Voz en alto al repudio de la violencia contra mujeres

AP

Todos los países de América Latina y el Caribe cuentan con algún tipo de leyes para intentar prevenir la violencia contra las mujeres. En ese contexto, como cada 25 de noviembre, miles de mujeres recordaron este lunes a gritos recorriendo las calles de muchas ciudades de la región que los abusos y las muertes continúan a un ritmo inaceptable.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la entidad que asegura que todos los países de la región tienen algún tipo de normativa al respecto, habló de una “pandemia en la sombra” y ofreció cifras.

En 2022, mataron por razones de género al menos a 4,050 mujeres en la región. En 2023, bajó este número a 3,897, pero sin lugar para la euforia. En sólo seis países —Colombia, Chile, Guatemala, Panamá, Paraguay y Uruguay— hubo 760 tentativas de feminicidio. Una de cada cuatro mujeres en la región ha experimentado violencia física y/o sexual por parte de su pareja al menos una vez en su vida y una de cada cinco niñas y adolescentes están expuestas con matrimonios forzados.

Para denunciar esta situación, cada año se convocan marchas y protestas. En Ciudad de México, unas activistas llevaban a hombros a una compañera que simulaba estar muerta y metida en una bolsa negra de basura, como muchas veces se encuentran los cadáveres en este país.

En Quito, Ecuador, los carteles por el Día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la Mujer clamaban que “Violento es el sistema, la lucha es la respuesta”.

En Bogotá, decenas exigían a gritos el fin de la impunidad frente a la fiscalía de Colombia, un país que vio cómo en septiembre un grupo armado del oeste del país llegó a anunciar en redes su “plan feminicidio” que era declarar “objetivo militar” a las mujeres familiares y parejas de sus enemigos. En el mundo, aproximadamente 51,100 mujeres y niñas fueron asesinadas por sus parejas o familiares durante 2023, una cada 10 minutos.

25 de noviembre día de la no violencia contra la mujer

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemoró ayer el 25 aniversario de la resolución que instituyó el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, creada en recordación del asesinato de las hermanas Mirabal, perpetrado por esbirros de la tiranía de Trujillo, del que ayer se cumplieron 64 años.

Lo que se conoce también como el Día de la No Violencia contra la Mujer, quedó consagrado en la resolución de la ONU 54-134, del 17 de diciembre de 1999, para que sirviera de herramienta en la lucha contra toda forma de intimidación o discriminación contra las mujeres.

Minou Tavárez Mirabal, hija de Minerva Mirabal, reclamó que las víctimas y sobrevivientes de esta «guerra» no sean olvidadas como el centro de los esfuerzos para combatir la violencia, al señalar que “cuando a los cuatro años me arrancaron brutalmente a mi madre y a mis tías me colocaron en el mismo trayecto de esta guerra contra las mujeres y las niñas…”

Con toda razón, Tavárez Mirabal uso el término “guerra” para referirse a la violencia de género que el año pasado arrojó un saldo de 51,100 mujeres y niñas asesinadas por sus parejas o familiares, equivalente a 140 decesos por día, según datos proporcionado por ONU Mujeres.

El asesinato de las hermanas Mirabal, perpetrado el 25 de noviembre de 1960, fue colocado por Naciones Unidas, casi 40 años después, como aciaga referencia para el emprendimiento de una campaña permanente a nivel mundial contra toda forma de violencia contra la mujer.

La ministra de la mujer, Mayra Jiménez, quien también habló en la reunión de la ONU, dijo que los esfuerzos para salvaguardar los derechos de la mujer no han sido suficientes porque millones de niñas y mujeres en todo el mundo experimentan de manera cotidiana la violencia en todas sus expresiones.

Más de 50 feminicidios se han producido en República Dominicana en 2024, la mayoría perpetrados durante los fines de semana en horarios de seis de la tarde a seis de la mañana, por exparejas de las víctimas, en tanto que centenares de mujeres reportan ante Policía y Ministerio Público que sufren acoso y amenazas.

La reunión de alto nivel celebrada ayer por la ONU con motivo del Día de la No Violencia contra la Mujer debería motivar al Estado y a la sociedad dominicana a consolidar conciencia sobre el compromiso de garantizar vida e integridad de las mujeres y niñas, al prevenir y afrontar toda forma de crímenes perpetrados por razones de género.

Cinco claves para empoderar a las mujeres y poner fin a la violencia contra estas

Por Lily Luciano

Este 2024 marca el 25 aniversario de la designación por parte de las Naciones Unidas del 25 de noviembre como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, fecha del asesinato de las hermanas Mirabal.

En ese sentido, según ha publicado la Organización de las Naciones Unidas, en su página oficial, ONU Mujeres y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) lanzarán el informe “Feminicidios en 2023: Estimaciones mundiales de feminicidios cometidos por parejas íntimas o miembros de la familia ”. A nivel mundial, una mujer fue asesinada cada 10 minutos en 2023.

