mejor las necesidades de las mujeres rurales, con el apoyo de ONU Mujeres.
El potencial de la protección social para la igualdad de género, la resiliencia y la transformación es enorme. Para aprovecharlo, tenemos que centrarnos en la dignidad, la agencia y el empoderamiento de las mujeres y las niñas en todas las etapas del proceso, desde el diseño de políticas y programas hasta su ejecución y financiación», subrayó Sarah Hendriks, directora de la División de Políticas, Programas e Intergubernamental de ONU Mujeres.
NACIONES UNIDAS — Más de 600 millones de mujeres y niñas se ven afectadas por las guerras, un 50% más que hace una década, y temen que el mundo se haya olvidado de ellas en medio de una creciente ofensiva contra sus derechos y la igualdad de género, según altos cargos de Naciones Unidas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo en un nuevo reporte que, ante los niveles récord de conflictos armados y violencia, los avances conseguidos por las mujeres durante décadas está desapareciendo y “los logros generacionales en materia de derechos de la mujer penden de un hilo en todo el mundo”.
Guterres evaluó el estado de la resolución adoptada el 31 de octubre de 2000 por el Consejo de Seguridad que exige una participación igualitaria de las mujeres en las negociaciones de paz, un objetivo que sigue siendo tan lejano como la igualdad de género.
Los datos y las conclusiones actuales muestran que “el potencial transformador del liderazgo y la inclusión de las mujeres en la búsqueda de la paz” está siendo socavado, con el poder y la toma de decisiones acerca de la paz, además de las cuestiones de seguridad, abrumadoramente en manos de los hombres, añadió.
“Mientras las opresivas estructuras sociales patriarcales y los prejuicios de género sigan frenando a la mitad de nuestras sociedades, la paz seguirá siendo esquiva”, advirtió.
De acuerdo con el informe, la proporción de mujeres muertas en conflictos armados se duplicó en 2023 con respecto al año anterior; los casos verificados por la ONU de violencia sexual relacionados con los conflictos aumentaron un 50% y el número de niñas afectadas por violaciones graves en conflictos se incrementó en un 35%.
En una reunión de dos días del Consejo de Seguridad sobre este asunto que terminó el viernes, Sima Bahous, directora de ONU Mujeres, la agencia encargada de promover la igualdad de género, señaló también la poca atención que se da a las voces de las mujeres en la búsqueda de la paz.
Bahous habló de los miedos de millones de mujeres y niñas privadas de una educación y un futuro en Afganistán, de las desplazadas en Gaza “esperando a la muerte”, de las de Sudán que son víctimas de violencia sexual y de las desaparecidas esperanzas de las de Myanmar, Haití, Congo, el Sahel africano, Sudán del Sur, Siria, Ucrania o Yemen, entre otros lugares.
Según Bahous, 612 millones de mujeres y niñas afectadas por la guerra “se preguntan si el mundo las ha olvidado ya, si se han caído de la agenda de una comunidad internacional abrumada por crisis cada vez más frecuentes, graves y urgentes”.
El mundo tiene que responder a sus temores con esperanza, dijo, pero la realidad es sombría: “Una de cada dos mujeres y niñas en entornos afectados por conflictos enfrenta una inseguridad alimentaria entre moderada y severa, el 61% de toda la mortalidad materna se concentra en 35 países afectados por conflictos”.
Y su participación en la toma de decisiones y en la política en los países en conflicto se ha estancado, apuntó.
“El porcentaje de mujeres en negociaciones de paz no ha mejorado en la última década: menos del 10% de media en todos los procesos y menos del 20% en procesos liderados o respaldados por Naciones Unidas”, indicó Bahous.
