El arzobispo de Rabat, el español Cristóbal López Romero, ha anunciado este martes su decisión de “dar un paso atrás” y apartarse de sus funciones religiosas públicas y de los actos pastorales mientras la Iglesia católica investiga denuncias por presuntos abusos sexuales. El purpurado ha confirmado, en declaraciones a diversos medios, su inocencia, mientras que El Vaticano de momento no se ha pronunciado.
La información ha sido confirmada inicialmente a través de un comunicado publicado por la Archidiócesis de Rabat, después de que la agencia de noticias francesa AFP diera a conocer la denuncia de cinco mujeres que lo han acusado de agresión sexual. Por su parte, fuentes judiciales marroquíes consultadas por EFE han afirmado que no existe registro de denuncias contra el arzobispo en la justicia del país.
Aún así, la agencia AFP ha asegurado haber entrevistado a una jubilada que colaboraba activamente con la Iglesia, que no autorizó a revelar en esta fase el contenido de su testimonio, pero se ha referido a repetidas agresiones sexuales. El mismo medio también ha asegurado haber consultado el testimonio escrito de otra mujer, enviado a la nunciatura apostólica en Rabat, la embajada del Vaticano en la capital marroquí.
Esta habría acusado al cardenal de “gestos físicos” que ella “percibió como inapropiados”, entre ellos “abrazos particularmente insistentes y prolongados” y “un intento de acercamiento físico que podría asimilarse a un intento” de besarla, del que dice haber escapado. Otra fuente dentro de la diócesis también ha indicado a la agencia francesa haber sido informada de que al menos otras tres mujeres dijeron haber sido víctimas de “hechos similares”, comentarios expresados en particular en el marco de la confesión.
Investigación preliminar
La revelación pública de los acusaciones ha provocado la inmediata reacción de Cristóbal López Romero, quien ha anunciado su decisión de dar su “paso atrás” al menos hasta que se esclarezcan los hechos. “Se me acusa de comportamientos inapropiados hacia mujeres adultas. Esta situación ha llevado a la Iglesia a abrir una investigación preliminar. Dicha investigación está en curso y se encuentra en manos de las instancias romanas de la Iglesia, con las que coopero”, se puede leer en el comunicado de la Archidiócesis de Rabat.
“Durante este periodo de investigación, para no entorpecerla, me apartaré, no presidiré ninguna celebración pública ni intervendré en ninguna actividad pastoral, y lo comprenderán”, continúa el comunicado. “Este acontecimiento nos sacude a todos. Como arzobispo, soy plenamente consciente de las dificultades que esto provoca y de las legítimas preguntas que puede suscitar en todos. Por ello, quiero que los miembros de la comunidad diocesana sean informados de ello desde ahora”, ha agregado el cardenal, en el texto.
Un cardenal visible
Elegidos por el Papa, los cardenales forman el círculo restringido de los más altos dignatarios de la Iglesia, encargados de asistirlo en su gobierno. Los que tienen menos de 80 años participan también en el cónclave para elegir a su sucesor.
Durante el cónclave de mayo de 2025, López Romero llegó a figurar entre los cardenales más visibles e influyentes, y algunos medios nacionales en España incluso lo habían presentado como un “papable“, término que designa a los cardenales considerados como los que tienen más posibilidades de ser elegidos Papa.
Ciudad de Panamá, EFE.- Unas 36.700 mujeres afectadas por el potente doble terremoto que asoló el norte de Venezuela están embarazadas y unas 4.000 darán a luz en el próximo mes en medio de la “grave emergencia humanitaria” que vive el país, alertó el Fondo de Poblaciones de Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés).
La agencia de la ONU ha hecho un llamamiento a los donantes para recaudar 10 millones de dólares a fin de “garantizar las intervenciones vitales de salud reproductiva y protección durante los tres primeros meses de la respuesta a la emergencia”.
Los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el 24 de junio han puesto bajo “fuerte presión” al sistema de salud del país, donde 38 centros sanitarios quedaron dañados, “lo que limita considerablemente el acceso a servicios esenciales de salud materna para mujeres y recién nacidos”.
Ante esta situación, “mantener la atención obstétrica y neonatal de emergencia constituye una prioridad humanitaria urgente”, indicó el UNFPA en un pronunciamiento público publicado en las últimas horas.
El UNFPA “está intensificando su respuesta para asegurar la continuidad de los servicios de salud materna, atención obstétrica de emergencia, planificación familiar, atención clínica tras una violación y servicios de prevención y respuesta ante la violencia basada en género”, indicó el organismo en el texto.