Este evento también proporcionará una plataforma importante para reflexionar sobre el progreso y compartir las mejores prácticas para acelerar los esfuerzos en procura de eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas.

Estas acciones también incluyen iniciativas que ayuden a promover la no violencia y empoderar a las mujeres frente a este mal social.

En ese sentido, ONU Mujer, ha publicado algunas maneras en que puedes lograr el cambio de forma segura y efectiva:

  1. Escucha y cree a las sobrevivientes
    Cuando una mujer comparte su historia de violencia está dando el primer paso para romper el ciclo de maltrato. Debemos garantizarle el espacio seguro que necesita para hablar y ser escuchada. Conviene recordar que al tratar casos de violencia sexual, la sobriedad, la vestimenta y la sexualidad de la víctima son irrelevantes. El autor es el único responsable de la agresión y debe asumir la responsabilidad por sí solo. Protesta contra la culpabilización de la víctima y haz frente a la idea de que las mujeres deben evitar situaciones que se perciban como “peligrosas” según los estándares tradicionales.
  2. Enseña a la próxima generación y aprende de ella
    El ejemplo que damos a la generación más joven determina la manera en que esta piensa sobre el género, el respeto y los derechos humanos. Inicia conversaciones sobre los roles de género a una edad temprana y cuestiona los rasgos y las características tradicionales asignadas a hombres y mujeres. Señala los estereotipos a los que niñas y niños se enfrentan constantemente, ya sea en los medios de comunicación, en la calle o en la escuela, y hazles saber que no hay nada malo en ser diferente. Fomenta una cultura de aceptación.
  3. Exige respuestas y servicios adecuados para su propósito
    Los servicios para las sobrevivientes son servicios esenciales. Esto significa que para las sobrevivientes de la violencia de género debe haber refugios, líneas de atención telefónica, asesoramiento y todo el apoyo que necesiten.
  4. Comprende qué es el consentimiento
    El consentimiento convencido es imprescindible, en todo momento.En lugar de oír un “no”, asegúrate de oír un “sí” activo que haya sido expresado por todas las personas involucradas. Integra el consentimiento convencido en tu vida y habla de él.
    Frases como “se lo estaba buscando” o “los hombres así son” intentan desdibujar los límites del consentimiento sexual, culpabilizar a las víctimas y exculpar a los agresores del delito que han cometido.

Puede que las personas que usan estas expresiones entiendan el consentimiento como una idea vaga, pero la definición es muy clara. Cuando se trata de consentimiento, no hay límites difusos.

  1. Conoce los indicios del maltrato
    Hay muchas formas de maltrato y todas ellas pueden dejar secuelas físicas y emocionales graves. Si te preocupa una amiga que pueda estar sufriendo violencia o que se siente insegura junto a alguien, revisa algunos indicios. Una pareja abusiva puede actuar con enojo o tener un temperamento irascible o impredecible, por lo que nunca se sabe qué puede causar un problema.

Distintos tipos de violencia digital que afectan a la mujer

Por Jessica Leonor

Las redes sociales se han convertido en un medio de comunicación por excelencia de las personas y marcas, pero como en todas las áreas de la sociedad, existen usuarios que consciente o inconscientemente se comportan de forma violenta, afectando el bienestar de la comunidad

Esta problemática toca de forma peculiar a la mujer, la que está aún en lucha por la igualdad en derechos con los hombres y por la erradicación de la violencia que se ejerce hacia ella.

Pero, ¿qué es violencia digital? ¿Por qué se da la violencia digital? ¿Cuáles son los diferentes tipos de violencia que afectan a los usuarios digitales? ¿Puede denunciarse una violencia digital?

Violencia digital

“La violencia digital se refiere a actos de acoso, hostigamiento, amenazas, insultos, vulneración de datos e información privada, divulgación de datos apócrifos, mensajes de odio, difusión de contenido sexual sin consentimiento, textos, fotografías, videos y/o asuntos personales u otras impresiones gráficas o sonoras”, afirma la psicóloga Jheniffer Moguel Sánchez en un artículo publicado por la Universidad Anáhuac Mayab.

Por su parte, la asesora en comunicación, Maylin Dionicio explica a Diario Libre que en las redes sociales las personas se sienten con libertad extrema para exponer sus ideas, creencias, opiniones; sin embargo, también comparten y difunden antivalores, situación por la que hoy estas plataformas se han convertido en un escenario de acoso y conductas violentas.

“Diariamente podemos encontrar comentarios, fotos o videos con bromas ofensivas, pornografía y acoso sexual. El cyberbullyinggroomingsextingshaming y doxing son formas de violencia principalmente entre los jóvenes”, asegura Dionicio.