Por su parte, la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, anunció el lanzamiento de un “Compromiso común para la participación de mujeres en procesos de paz” e instó a gobiernos, organizaciones regionales y otros implicados en las mediaciones a unirse a la institución para tomar medidas concretas para ese fin. La iniciativa incluye el nombramiento de mujeres como mediadoras principales y miembros de los equipos, la promoción de la participación directa y significativa de mujeres en los procesos de paz, la consulta a las mujeres líderes en todas las etapas y la inclusión de mujeres con experiencia “para fomentar procesos y acuerdos de paz que tengan en cuenta las cuestiones de género”, agregó.
Muchos embajadores ante la ONU que hablaron durante la reunión se centraron en la falta de “voluntad política” para incluir a las mujeres en los procesos de paz.
“Hemos visto como la falta de voluntad política sigue obstaculizando la plena aplicación de los compromisos adquiridos por los estados miembro”, dijo el viernes el embajador de Panamá, Eloy Alfaro de Alba.
Cuatro de cada diez personas que murieron como resultado de conflictos en 2023 eran mujeres.
De acuerdo con un informe del Secretario General, en 2023 la proporción de mujeres asesinadas en conflictos armados se duplicó en comparación con 2022.
Los casos de violencia sexual verificados por la ONU aumentaron un 50%.
“Las mujeres siguen pagando el precio de las guerras de los hombres”, afirmó la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous. “Esto ocurre en el contexto de una guerra más amplia contra las mujeres”.
En el Territorio Palestino ocupado, antes del 7 de octubre, el 14 % de los civiles asesinados eran mujeres y niñas. Desde entonces, casi dos terceras partes de las víctimas mortales en Gaza notificadas por el Ministerio de Sanidad son mujeres y niños. Además, más de 3.000 mujeres se han convertido en viudas y han pasado a ser cabezas de familia.
ONU Turismo y el Ministerio de Turismo de Paraguay han presentado un innovador informe sobre el papel de las mujeres en el sector turístico. El estudio se ha presentado como antesala de la Primera Conferencia Regional sobre Empoderamiento de las Mujeres en el Turismo en América Latina y el Caribe, que se celebra en Asunción, Paraguay, el 21 y 22 de octubre.
Además de ofrecer una imagen de conjunto de la contribución que hacen las mujeres al turismo a nivel global, el trabajo subraya la importancia de la participación femenina para liderar transformaciones sostenibles e inclusivas en el sector.
Entre otros puntos, este nuevo informe destaca:
El papel de turismo como vehículo de empoderamiento para las mujeres: las trabajadoras ya representan el 52% del total de la fuerza laborar regular en el sector. Una cifra que alcanza el 60% en ciertos segmentos, como el del alojamiento y la restauración.
La presencia de las mujeres en el área de la educación: el 69% del total de personas matriculadas en estudios vinculados al turismo en la región son mujeres. Este dato revela que ellas reconocen el turismo como una gran fuente de oportunidades para su futuro.
Las mujeres latinas son el motor del sector en la región, y este estudio ofrece unas medidas concretas para avanzar hacia una mayor igualdad y participación femenina en el turismo
Aparte de subrayar los aspectos positivos que el sector turístico brinda a las mujeres de la región, el estudio también pone de manifiesto los desafíos a los que se enfrentan. Entre otras, se destaca que la precariedad laboral que implica el empleo no regulado y que afecta principalmente a las mujeres. Esta inestabilidad provoca que las mujeres tengan mayor dificultad para acceder a la financiación, a la seguridad social y a los derechos laborales que conllevan un puesto de trabajo digno y regulado. Otro dato que se desprende del análisis es que las mujeres son minoría en los puestos que implican toma de decisiones de los ministerios de turismo, donde representan solo al 25%. También están subrepresentadas entre los propietarios de empresas turísticas y en cargos de responsabilidad, en general.
En Asunción, explorando estrategias hacia la igualdad de género
La conferencia en Asunción, que marca un importante paso hacia la igualdad de género en el sector turístico, reúne a representantes de diversos Estados Miembros, mujeres líderes del sector turístico, así como expertos en género y en turismo para que analicen las conclusiones del informe, y para que puedan compartir buenas prácticas de este tipo de iniciativas en sus países.