El fondo calcula que requiere unos “10 millones de dólares para mantener las intervenciones vitales de salud reproductiva y protección durante los tres primeros meses” tras la catástrofe.
La agencia de la ONU también alertó de que “la interrupción de servicios esenciales, el hacinamiento en los refugios, la separación familiar y el aumento del malestar psicosocial están agravando los riesgos de protección, especialmente para mujeres, adolescentes, personas con discapacidad y personas mayores”.
En un contexto en el que “más de 10.000 personas residen actualmente en refugios temporales, donde las condiciones de privacidad, iluminación y protección siguen siendo insuficientes, resulta fundamental reforzar la prevención de la violencia basada en género y garantizar un acceso seguro a servicios centrados en las supervivientes”, resaltó.
“Venezuela atraviesa una grave emergencia humanitaria tras dos potentes terremotos (…), dado que decenas de miles de personas permanecen en paradero desconocido, se espera que la cifra de víctimas mortales aumente a medida que continúan las labores de búsqueda y rescate”, afirmó la agencia internacional.
Hasta ahora, al menos 3.535 personas han fallecido y 16.740 han resultado heridas, según el último balance oficial del Gobierno venezolano, que sigue sin actualizar la cifra de desaparecidos, que se mantiene en 157 desde el 25 de junio, un día después del suceso.
Unas 14.634 personas se encuentran alojadas en 87 campamentos transitorios habilitados temporalmente por el Gobierno de Venezuela, según la información aportada este martes, cuando se cumplen 13 días de los terremotos en el país. EFE
La Copa del Mundo 2026 en Norteamérica activa las alarmas globales tras confirmarse que el riesgo de violencia de género e intrafamiliar aumenta drásticamente entre un 26 y un 38 por ciento durante el torneo. Eleonora Betancur González, representante de ONU Mujeres en México, aclaró que el futbol no genera el machismo por sí mismo, sino que la intensa carga emocional de los partidos funciona como un peligroso detonante de conductas violentas preexistentes en los hogares.
El consumo desmedido de bebidas alcohólicas es uno de los factores más críticos señalados por las autoridades, disparando los reportes de agresiones vinculadas a la bebida en un 47 por ciento. El desenlace de los partidos determina el nivel de riesgo en las familias: las denuncias de maltrato suben un 26 por ciento cuando la selección nacional empata o gana, pero la cifra escala de forma alarmante hasta un 38 por ciento si el equipo pierde el encuentro.
A las frustraciones deportivas se suman las tensiones financieras provocadas por las apuestas y los gastos excesivos del torneo, los cuales fracturan la estabilidad de las parejas. Asimismo, la llegada masiva de turistas internacionales en las distintas ciudades sede intensifica otros delitos graves, por lo que agencias como UNICEF ya alertan sobre el aumento de redes de trata de personas y explotación sexual comercial infantil.
Para frenar esta ola de agresiones, organismos internacionales y autoridades de México, Estados Unidos y Canadá implementaron la campaña nacional “En equipo contra la violencia familiar”. Esta iniciativa busca visibilizar que la violencia hacia las mujeres no forma parte del juego, capacitando al personal de primera línea en las sedes y promoviendo redes de apoyo seguras en los estadios y comunidades.
Las instituciones enfatizan que la denuncia oportuna y la intervención vecinal son herramientas clave para salvar vidas y romper los ciclos de agresión en los hogares. Si te encuentras en una situación de riesgo en territorio mexicano, puedes recibir orientación especializada y apoyo psicológico llamando al 079 (Línea de las Mujeres) o reportar emergencias inmediatas directas.
Una encuesta revela que más del 30% de las mujeres de la Unión Europea ha sufrido violencia física, amenazas o violencia sexual desde los 15 años. Y dos datos son especialmente preocupantes de esta encuesta: que este porcentaje es similar al que ya existía hace diez años y que en países como Finlandia, Suecia o Dinamarca el número de mujeres que asegura haber sufrido violencia están en torno o superando el 50%. Esto refleja un patrón y en el caso de los países nórdicos, que están entre los más desarrollados e igualitarios del mundo, una paradoja. En The Conversation analizan el problema global de la violencia contra las mujeres, señalando que es más acusado entre las más jóvenes y que el caso nórdico evidencia que no se eliminará automáticamente a medida que las sociedades se vuelvan más ricas o más igualitarias.