Formas de la violencia por internet

Infografía
Existen diversas formas de violencia que se manifiestan en el mundo digital. (FREEPIK)
  • Grooming: acoso sexual de una persona adulta a una niña, un niño o un adolescente por medio de internet.
  • Shaming: humillación corporal, es el acto de ridiculizar o burlarse del aspecto físico de una persona.
  • Sexting: creación, difusión, distribución o intercambio digital de fotografías, videos o audioclips de naturaleza sexual o íntima sin consentimiento.
  • Doxing: describen el acto de revelar intencional y públicamente información personal sobre un individuo u organización.
  • Cyberbullying: es un término que se utiliza para describir cuando un niño o adolescente es molestado, amenazado, acosado, humillado, avergonzado o abusado por otro niño o adolescente, a través de internet.
  • Ciberhostigamiento:  realizar una serie de acciones como espiar, obsesionarse o compilar información en línea sobre alguien y entablar comunicación con la persona sin su consentimiento; llamar o enviar correos o mensaje de texto o de voz de forma repetitiva, incluso mensajes amenazantes o que busquen mantener el control sobre la víctima.
  • Ciberacoso: implica el uso intencional de las TIC para humillar, molestar, atacar, amenazar, alarmar, ofender o insultar a una persona.

¿Quiénes fueron las hermanas Mirabal?

El Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe celebrado en Bogotá, Colombia, en 1981 tomó la decisión de instaurar el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en honor de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, tres hermanas nacidas en la República Dominicana que fueron asesinadas por el régimen militar que controló la isla entre 1930 y 1961.

Las tres mujeres nacieron en Ojo de Agua, un pequeño poblado perteneciente a la provincia de Salcedo en la isla. Eran hijas del matrimonio formado por Mercedes Reyes Camilo y el hacendado Enrique Mirabal, quienes tuvieron cuatro hijas en total (Bélgica Adela no fue apresada por la dictadura y sobrevivió a sus hermanas). Las Mirabal demostraron desde pequeñas ser dueñas de una inteligencia prodigiosa, sin embargo, Minerva destacó sobre las otras gracias a su ágil mente, amor por las artes y belleza.

El destino de la familia cambió en 1949 cuando fueron invitados a una recepción en honor del general Rafael Leonidas Trujillo. Fue durante la velada que la belleza de la segunda hermana capturó los ojos del dictador y éste comenzó a cortejarla sin mucho éxito, invitando a la joven a un par de ceremonias más.

Trujillo continuó sus avances que fueron rechazados por la joven, quien, además de desairarlo, tomó la iniciativa de exigir al gobernante que terminara el acoso judicial en contra de Pericles Franco, uno de los fundadores del Partido Socialista Popular encarcelado en diversas ocasiones y amigo íntimo de Minerva.

Ante las negativas de la joven, Trujillo ordenó vigilar celosamente a la familia y mandó apresar al padre, pronto Minerva y varias de sus amigas terminaron de igual manera tras las rejas, fueron liberadas después unas semanas. Enrique Mirabal, en cambio, fue apresado y liberado varias veces en los años posteriores, hasta que enfermó y murió en diciembre de 1953.

Minerva contrajo matrimonio con Manolo Tavares, un estudiante de derecho opositor al régimen, en 1955. Los levantamientos sociales acontecidos en América Latina a finales de la década de los 50, en especial la revuelta organizada en contra de Fulgencio Batista en Cuba, provocaron la creación de un movimiento en contra de la dictadura de Trujillo en la isla, éste llevó por nombre Agrupación 14 de junio –en honor a una expedición armada proveniente de Cuba que llegó a República Dominicana en dicha fecha–. Tavares fue su primer presidente y las hermanas jugaron un papel clave en la disidencia, eran conocidas como “Las Mariposas”.

El gobierno opresor encabezado por Trujillo no tardó en apresar a todos los involucrados en la creación de la Agrupación 14 de junio. Más de un centenar de personas fueron torturadas y varios perdieron la vida. La presencia de varios miembros de las familias más acomodadas de la isla entre los presos incrementó la presión social ante el gobierno de Trujillo, debido a esto muchos fueron liberados, aunque la vigilancia gubernamental y el acoso policiaco continuaron en su día a día. Manolo Tavares y otros miembros del movimiento quedaron tras las rejas.

Minerva, María Teresa y Patria fueron capturadas cuando regresaban a casa después de una visita a sus parejas en la cárcel. Interceptadas por un grupo de agentes, fueron golpeadas brutalmente, ejecutadas y arrojadas a un barranco al interior del jeep en que fueron emboscadas.