El evento también incluye mesas redondas y talleres que permiten a los participantes explorar estrategias para implementar las recomendaciones del informe y fomentar una mejora en las condiciones laborales, así como una mayor participación de mujeres en posiciones de liderazgo en el turismo.
“El turismo tiene un enorme potencial para el empoderamiento de las mujeres, especialmente en la región de América Latina y el Caribe,” señaló Zurab Pololikashvili, Secretario General de ONU Turismo. “Las mujeres latinas son el motor del sector en la región, y este estudio ofrece unas medidas concretas para avanzar hacia una mayor igualdad y participación femenina en el turismo, un sector clave para el desarrollo económico de muchos países.”
La Primera Dama de Paraguay, Leticia Ocampos de Peña invitó a todas las mujeres paraguayas a este evento que calificó de muy importante porque busca crear conciencia sobre los desafíos que enfrentan las mujeres en el sector turístico. “Será una oportunidad para promover el intercambio de conocimientos, para la implementación de políticas con perspectiva de género; para aprender, crecer y fomentar un turismo inclusivo”, resaltó.
Por su parte, la ministra de Turismo de Paraguay, Angie Duarte, destacó el interés de la Senatur y la ONU Turismo, de convocar a las mujeres que trabajan en el sector turístico nacional, y agradeció a la Primera Dama de la Nación, Leticia Ocampos, quien no dudó en apoyar la iniciativa, que busca abordar las desigualdades de género dentro del sector y facilitar más oportunidades para su empoderamiento.
“Es un momento clave para destacar la importancia de las mujeres en la industria turística a nivel mundial, e invito a todas aquellas congéneres que suman sus esfuerzos para el desarrollo personal y de sus comunidades, a que se unan a nosotros en este evento transformador. Juntas, podemos construir un futuro más equitativo y próspero para todas”, agregó.
Tan pronto la oscuridad desciende sobre Bucha, ahí salen las brujas, porque es cuando los drones de ataque rusos empiezan a sobrevolar la zona.
Las brujas de Bucha, como se llaman a sí mismas, son una unidad de defensa aérea voluntaria compuesta casi totalmente de mujeres que ahora se encargan de proteger los cielos de Ucrania a medida que más y más hombres son enviados al frente de combate.
También hay más drones para derribar, que Rusia suele lanzar en oleadas para abrumar las defensas ucranianas antes de un ataque con misiles.
Los turnos nocturnos les permiten a las mujeres combinar su labor de defensa de su país con sus trabajos diarios de maestras, doctoras y hasta de manicuristas.
Muchas explican que es una manera de sobrellevar la sensación de impotencia que sintieron cuando las fuerzas rusas ocuparon la región en Bucha al inicio de su invasión de gran escala.
Las historias de horror durante esas semanas -incluyendo matanzas, torturas y secuestros- solo empezaron a surgir después de que las fuerzas ucranianas liberaron la región a finales de marzo de 2022.
Ataques aéreos y armas anticuadas
“Tengo 51 años, peso 100 kilos, no puedo correr. Pensé que me mandarían a la porra, ¡pero me reclutaron!”, cuenta Valentyna, una veterinaria que se inscribió con las “mata drones” este verano y ahora se identifica con su nombre de combatiente: Valkiria.
Habla de sus amistades desplegadas al frente y de otros que han muerto en combate como parte de lo que la motivó a asumir este rol.
Fuente de la imagen,BBC/James Cheyne
Pie de foto,Valentyna, de 51 años, ingresó a la unidad este verano.
“Puedo hacer este trabajo. El equipo es pesado, pero las mujeres lo podemos hacer”.
Valentyna tiene la oportunidad de demostrarlo unas horas más tarde cuando se activa una alerta de ataque aéreo en la región.