Casi una de cada tres mujeres de la Unión Europea ha sufrido violencia física, amenazas o violencia sexual desde los 15 años. Es decir, aproximadamente 50 millones de mujeres. Estas son las conclusiones de la última encuesta de la UE sobre violencia de género, basada en entrevistas a más de 114 000 mujeres.
Lo que hace que esta cifra sea alarmante no es solo su magnitud, sino su persistencia. Diez años antes, la primera encuesta a escala de la UE reveló el mismo patrón. Tal y como señaló el director de la Agencia de los Derechos Fundamentales de la UE: “Una década después, seguimos siendo testigos de los mismos niveles impactantes de violencia”.
En un artículo reciente, publicado en Nature Communications, analicé si la Meta 5.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas –que tiene como objetivo eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas para 2030– es realista.
La incómoda respuesta es no, ni para 2030 ni al ritmo actual.
Un problema que se agrava
Las estadísticas de la UE coinciden de forma llamativa con lo que observamos a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) describe la violencia contra las mujeres como un problema de salud pública de “proporciones pandémicas”. Sus últimas estimaciones, publicadas en 2025, sugieren que el 30,4 % de las mujeres de todo el mundo –aproximadamente 840 millones de mujeres — han sufrido violencia física o sexual a lo largo de su vida.
Estas cifras se han mantenido prácticamente sin cambios durante más de dos décadas. La OMS califica las reducciones recientes de mínimas, demasiado lentas y muy insuficientes. Es posible que incluso esto subestime la magnitud real, ya que muchas mujeres no revelan la violencia que sufren en las encuestas, y algunas formas de maltrato (violencia psicológica, control coercitivo, maltrato económico, acoso en línea) apenas se reflejan en las estadísticas generales.
La paradoja nórdica
Quizás el hallazgo más sorprendente sea dónde se registran los niveles más altos de violencia. En la encuesta de la UE de 2024, la prevalencia fue del 57 % en Finlandia, del 52 % en Suecia y del 47 % en Dinamarca, todas ellas muy por encima de la media de la UE, que se sitúa en el 30,7 %. Estos países se encuentran entre los más desarrollados del mundo y ocupan sistemáticamente los primeros puestos en las clasificaciones mundiales de igualdad de género.
Este patrón, a menudo denominado “paradoja nórdica”, pone en tela de juicio una suposición común: que el desarrollo económico y la igualdad de género, por sí solos, conducirán a una reducción de la violencia. Estos avances son esenciales, pero está claro que no bastan por sí solos para prevenir la violencia.
Si las sociedades más avanzadas e igualitarias del mundo no logran reducir la violencia contra las mujeres, ¿qué perspectivas hay en el resto del mundo?
Las mujeres jóvenes son más vulnerables
En la UE, las mujeres de entre 18 y 29 años ya denuncian niveles de violencia superiores a la media general. Esta tendencia ya era visible hace una década y no ha mejorado. Las generaciones más jóvenes han crecido en un entorno con más debate público sobre la igualdad de género y más campañas de sensibilización que ninguna otra generación anterior.
Si las medidas de prevención actuales funcionaran, cabría esperar ver reducciones claras. Los datos no lo reflejan.
Al mismo tiempo, la propia violencia está cambiando. La tecnología digital ha abierto nuevas vías para el acoso, el control y la humillación: el acoso en línea, las amenazas en las redes sociales, la sextorsión, la difusión no consentida de imágenes íntimas y los deepfakes sexuales generados por IA. Aunque estas herramientas no causan violencia física directa, facilitan la comisión de los abusos, dificultan escapar de ellos y aceleran su difusión.
El conocimiento existe, pero las respuestas se quedan cortas
La realidad de la violencia contra las mujeres es profundamente preocupante. Pero ser realista no significa resignarse. Al contrario, la magnitud persistente del problema exige una respuesta mucho más ambiciosa.
Los datos no indican que el objetivo de eliminar toda la violencia contra las mujeres y las niñas para 2030 –la meta 5.2 de la ONU– haya fracasado, ni que sea imposible. Lo que revelan es la enorme brecha que existe entre la ambición del objetivo y la magnitud, la intensidad y la coherencia de los esfuerzos actuales para alcanzarlo.