El asesinato de las hermanas Mirabal conmocionó a la sociedad dominicana. Trujillo buscaba acallar a los rebeldes con la ejecución, pero la muerte de las jóvenes sólo incrementó la presión contra su gobierno. Rafael Leonidas Trujillo fue emboscado el martes 30 de mayo de 1961 por un grupo de disidentes.

Feminicidios disminuyen, pero aumenta la violencia de género contra adolescentes

Por Alba Freitas
Dentro de casa, detrás de la puerta. En silencio, con miedo y solas, muchas mujeres venezolanas conviven con la violencia de género. Día a día, se sobreponen a una realidad dolorosa, normalizada. La mayoría de las veces son pocas las opciones que tienen las víctimas: no pueden huir, no saben a dónde ir o cómo hacerlo. Algunas, en ocasiones, piden ayuda. Intentan sobrevivir. No todas lo logran.

Corre el año 2020. Es de noche. Una mujer se encierra en su cuarto: afuera, su esposo sostiene una correa y  amenaza con pegarle. La mujer, aterrorizada, llama a una profesional, Ofelia Álvarez, psicóloga en FUNDAMUJER con 37 años de experiencia en el tema de la violencia contra las mujeres. La experta intenta ayudarla, pero la víctima se aferra a sus temores. La llamada termina. A los días, Álvarez se entera que la joven logró salir ilesa. No hubo herido esa vez, pero tampoco sabe si hubo más veces, no volvió a llamarla. Álvarez sabe que hizo su trabajo al recomendar más sesiones de ayuda psicológica, aunque no está feliz con el resultado.

La mayoría de los casos de violencia de género y femicidios en Venezuela ocurren en el entorno privado de las víctimas. Una joven de 16 años es obligada por su madre a tener relaciones sexuales con un vecino a cambio de recursos económicos. Una mujer denuncia a su agresor, las autoridades lo detienen hasta que un juez lo libera a pesar de tener antecedentes por homicidio; una vez libre, asesina a quien lo denunció. Un hombre acaba con la vida de su pareja, se trepa por el techo y entra al baño para acabar también con la vida de sus hijos. Ocurre todo dentro de casa. El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) determinó que, en al menos 40 de 64 casos registrados en 2024, el agresor es un conocido o familiar de la víctima.

La mayoría de los victimarios son parejas de la víctima. De acuerdo con el OVV, de 64 femicidios, en 28 había una relación sentimental con la víctima, 5 eran  vecinos, pariente consanguíneo 3, otros conocidos 3, padres y padrastros 1.  Las cifras revelan una marcada preponderancia a la violencia en el ambiente íntimo aun cuando en el país está penalizada con 20 a 25 años de cárcel por la Ley Orgánica sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia. Promulgada en 2007 y modificada en 2014, Venezuela tiene un marco legal amplio para defender a las mujeres, pero poco se cumple.

Todas las mujeres son víctimas potenciales de maltrato, destaca la ley. Violencia doméstica, intrafamiliar, amenazas, acoso, coacción, chantajes, ofensas, atentados a la integridad física, maltratos y agresiones. La ley es bastante específica en las acciones violentas penalizadas. Se incluye también la violencia psicológica, amenazas, hostigamientos, prostitución forzada y esclavitud sexual. Incluso se penaliza la violencia obstétrica y el ciberacoso. Muchas veces, todo queda sobre el papel.

Es frecuente que las víctimas no denuncien a sus agresores y solo se llega a conocer su caso cuando es demasiado tarde: el femicidio se consuma y se reporta en medios de comunicación. Las secciones de Sucesos pasan a ser la fuente de información para Utopix, el Centro de Justicia y Paz (CEPAZ), el OVV o el Instituto Prensa y Sociedad Venezuela (Ipys). Organizaciones que destacan que sus números son un subregistro debido a la falta de cifras oficiales sobre violencia de género en el país.

30% de los casos se denuncian, el otro 70% no, destaca Iris Rosas, coordinadora del OVV, sede Región Capital.  La recomendación a las víctimas, señala Cristina Ciorda, coordinadora de Incidencia de CEPAZ, es denunciar, es el primer gran paso.  “La violencia escala, cosas pequeñas se pueden convertir rápido en algo muy grande. Cuando se denuncia se abre la posibilidad de que haya precedente o se den algunas limitaciones de contacto. Como mínimo, se logra un registro”, explica. Según las cifras de la organización, en el primer cuatrimestre de 2024 se reportó una acción femicida cada 33 horas. Una diferencia significativa con la primera semana de octubre: CEPAZ contabilizó una acción femicida cada 19 horas.  La ONG Utopix, por su parte, contabilizó este año un femicidio cada 47 horas y un femicidio frustrado cada 38 horas en los casos reportados por medios de comunicación.

 

Muchas víctimas no se atreven a denunciar | Foto Archivo

Violencia de género: ¿cuáles son las cifras en Venezuela?