Su unidad sale rauda de su base en el bosque y seguimos su camioneta en la oscuridad mientras logra llegar en el ajetreado camino hasta la mitad de un campo. El equipo de cuatro integrantes salta afuera y empiezan a montar sus armas.
Las ametralladoras son de otra época: dos Maxim fabricadas en 1939 con cajas de municiones marcadas con las estrellas rojas de la era soviética.
Serhiy, el único hombre del equipo, las tiene que regar con agua de una botella para que no se recalienten.
Es lo único que está disponible. Los mejores equipos de Ucrania están en el frente, y el país constantemente les está pidiendo a sus aliados más.
Pero esas armas anticuadas están mantenidas impecablemente y las brujas aseguran haber derribado tres drones desde el verano.
Fuente de la imagen,BBC/James Cheyne
Pie de foto,Las mujeres -y su único colega hombre, Serhiy- operan con una ametralladora montada en una camioneta.
“Mi tarea es estar atenta a los sonidos”, explica Valentyna. “Es un trabajo que da nervios. Pero debemos mantener la concentración, para [poner atención al] más ínfimo ruido”.
Su amiga Inna también está en sus 50 y cumple una de sus primeras misiones.
“Da miedo, sí. Pero dar a luz también y eso lo hice tres veces”, dice riéndose, contándome que su pseudónimo es Cherry: “Por mi auto, no por los tomates”.
Es profesora de matemáticas y, de vez en cuando, debe regresar rápido del bosque para dictar una clase.
“Guardo mi ropa en el auto. Mis tacones también. Me pongo un poco de lápiz labial, y doy la clase. Luego me subo de nuevo al auto, me cambio de ropa a la vuelta de la esquina y arranco”.
“Los muchachos se han ido, pero aquí estamos. ¿Qué pueden hacer las mujeres ucranianas? Podemos hacer de todo”.
Fuente de la imagen,BBC/James Cheyne
Pie de foto,“Da miedo, sí. Pero dar a luz también”: Inna es voluntaria en el equipo y trabaja como profesora de matemáticas.
En un punto en el horizonte se ve un rayo de luz de otro grupo que rastrea el cielo en busca de algún peligro sobre su propia zona de patrullaje.
No existen datos públicos del número total de unidades voluntarias, o de cuantas mujeres están involucradas. Pero mientras Rusia envía drones cargados de explosivos casi todas las noches, ayudan a formar un escudo en torno a las poblaciones grandes y las ciudades.
Desde la posición de las brujas en un campo, Yulia rastrea a dos drones en su tableta. Sobrevuelan una región vecina, así que no hay riesgo inminente para Bucha, pero las ametralladoras se mantendrán listas hasta que la alerta pase.
No quedan hombres
El comandante de las voluntarias es un hombre del tamaño de un oso, recién regresado de Pokrovsk, en la región oriental de Donbás, donde los combates son los más intensos.
“Es un sinfín de fuegos artificiales”. Así es como Andriy Verlaty describe con una sonrisa la situación allí.
Solía tener unos 200 hombres operando unidades de defensa aérea móvil en la región de Bucha y patrullando durante los toques de queda nocturnos, muchos de ellos no aptos para prestar servicio militar completo.
Luego Ucrania reformó su ley de despliegue militar, por la necesidad urgente de más soldados, y muchos del equipo del coronel de repente fueron aptos para ir al frente.
Fuente de la imagen,BBC/James Cheyne
Pie de foto,El coronel Andriy Verlatyy dice que las fuerzas armadas no tenían mucha confianza en las mujeres, pero eso ha cambiado con el tiempo.
“El 90% de mis hombres terminó en el ejército y el otro 10% se escondió, escabulléndose como ratas. Casi nos quedamos sin nadie”, expresa el coronel Verlaty sin rodeos.
Tenía una opción: llenar los puestos con hombres menores de edad o reclutar a mujeres.