Y ya disponemos de herramientas para hacerle frente. Las investigaciones realizadas durante la última década han identificado estrategias de prevención con efectos demostrados en la reducción de la violencia. El marco “RESPECT Women” de la OMS, que se ha actualizado recientemente a partir de revisiones sistemáticas a nivel mundial, organiza esta evidencia en siete estrategias interconectadas. Estas abarcan desde el empoderamiento de las mujeres y la transformación de las normas de género nocivas hasta el refuerzo de los servicios para las supervivientes y la reducción de la pobreza.
El marco evalúa la evidencia por separado para los países de ingresos altos y para los de ingresos bajos y medios. Esta característica estructural es reveladora en sí misma, ya que pone de manifiesto la desigualdad con la que se ha desarrollado la investigación sobre prevención en los distintos contextos.
Pero ninguna estrategia por sí sola es suficiente. Una prevención eficaz implica combinar enfoques a nivel individual, comunitario y social. Y el criterio de referencia definitivo, tal y como subraya el propio RESPECT, es si estos esfuerzos conducen a reducciones cuantificables en la prevalencia de la violencia a nivel poblacional. Según ese criterio, los esfuerzos actuales se quedan claramente cortos.
El problema es que las herramientas de eficacia probada no se están aplicando a la escala ni durante el tiempo necesarios. Se lanzan campañas, pero no se mantienen. Se aprueban leyes, pero no se financian ni se hacen cumplir adecuadamente. El principal obstáculo no es la falta de conocimientos. Es una brecha persistente entre los compromisos y la acción, y entre los recursos disponibles, la voluntad política y la rendición de cuentas necesaria para garantizar su uso.
Una crisis de proporciones pandémicas
Puede que el plazo de 2030 ya esté fuera de nuestro alcance, pero no debe abandonarse el objetivo en sí. Un problema que afecta a millones de mujeres no puede tratarse como una cuestión política secundaria.
Cuando el mundo se enfrenta a otras emergencias sanitarias graves, moviliza la ciencia, la financiación y la cooperación internacional. La violencia contra las mujeres requiere una ambición comparable: inversión a largo plazo, pruebas más sólidas y rendición de cuentas pública.
Lo que muestra la paradoja nórdica es que la violencia contra las mujeres no se eliminará automáticamente a medida que las sociedades se vuelvan más ricas o más igualitarias. Se necesitarán medidas deliberadas, sostenidas y cuantificables, respaldadas por la voluntad política y la rendición de cuentas necesarias para estar a la altura de la magnitud de la crisis. La promesa de eliminar la violencia contra las mujeres debe pasar de ser una aspiración a convertirse en realidad.
EL CAIRO (AP) — Más de 300 niños han muerto o resultado heridos en los últimos seis meses en la guerra en Sudán, en su mayoría por ataques con drones, informó el lunes la agencia de la ONU para la infancia.
El ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido, un grupo paramilitar, han estado combatiendo desde abril de 2023.
La guerra se concentra ahora en los estados de Kordofán, Darfur y Nilo Azul, y la guerra con drones provoca el 60% de las víctimas, según UNICEF.
La ONU, Estados Unidos, Reino Unido y otros han expresado alarma por posibles atrocidades mientras las FAR y el ejército luchan por el control de la estratégica ciudad de el-Obeid, en Kordofán del Norte.
El Consejo de Derechos Humanos, respaldado por la ONU, aprobó el lunes en Ginebra una medida presentada por cinco países europeos que condena la escalada de violencia por parte de las FAR y sus aliados en el-Obeid y sus alrededores.
La medida, aprobada sin votación, también alienta un mayor apoyo a los países que acogen a refugiados de Sudán y condena, entre otras cosas, “todas las formas de injerencia externa” en la guerra.
El conflicto ha matado al menos a 59.000 personas, ha desplazado a unas 13 millones y ha empujado a muchas partes de Sudán a la hambruna. Más de 30 millones de personas necesitan asistencia humanitaria.
Los ataques con drones y los bombardeos han tenido como objetivo infraestructura civil, incluidas escuelas, mercados y estaciones de combustible y de agua, lo que pone en riesgo a más de 500.000 personas. Los civiles en algunas zonas han enfrentado condiciones casi de asedio durante más de un año.
“Los niños están quedando atrapados en un ciclo implacable de violencia, desplazamiento y privaciones”, declaró Sheldon Yett, representante de UNICEF para Sudán.
La ONU instó a las partes “a proteger a los civiles y la infraestructura civil, permitir y facilitar un acceso humanitario seguro, rápido y sin trabas, y adoptar todas las medidas posibles para proteger a los niños de cualquier daño”.