El OVV, en sus 15 observatorios en el país, determinó que hasta el 30 de septiembre en 9 entidades hubo 64  femicidios. La Región Capital tiene el mayor número con 19, sigue Zulia con 12 y Aragua con 9. De 64, 23 fueron víctimas letales entre 25 y 44 años. “Estamos hablando de mujeres jóvenes adultas que son más vulnerables que otras”, explica Rosas.

 

Violencia de género

 

En los primeros cuatro meses del año, CEPAZ documentó 58 femicidios consumados y 27 femicidios en grado de frustración. Utopix, por su parte, contabilizó 125 posibles femicidios en los primeros ocho meses. Hay un incremento en los posibles femicidios frustrados, 14 casos, y 9 femicidios de venezolanas en el exterior, específicamente en Colombia, Ecuador, Perú, Argentina y Portugal.

Estas últimas cifras, afirma Aimee Zambrano, investigadora, antropóloga y comunicadora miembro de Utopix, aumentaron. “Hay países que se agregan, Colombia siempre es el país con más casos. Este año en Portugal ocurrieron 2 femicidios, eso llama la atención. Muchos están asociados con el crimen organizado, son mujeres víctimas de redes de trata que terminan siendo asesinadas. Mujeres extorsionadas que por no pagar son asesinadas. Casos en los que el agresor es residente del país receptor y otros donde es venezolano. Eso indica que la situación de violencia comenzó en Venezuela y estalló en el país al que migraron”.

 

Violencia de género

 

Los números varían pero no dejan de ser alarmantes, más si se trata de un subregistro. El OVV determinó que aunque los femicidios disminuyeron, aumentó el número de víctimas de violencia de género no letal.  “En 175 casos la mayoría de las víctimas no letales se encuentran en la población de niñas y adolescentes hasta los 19 años. 48% son adolescentes. El aumento de la vulnerabilidad de niñas y adolescentes está reflejado aquí. Hay que actuar, definitivamente, para proteger a este grupo. También las adultas jóvenes entre 20 y 44 años, con 56 casos registrados, son vulnerables. Inferimos que es en esta población en la que están la mayoría de los femicidios frustrados. Hay que llegar a estas mujeres, orientarlas y sacarlas de ese ambiente de violencia”, enfatiza Iris Rosas.

Las adolescentes entre 12 y 17 años representan el mayor número de víctimas de violación, agresiones sexuales o explotación sexual con 32 casos registrados por el OVV. Al englobar los datos de la violencia letal y no letal se llega a la cifra de 233 casos. “La violencia contra la mujer termina siendo mayor. Esto es preocupante. A pesar de que en términos de homicidio parece que la mayoría son hombres, cuando ves las cifras de violencia no letal te das cuenta de que la mayoría de las víctimas en el país son mujeres”.

 

 

Es necesario, dice Cristina Ciorda de CEPAZ, difundir y hacer ver que el problema existe y no se trata de  una violencia cualquiera. “Sí, a los hombres también los matan, ¿pero quién? La probabilidad de que haya un asesino masculino es de 5 a 1. Por supuesto, los hombres son víctimas de violencia, pero ¿quién es el victimario? Es importante especificar esto porque es una manera específica de generar violencia”. Mientras mejor se entienda el problema, mejor se va a reportar y, en consecuencia, los observatorios podrán relejar mejor la dimensión de la situación.

La esperanza de una vida mejor

La violencia de género es un problema multifactorial con varias causas subyacentes. Zambrano, Utopix, como Ciorda de CEPAZ coinciden. El primer factor es la sociedad patriarcal y machista en la que la violencia evita que las mujeres se salgan de los roles o estereotipos. “Se ve en las noticias que hay femicidios porque la mujer no tuvo la cena lista, porque quieren separarse de un agresor, porque se fue de fiesta con cierta ropa”, señala Zambrano. El machismo, rescata Ciorda, también influye. No es un problema de hombres, es un problema de personas, insiste. “Las mujeres 100% podemos ser machistas. Esa manera de entender las relaciones en la sociedad es el caldo de cultivo para la violencia de género”.

Álvarez profundizó sobre el perfil del hombre maltratador en su maestría de Psicología Social. Allí determinó que estos agresores son grandes manipuladores que aprendieron a serlo en una masculinidad mal construida y perversa dentro de los estereotipos sociales que les dictan lo que es “ser hombre”. La violencia podría ser además una manera para demostrar poder entre pares, destaca Zambrano, citando a la feminista y antropóloga argentina Rita Segato. Con la violencia demuestran qué tan fuertes son ante otros hombres.