“Al comienzo parecía una broma: ‘¡Tomemos mujeres!’ Las fuerzas armadas no tenían mucha confianza en ellas. Pero eso realmente ha cambiado”, asegura.
Recuperando el control
Durante los fines de semana, las brujas reciben entrenamiento militar más amplio. El día que las visitamos, su primera lección es en cómo hacer una redada de un edificio. Practican en las ruinas de una granja, apuntando los rifles entre las puertas abiertas antes de entrar lenta y cautelosamente.
Algunas son más hábiles que otras, pero el compromiso y concentración de las mujeres son evidentes, porque sus razones de hacerlo son profundas y personales.
“Recuerdo la ocupación. Recuerdo el horror. Recuerdo los gritos de mi propio hijo”, me relata Valentyna ente cortos suspiros. “Recuerdo los cuerpos, cuando estábamos huyendo”.
Su familia escapó de Bucha dejando atrás tanques quemados, soldados y civiles muertos. En un retén ruso, dice que un soldado los obligó a bajar la ventana del auto y luego apuntó una pistola a la cabeza de su hijo.
Está llena de una furia silenciosa.
También por eso es que Valentyna se niega a dejar de creer en la victoria de Ucrania, a pesar del pesimismo en el que se ha sumido su país después de casi 1.000 días de guerra a gran escala.
“La vida ha cambiado, todos nuestros planes destrozados. Pero estoy aquí para ayudar a acelerar el fin de esta guerra. Como dicen las chicas aquí, no terminará sin nosotras”.
Fuente de la imagen,BBC/James Cheyne
Pie de foto,Los ucranianos están decidios a derrotar a los invasores rusos.
Pisando sobre el vidrio roto y los escombros con sus botas militares, rifle en mano, la oficial a cargo Anya es otra bruja voluntaria. Con 52 años, se siente empoderada con el entrenamiento militar.
“Bajo la ocupación, sentí la absoluta inutilidad de mi existencia. No podía ayudar a nadie, ni defenderme a mí misma. Quería aprender a usar las armas, para poder servir de algo”.
Hay mucho toma y daca con los entrenadores: las mujeres se están divirtiendo. Pero luego, esa noche, en su base en el bosque, una de ellas se abre mucho más y comparte una historia escalofriante.
Cuando Bucha fue tomada, las fuerzas rusas empezaron a ir de casa en casa, violando y asesinando. Un día se difundió el rumor que los soldados rusos vendrían a matar a los niños.
“Jamás perdonaré a los rusos la decisión que tomé ese día”, revela esta mujer.
No voy a compartir los detalles que me dijo -sobre la decisión extrema que tomó- sólo que los soldados nunca llegaron y no tuvo que actuar acorde. Pero esta mujer ha estado agobiada por ese momento desde entonces y por un sentido de culpabilidad.
La primera vez que sintió alivio fue cuando empezó a aprender a defenderse, defender a su familia y a su país.
“Venir aquí realmente me ha ayudado”, me dice calladamente. “Porque jamás volveré a quedarme sentada como una víctima y estar tan asustada”.
Este miércoles, Mariana Massaccesi, representante de ONU Mujeres, llegó a San Juan para participar de la jornada “Networking: Liderando el Cambio: Redes y Alianzas para la Igualdad”. En un encuentro que reunió a unas 30 mujeres líderes, empresarias y representantes de empresas mineras, Massaccesi abordó temas clave como la autonomía económica y el empoderamiento femenino.
Durante su visita, Massaccesi se reunió con el gobernador Marcelo Orrego y el vicegobernador Fabián Martín, destacando la importancia de crear espacios de intercambio y colaboración. “El encuentro de redes de diferentes sectores es muy importante; son lugares donde se permite conocer a mujeres que rompen moldes”, expresó en diálogo con sanjuan8.com.