El Presidente Nayib Bukele destacó que la misión humanitaria salvadoreña desplegada en Venezuela no solo participa en las labores de búsqueda y rescate, sino que también desarrolla jornadas de atención psicológica, apoyo emocional y actividades recreativas dirigidas a niños afectados por los terremotos.
A través de una publicación en sus redes sociales, el mandatario compartió un video en el que integrantes del contingente salvadoreño realizan dinámicas con menores que enfrentan las consecuencias de la tragedia, como parte del acompañamiento integral que brindan en las comunidades afectadas.
“Muchos han visto las labores de búsqueda y rescate. Sin embargo, esta tragedia también ha dejado a miles de niños enfrentando pérdidas irreparables”, expresó el Presidente Nayib Bukele.
El Jefe de Estado señaló que numerosos menores perdieron a uno o ambos padres, así como sus hogares y pertenencias, por lo que consideró prioritario ofrecerles espacios seguros mediante juegos, actividades recreativas y atención especializada para proteger su salud mental y su bienestar.
Asimismo, informó que en los próximos días la misión humanitaria continuará recorriendo las comunidades afectadas para brindar atención médica, atención psicológica, programas de primera infancia y actividades dirigidas a la niñez.
“En los próximos días continuaremos visitando las comunidades afectadas para llevar atención médica, atención psicológica, programas de primera infancia y actividades para los niños. Acompañarlos en estos momentos de trauma también es urgente”, añadió el mandatario.
Con estas acciones, el contingente salvadoreño busca contribuir a la recuperación de las familias afectadas, combinando las labores de rescate con el acompañamiento emocional y la atención integral a la población más vulnerable.
La directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, Bibiana Aido, pide “acciones urgentes y coordinadas” para proteger a las periodistas, especialmente las que informan con perspectiva de género o sobre feminismo en la región, pues advierte de que afrontan “altísimos niveles de violencia basada en género, acoso en línea, amenazas de muerte y ataques”.
Estas acciones “buscan silenciar sus voces y debilitar la libertad de prensa“, agrega Aido durante el foro ‘Discursos emergentes en los medios y reacciones frente al avance de derechos de las mujeres’, en cuya organización participa la oficina de ONU Mujeres Ecuador.
La también exministra española de Igualdad ha sostenido que este nivel de violencia forma parte de una “contraofensiva contra los derechos de las mujeres“, pese a los “avances claros y tangibles en materia de igualdad” registrados en los últimos años gracias a “movimientos feministas vibrantes”.
“La protección de las periodistas requiere de acciones urgentes y coordinadas entre salas de redacción, organismos internacionales, organizaciones de la sociedad civil y marcos jurídicos estatales que permitan combatir la violencia física y digital”, afirma Aido, quien añade que “defender la igualdad también implica defender el valor de la información responsable”.
Sobre el Foro
El espacio, que tenía como objetivo poner en valor “un periodismo que contribuya a transformar patrones que reproducen desigualdades y violencias de género”, contó con la participación de diversas especialistas en temas relacionados con los derechos de las mujeres.
Entre ellas, ha estado la investigadora de la Universidad Nacional de San Martín, de Argentina, Mariana Caminotti, quien ha explicado que los retrocesos en los derechos de las mujeres “no siempre se ven”, pero que pueden ser “abruptos”, como la supresión de organismos o la derogación de leyes; “graduales”, mediante la desfinanciación de políticas públicas; o “selectivos”, cuando distintas áreas avanzan y retroceden al mismo tiempo.
Sin embargo, la especialista de ONU Mujeres, Constanza Tabbush, ha advertido de que la oposición a los avances en materia de igualdad de género “no es nueva”, sino que ahora está “más organizada y más financiada”.
Como ejemplo, señala que estos grupos utilizan “caballos de Troya”, es decir, temas “altamente emotivos” para movilizar apoyos y polarizar a la sociedad, con el objetivo de poner en cuestión derechos de las mujeres incluso en épocas electorales.
Nueva York. La comunidad dominicana en el estado de Nueva York participó activamente en las celebraciones del 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos, una de las fechas más importantes del calendario cívico estadounidense. Miles de dominicanos se unieron a las festividades junto a millones de residentes y visitantes que disfrutaron de desfiles, conciertos, actividades recreativas y del tradicional espectáculo de fuegos artificiales.