Hay otros factores que inciden en la violencia de género: la cosificación de niñas y adolescentes a las que se ve como un objeto que le pertenece ya sea al padre, hermano, hijo o pareja. “Como es un objeto puedo hacer lo que quiera con ella”, explica. Influye, por supuesto, la impunidad y revictimización por parte de instituciones del Estado.  “Muchas veces se desconoce al victimario. A veces huye y no hay un proceso judicial porque, si el victimario tiene un estatus social alto, se oculta su identidad. Incluso no se enjuicia, estamos hablando de corrupción. Es una dificultad enorme que tiene el proceso de investigación y el sistema de justicia”, señala Iris Rosas.

Considera Rosas que no se han tomado medidas ni respuestas institucionales adecuadas. Aunque existe un marco legal no siempre se aplica. Las mujeres, insiste, no reciben protección a tiempo porque las denuncias no se atienden. “El sistema de justicia tiene que buscar la manera de protegerlas y defenderlas. Las mujeres necesitan más protección. Se encuentran en riesgo y seguirán muriendo aunque haya una ley porque esta no tiene una aplicación eficaz”.

La industria cultural también influye: los mensajes terminan normalizando la cosificación y la violencia muchas veces asociada a una visión romántica del control de la pareja. “Si te cela, te ama, el celo no es malo sino sinónimo de amor. Por supuesto, eso afecta”, comenta Zambrano. Ciordia añade que en Venezuela está normalizada la violencia y no solo la de género. El venezolano, asegura, es muy tolerante son situaciones que no deberían ser toleradas.

La emergencia humanitaria compleja que atraviesa el país es otra causa y afecta de forma diferenciada a las mujeres, quienes suelen tener una mayor carga de cuidado en la familia. Si se va el agua, por ejemplo, afectará de forma diferente a la mujer a cargo de la limpieza o la preparación de la comida. A eso se suma todo el tema de la crisis política y social. Si ya hay un clima  de frustración  en un hogar, explica Zambrano, y se da una situación detonante como un ambiente político complicado, la agresión incrementa en el espacio íntimo.

 

 

“Todo hace más vulnerable a la mujer y cuando una persona se encuentra en una situación de vulnerabilidad, corre mayor riesgo de ser víctima, de aceptar violencias y no buscar distancia de un agresor puede ser también un soporte financiero o emocional. Todas estas piezas del rompecabezas, ninguna por sí sola, sino todas y cada una en su lugar, son parte de las causas de la violencia de género”, rescata Ciorda.

Plan de Emergencia: mitigar la violencia

Ante el escenario complejo de la violencia de género, desde Utopix se considera  imprescindible desarrollar un Plan de Emergencia Feminista para la prevención, atención y mitigación de la violencia de género. Es decir, que todo el cuerpo del Estado se avoque a la problemática. Esto implicaría un aumento de los presupuestos del Ministerio para la mujer y que todos los demás ministerios intervengan.

“El Ministerio de Comunicación debería hacer campañas permanentes sobre  la violencia de género, sus tipos y cuáles son las líneas para denunciar. Hay un Ministerio de Educación que debería tener planes dirigidos a niñas y adolescentes para hablar del tema acorde con su edad, lo que implica también crear protocolos de acción”, añade. Insiste en hablar del tema con las niñas y adolescentes porque las ayudará a blindarse para que reconozcan cuándo están ante una situación de violencia de género. El Ministerio de la Vivienda, además, debería enfocarse en la creación de las casas de abrigo, una deuda pendiente que tiene el Estado con las venezolanas”. Según Ciorda debería haber una por cada municipio. “Tenemos conocimiento de que existen 2. Faltan 248”.

El plan debería contemplar talleres para funcionarios del Estado. El Ministerio de Trabajo debería tener ofertas laborales para las víctimas. “Deberían estar todos los ministerios trabajando juntos. Hay algunos planes, dirigidos por el Ministerio de la Mujer, pero son como pañitos de agua tibia. Sabemos que no se dan abasto con la cantidad de casos que ocurren”.

Conocer, denunciar y actuar

Lo primero que debe hacer una víctima de violencia de género es reconocer que los tratos que está recibiendo deben denunciarse. Hay algunas señales que pueden alertar a las mujeres como los  chistes descalificadores, amenazas, manipulaciones, desplantes, reclamos en sitios públicos, bofetadas-caricias, empujones, pellizcos, imponer prohibiciones, entre otras.

Una vez se reconoce el problema es importante que la víctima pida ayuda, denuncie y se asesore emocional y legalmente. Esto es importante porque la violencia suele escalar. Para ello, existen organizaciones e instituciones del Estado que podrían prestar ayuda como CEPAZ, Utopix, FUNDAMUJER, entre otras. La Universidad Central de Venezuela (UCV) publicó un directorio con los centros y números de teléfono disponibles.  “Raro es encontrarse el caso de un femicidio que se dé en un primer encuentro entre dos personas”, señala Ciorda.