La especialista enfatizó que desde ONU Mujeres se promueve la autonomía de las mujeres, abordando tres tipos: física, de toma de decisiones y económica. “Si una no funciona, el resto se ve afectado. Cuando hablamos de empoderamiento, nos referimos a que las mujeres tomen poder sobre sí mismas y tengan la autonomía para generar ingresos”, señaló.
Massaccesi también hizo hincapié en la importancia de los cupos en la política, resaltando que “en Argentina somos pioneros en la ley de cupo en el Congreso”, lo que ha permitido avances en agendas como la ley de violencia de género. “Esta medida es crucial para que las mujeres accedan a espacios donde de otro modo no estarían, no por falta de condiciones, sino debido a estereotipos y creencias arraigadas”, añadió.
Además, la representante subrayó que, al ritmo actual, las brechas de género no se cerrarán solas, por lo que es vital impulsar programas que acerquen la educación y generen oportunidades de empleo para las mujeres.
Se espera que este jueves, Massaccesi ofrezca una charla en el Salón Emar Acosta, donde se prevé la asistencia de cientos de mujeres interesadas en fortalecer su empoderamiento y participación en el mercado laboral.
Santo Domingo.- La mujer dominicana ha tenido un papel fundamental en la cocina a lo largo de la historia, no solo como encargada de la preparación de alimentos, sino también como transmisora de sus tradiciones culinarias y valores culturales.
Han sido las principales educadoras en el departamento de humo y grasa como se le llama jocosamente, transmitiendo recetas y técnicas a través de generaciones.
En los hogares las féminas han demostrado su innovación así como la creatividad en la cocina, creando nuevas técnicas y adaptando ingredientes locales, lo que ha enriquecido nuestra gastronomía.
También se han creado pequeñas, micros y medianas empresarias preparando postres y comidas para su comercialización, contribuyendo en la economía familiar.
En tiempos recientes, muchas mujeres han incursionado en la gastronomía profesional y la nutrición, aportando conocimientos sobre la salud y la alimentación equilibrada.
8 mujeres, 8 provincias y 8 sabores
El Grupo Buen Vivir y la Asociación Dominicana de Gastronomía (ASODOGA) celebraron Gastronomía en Femenino, un evento que rindió homenaje a las destacadas mujeres del arte culinario en la República Dominicana.
La actividad, ofreció una experiencia inolvidable que fusionó la gastronomía, el empoderamiento femenino y la cultura dominicana.
Chef Saverio Stassi
El chef Saverio Stassi, habló sobre el impacto del proyecto agricultura sostenible, subrayando su importancia en la promoción de ingredientes locales y el apoyo a los pequeños agricultores. Miosotis Batista, fundadora de Somos Tinglar, complementó esta perspectiva con una intervención inspiradora sobre la gastronomía sostenible, resaltando la necesidad de preservar los recursos naturales y fomentar prácticas responsables en la cocina.
Gastronomía en Femenino también contó con la participación de destacadas personalidades gubernamentales, turísticas y gastronómicas, quienes apoyaron esta iniciativa que rinde homenaje al talento femenino en el arte culinario y promueve una gastronomía más sostenible y consciente.
«Gastronomía en Femenino»
Bajo el lema «8 mujeres, 8 provincias, 8 sabores», Gastronomía en Femenino reunió a destacadas mujeres de diversas regiones del país, cada una representando los sabores autóctonos de su provincia. Este evento fue una plataforma única para los amantes de la cocina, donde la gastronomía se vistió de femenino, ofreciendo un recorrido culinario por distintas zonas de la isla.
Figuras
Entre las figuras culinarias nacionales se destacaron: Desiree Dumit, de Muna Cuisine; Clarine Balbuena, de Clarine Beach Bar & Restaurant; Scarlet Pérez Felipe, de Restaurante La Matica; Dolnidi Franco, de DF Gourmet Catering; Sabrina Suriel, de El Naranjo y Shia Restaurant; Sandra Acosta, de Mojito Bar y Restaurante; y Yaina Rosario, de Restaurante Primitivo, junto a la chef Carolina Arias como invitada especial. Estas talentosas mujeres representaron provincias como Baní, San Cristóbal, Gaspar Hernández, La Vega, Barahona, Moca y Santiago, ofreciendo una exquisita variedad de platillos que capturaron la esencia auténtica de cada una de estas regiones.