Desde tempranas horas del viernes, familias dominicanas se reunieron en parques, playas y espacios públicos de distintos condados para compartir en un ambiente de integración. En sectores con una importante presencia criolla, como Washington Heights, Inwood, el Bronx, Corona y partes de Brooklyn, fue común ver ondear las banderas de Estados Unidos y de la República Dominicana, símbolo del arraigo que mantiene la diáspora con ambas naciones.
Uno de los momentos más esperados de la jornada fue el tradicional espectáculo de fuegos artificiales sobre el East River, que congregó a miles de espectadores en distintos puntos de Manhattan, Brooklyn y Queens. El despliegue de luces y efectos especiales volvió a convertirse en el principal atractivo de la celebración, cerrando una jornada marcada por el ambiente festivo y la convivencia familiar.
Las condiciones meteorológicas permitieron que la mayoría de las actividades se desarrollaran con normalidad. Aunque durante el día predominó un ambiente cálido y húmedo, las temperaturas descendieron ligeramente en horas de la noche, favoreciendo la asistencia del público a los eventos al aire libre.
Para muchos dominicanos residentes en Nueva York, el 4 de julio representa una oportunidad para agradecer las oportunidades que les ha brindado Estados Unidos, al tiempo que fortalecen los lazos comunitarios y preservan las tradiciones de su país de origen. Las reuniones familiares estuvieron acompañadas de platos típicos dominicanos, música y actividades recreativas que reflejaron la riqueza cultural de una de las comunidades hispanas más numerosas del estado.
Las autoridades desplegaron un amplio operativo de seguridad en los principales puntos de concentración, con la participación de agentes policiales, bomberos y personal de emergencias, lo que permitió que las celebraciones transcurrieran de manera organizada y sin incidentes de gran magnitud.
Con más de un millón de dominicanos y descendientes residiendo en el estado de Nueva York, la diáspora volvió a demostrar su importancia dentro del tejido social, económico y cultural de la región. La conmemoración del Día de la Independencia reafirmó el compromiso de esta comunidad con el país que la acogió, sin dejar de lado el orgullo por sus raíces dominicanas.
Nueva York. El estado de Nueva York conmemora este 4 de julio el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos con un amplio programa de actividades patrióticas, culturales y recreativas, aunque las celebraciones transcurren bajo una intensa ola de calor que ha obligado a las autoridades a reforzar las medidas de prevención y seguridad.
El evento central de la jornada será el tradicional espectáculo de fuegos artificiales de Macy’s, que este año celebra su 50.ª edición con un despliegue de más de 85,000 fuegos artificiales lanzados desde seis barcazas ubicadas en el East River, el Hudson y el entorno del Puente de Brooklyn. El espectáculo también incluirá un show de luces láser y presentaciones musicales, consolidándose como uno de los actos más emblemáticos del Día de la Independencia en el país.
Durante el día, la ciudad también recibe a miles de visitantes con desfiles navales, exhibiciones de grandes veleros internacionales, conciertos, actividades familiares y eventos conmemorativos distribuidos en distintos puntos de los cinco condados.
Sin embargo, las festividades coinciden con temperaturas cercanas a los 38 grados Celsius, agravadas por la humedad, lo que ha llevado a las autoridades a emitir alertas por calor extremo. Los organismos de emergencia recomiendan mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y utilizar los centros públicos de refrigeración habilitados en diferentes sectores de la ciudad. Además, se mantiene la vigilancia ante la posibilidad de tormentas eléctricas durante el fin de semana.
La comunidad dominicana también se suma a la celebración
La comunidad dominicana, una de las más numerosas e influyentes de Nueva York, participa activamente en la celebración compartiendo con familiares y amigos en parques, playas, patios y espacios públicos. Las tradicionales parrilladas, reuniones comunitarias y encuentros familiares forman parte de la jornada, al igual que la asistencia al espectáculo de fuegos artificiales de Macy’s.
En barrios con una importante presencia dominicana, como Washington Heights, Inwood, El Bronx y sectores de Queens y Brooklyn, el ambiente festivo combina las tradiciones estadounidenses con la cultura dominicana, donde no faltan la música, la gastronomía criolla y las reuniones al aire libre, siempre con atención a las recomendaciones de las autoridades debido al intenso calor.
Aunque el clima representa un desafío para las actividades al exterior, miles de dominicanos residentes en Nueva York aprovechan el feriado para reunirse con sus familias y participar en una de las fechas más representativas del calendario estadounidense, reafirmando su integración a la vida social y cultural del estado mientras mantienen vivas sus raíces.