 

 

Es importante no convivir ni compartir espacios físicos con el agresor porque en estos se consuma el femicidio. “Quienes estamos afuera podemos creerle a una persona que nos habla de este tipo de situación y en la medida de lo posible brindarle apoyo”, añade Ciorda.  Si una víctima de violencia se acerca en busca de apoyo, la psicóloga Olga Álvarez aconseja poner en práctica la empatía, escuchar y reconstruir su historia y, sobre todo, evaluar posibles riesgos. “No todos los profesionales de salud mental están preparados si no han tocado el tema antes o asistido a alguna capacitación. Pueden más bien apuntalar las inseguridades de ella”.

El siguiente paso sería dar más talleres de sensibilización, tanto para los profesionales de la salud como medios de comunicación y funcionarios. El trabajo es seguir visibilizando y llamar la atención para llegar a aquellas víctimas potenciales. Abrir la puerta de ese hogar donde conviven con el miedo y la violencia para ofrecer apoyo, sin juzgar, hasta que la vergüenza de denunciar cambie de bando.

Secretaría de la Mujer del Atlántico alerta por aumento de violencia de género

La Secretaría de la Mujer del Atlántico indicó que el departamento de se encuentra en alerta debido al incremento de la violencia de género, confirmando que este año se registran 55 muertes violentas de mujeres.

A la fecha (18 de noviembre de 2024) se han reportado 67 homicidios de mujeres en el departamento, de los cuales 12 han sido clasificados como feminicidios. La cifra total de muertes violentas asciende a 55.

La secretaria de la Mujer del Atlántico, María Lourdes Dávila, expresó su preocupación por la situación y mencionó en diálogo con Caracol Radio que estas estadísticas también están vinculadas con el hecho de que cada vez más mujeres están asumiendo roles activos en bandas delincuenciales, lo que pone en riesgo no solo sus vidas, sino también la de sus familiares. En este sentido, Dávila indicó que la Gobernación, junto a otras autoridades, está trabajando en estrategias para prevenir estos riesgos.

Es necesario trabajar más con la academia, con los movimientos sociales para ver una realidad que refleja cómo la mujer está teniendo un roll activo dentro de las distintas bandas criminales y delincuenciales y cómo nosotros podemos prevenir”, señaló la funcionaria.

El llamado es a denunciar

Asimismo, hizo un llamado a las mujeres a denunciar cualquier tipo de violencia que puedan estar experimentando, ya sea en el hogar o en la vía pública.

Por otro lado, la secretaria resaltó la visita que realizará este sábado el general William René Salamanca, director de la Policía Nacional, con el objetivo de abordar el tema de la violencia contra la mujer y buscar nuevas medidas para reducir las cifras de crímenes.

Vamos a estar con la Banca Púrpura, que también suman esfuerzos en la lucha contras las violencias basadas en género. Esto no es trabajo nada más de una institución, esta es una operación para trabajar en conjunto”, precisó la secretaria Dávila.

Finalmente, la secretaria destacó el impacto positivo de la Casa Refugio del Atlántico, que ha logrado salvar la vida de más de 35 mujeres víctimas de violencia de género.

Los hombres marchan contra la violencia contra las mujeres en Alepo

Cientos de hombres y mujeres marcharon por la ciudad de Alepo como parte de una serie de eventos para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La marcha comenzó en el barrio de Şêxmeqsûd y terminó en la Plaza de los Mártires. Fehîme Hemo, miembro del consejo de coordinación de Kongra Star en Alepo, dijo: “La lucha por la libertad de las mujeres en esta nueva era, iniciada por las hermanas Mirabal, continúa hoy gracias a las mártires del Kurdistán”.

Fehîme Hemo condenó los ataques del estado turco ocupante a la región y la opresión de la libertad de las mujeres por parte del régimen iraní.

Ehmed Bîrhat, copresidente de la Casa Intelectual de Alepo, dijo: “Nuestra marcha es un mensaje al mundo de que el proyecto de una nación democrática es el defensor de la verdadera libertad para las mujeres, y que las políticas de los estados nacionales y los capitalistas han fracasado”.

Al final, Ebdurehman Bozan, miembro de la Asamblea de distrito del mártir Rûbar Qamişlo, leyó un poema en árabe sobre la lucha común y la lucha de las mujeres por su libertad.

Se deteriora acceso a la sanidad de mujeres por aumento de hostilidades en Gaza, Líbano y Siria

Ciudad de México – La reciente escalada del conflicto en Oriente Medio está provocando desplazamientos masivos e interrumpiendo servicios sanitarios fundamentales para mujeres y niñas; y las autoridades israelíes están obligando a evacuar nuevos hospitales en el norte de Gaza, entre los que se incluyen dos centros que prestan atención obstétrica de emergencia a mujeres embarazadas, en medio de bombardeos y operaciones terrestres.