Más allá de la gastronomía
El evento sirvió como un espacio de inspiración y empoderamiento femenino,
con charlas, degustaciones y entretenimiento. Los asistentes pudieron disfrutar
de una variedad de creaciones culinarias, explorando la diversidad de los
sabores locales y participando en actividades diseñadas para resaltar el
talento y liderazgo de las mujeres en la cocina dominicana.
Esta actividad no solo destacó los sabores locales, sino que también reforzó el papel fundamental de la mujer en la cultura y la gastronomía dominicana.
Los invitados se dieron cita en Acrópolis Business Mall.
Guayaquil (Ecuador), 10 oct (EFE).- La implementación de políticas y sistemas de cuidado “podrían ayudar a reducir los problemas de la pobreza y la desigualdad” en América Latina y el Caribe, una región que en la última década “ha fallado en todos los intentos” de disminuir la falta de acceso a las necesidades básicas.
Así lo señaló en una entrevista con EFE la directora regional adjunta de ONU Mujeres, Cecilia Alemany, quien afirmó que la puesta en marcha de estas políticas generaría un “efecto transformador” en al menos diez áreas sociales y económicas, lo que permitiría mejorar no sólo la calidad de vida de las mujeres sino de la sociedad en general.
“Ya no sólo (influye) en la formalización, regulación y profesionalización del trabajo de cuidados, en donde tiene efectos inmediatos, sino que impacta en la economía formal, en la protección social, y eso sigue una cadena que va hacia la recaudación fiscal, la reducción del hambre, la pobreza y la desigualdad; y después tiene toda otra serie de impactos económicos y en el desarrollo, y hasta en los gastos de salud”, explicó.
La importancia de este tema se analiza con fuerza en los últimos años en la región y recientemente más de 200 investigadoras y representantes de la sociedad civil y de organismos internacionales se reunieron en un foro académico en México para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan los países, de cara a la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, que se realizará en ese país en 2025.
La región, según dijo Alemany, vive una “crisis histórica” de cuidados. Sin embargo, no fue hasta que llegó la pandemia de la covid-19 que el problema estalló y obligó a los países a “repensar” los escasos programas que venían implementando hasta ese momento.
En América Latina, las mujeres dedican entre 6,3 y 29,5 horas semanales más que los hombres a realizar trabajos de cuidado no remunerados, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), lo que representa un total de 8.417 millones de horas semanales por las que no reciben ningún salario.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) calcula que el aporte económico de este trabajo no remunerado representa un 21,3 % del producto interno bruto (PIB) en promedio en la región, llegando a alcanzar más de un cuarto del PIB total en algunos países. El 74,5 % de ese aporte lo realizan las mujeres.
Debido a esta carga desigual de los cuidados, las mujeres no sólo enfrentan mayores tasas de informalidad, sino que también acceden a empleos de menor calidad, incluso cuando superan en promedio de años de estudios a los hombres.
Además, quienes trabajan en este sector reciben sueldos precarios y en la mayoría de las ocasiones ya viven en círculos de pobreza de los que se les complica salir. “Si reconociéramos el trabajo de cuidados la economía crecería en promedio alrededor de un 20 %”, señaló la representante de ONU Mujeres.
Es por eso que desde el organismo de Naciones Unidas han puesto especial foco en que los gobiernos se den cuenta de lo importante que es invertir en estos sistemas, que no sólo permitirían “garantizar un derecho” sino que generarían “un retorno a la economía del país”.
Actualmente hay catorce países de la región que están trabajando en el diseño y discusión de normativas o implementación de sistemas de cuidado, especialmente en el ámbito local, señaló la directora adjunta de ONU Mujeres.
Como ejemplo pone la creación de “manzanas de cuidado” en municipios de Ecuador o Colombia, que son espacios en los que las mujeres llevan a sus familiares para que los cuiden mientras ellas estudian o aprenden algún oficio.
Ahora llevarán de la mano de Brasil el tema de los cuidados a la próxima reunión del G20, que se realizará en noviembre en Río de Janeiro, y a la COP30, que será en Belém do Pará en 2025, resaltó Alemany.
“Una de nuestras propuestas es que, así como nuestra región se benefició en el pasado de canjes de deuda por educación, ahora haya canje de deuda por cuidados. Esto permite que no sólo se dependa del presupuesto público, sino también de las oportunidades de mecanismos innovadores y de financiamientos”, apuntó.
“Esta siempre ha sido una agenda periférica, pero cada vez hay más comprensión de que esto puede ayudar a transformar las relaciones de discriminación, que no sólo son sociales o políticas sino también son económicas”, concluyó Alemany. EFE
En un trágico evento reciente, la pandilla Gran Grif ha causado una devastación sin precedentes en Haití. Según informes de la ONU, al menos 70 personas, entre ellas mujeres y bebés, perdieron la vida en un ataque brutal.
Los miembros de la pandilla, armados con rifles automáticos, abrieron fuego indiscriminadamente contra la población, dejando un rastro de muerte y destrucción.
Reportes de prensa indican que Gran Grif llevó a cabo la masacre el jueves en la noche, tras prender fuego a medio centenar de casas y una treintena de vehículos, ante los intentos de un grupo local de autodefensa de impedir que la pandilla impusiera el cobro de rentas y peajes en la zona.
Un día antes de la matanza, el líder de la banda, Savien Luckson, anunció que castigaría al pueblo de Pont Sondé.
La masacre ha puesto de manifiesto la necesidad urgente de abordar la crisis de seguridad en Haití. Organizaciones internacionales y gobiernos de todo el mundo han condenado el ataque y han llamado a una acción inmediata para restaurar la paz y la seguridad en el país.
La justicia europea dictaminó el viernes que la nacionalidad y el sexo son suficientes para que un país miembro de la Unión Europea (UE) otorgue el asilo a mujeres afganas, objeto de medidas discriminatorias desde el regreso al poder de los talibanes.
«Las autoridades competentes de los Estados miembros pueden considerar que no es necesario que se acredite que las solicitantes corren un riesgo efectivo y específico de ser objeto de actos de persecución si regresan a su país de origen», indicó una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
«Basta con tomar en consideración su nacionalidad y sexo», añadió el tribunal con sede en Luxemburgo, pronunciándose sobre el caso de dos afganas a las que las autoridades austriacas rechazaron reconocerles el estatuto de refugiadas.
El TJUE juzgó que tanto el matrimonio forzado, «asimilable a una forma de esclavitud», como «la falta de protección contra la violencia de género y la violencia doméstica» constituyen «actos de persecución».
El «efecto acumulativo» y la aplicación «deliberada y sistemática» de medidas discriminatorias «llevan a negar de manera flagrante los derechos fundamentales vinculados a la dignidad humana», añadió.
Aunque los Estados miembros de la UE siguen siendo soberanos para decidir si conceden o no asilo, las decisiones del TJUE suelen sentar un precedente.
Dentro del bloque europeo, Suecia, Finlandia y Dinamarca ya otorgan el estatuto de refugiado a las mujeres afganas.
En Francia, la Corte Nacional de Derecho de Asilo (CNDA) dictaminó en julio que «todas las mujeres afganas», como «grupo social», podían aspirar a obtener el asilo.
Desde su vuelta al poder en agosto de 2021, los talibanes aplican una interpretación ultrarrigorista del Islam y multiplican las medidas represivas contra las mujeres, una política calificada por la ONU de «apartheid de género».