Las órdenes de evacuación están empujando a los habitantes de Gaza hacia el sur, una región que se enfrenta al hacinamiento y al déficit de servicios básicos según describieron funcionarios de las Naciones Unidas.

Mientras tanto, los servicios sanitarios en el Líbano se han visto gravemente interrumpidos. Al menos 98 centros de atención primaria se han visto obligados a cerrar en el último año y cinco hospitales no funcionan actualmente debido a daños físicos o infraestructurales. Miles de personas siguen cruzando la frontera del Líbano a Siria, muchas de ellas desplazadas por segunda o tercera vez.

Los desplazamientos masivos están afectando especialmente a las mujeres y las niñas sin que se vislumbre una tregua a medida que se intensifican las hostilidades.

Se calcula que 60 mil mujeres han dado a luz en Gaza desde el comienzo del conflicto hace un año. En ese tiempo, el UNFPA, el organismo de las Naciones Unidas encargado de la salud sexual y reproductiva, ha ayudado a unas 45 mil de esas mujeres en los alumbramientos en condiciones seguras; sin embargo, muchas otras no han podido acceder a servicios de parto seguro.

Además, actualmente muchos centros sanitarios, que ya apenas funcionan, están cerrando porque sus trabajadores están atrapados en casa por los combates y no pueden acudir a trabajar o porque el personal de salud sexual y reproductiva está siendo reasignado al sur para hacer frente a la afluencia de desplazados.

«La magnitud de la devastación en Gaza sigue sin tener precedentes», declaró Nestor Owomuhangi, representante del UNFPA en Palestina. «La destrucción, la pérdida de vidas y la desesperación son abrumadoras».

Tal y como confirmó Owomuhangi, el personal médico está informando de fuertes aumentos de abortos espontáneos y muertes maternas. Asimismo, la ansiedad y la desnutrición están obstaculizando la lactancia materna para las nuevas madres, ya que miles de mujeres embarazadas están al «borde de la hambruna» y «en condiciones similares a la hambruna».

Un hombre con chaleco del UNFPA abraza a un niño en primer plano. A su izquierda, una mujer carga a una niña pequeña
Samah (izquierda) carga a uno de sus tres hijos en la frontera entre el Líbano y Siria. © UNFPA Siria / Omaya Al Mekdad

Una nueva madre cruza la frontera con una herida de cesárea reciente

Samah, libanesa de 28 años y madre de tres hijos, se convirtió en refugiada sólo tres días después de dar a luz por cesárea.

«Estábamos cerca cuando se produjo el ataque; la noche se convirtió en día, todo brillaba como si hubiera salido el sol», declaró al UNFPA.

Huyó a la frontera siria pero un cráter en la carretera creado por los ataques israelíes hizo que el viaje en coche resultara intransitable, así que ella y sus hijos recorrieron parte del camino a pie. «Me envolví el vientre con un paño limpio, cargué a mi hijo en brazos y bajé hasta la frontera», explicó.

Temiendo que se le infectara, Samah buscó atención en una clínica una vez que ella y sus hijos llegaron a la frontera. Allí, el equipo médico apoyado por el UNFPA examinó su herida de cesárea y aseguró a Samah que tanto ella como su recién nacido se encontraban en buen estado de salud.

«En cuanto vi al pediatra examinar a mi bebé y a las enfermeras ocuparse de mi herida, volví a sentir esperanza», afirmó Samah. «Me dieron antibióticos, nutrientes y, sobre todo, me dieron una sensación de seguridad».

Una trabajadora sanitaria con chaleco azul y gorra blanca se sienta junto a una mujer tumbada en el interior de una clínica móvil
Las personas que cruzan la frontera desde el Líbano reciben servicios médicos móviles por parte de la Asociación Siria de Planificación Familiar y el UNFPA. El equipo móvil opera con financiación de la Unión Europea. © UNFPA Siria / Omaya Al Mekdad 

Aumentan necesidades de supervivientes

Las necesidades sanitarias de los desplazados no sólo incluyen la atención médica, sino también el apoyo psicológico y el tratamiento de los traumas.

Sin embargo, muchos de los que prestan esos servicios se enfrentan ellos mismos al desplazamiento.

«Las mujeres del refugio se relacionan con nosotros y nosotros con ellas», declaró Lama, coordinadora de programas especializada en salud sexual y reproductiva y prevención de la violencia de género. Trabaja con Amel, un asociado del UNFPA en el Líbano.

Esta semana tuvo que huir de los bombardeos en el sur de Beirut. «Ni siquiera pensé en llevarme algo de ropa de invierno. Tuvimos unos 15 minutos para tomar lo que pudiéramos y salir de casa».

Aun así, continúa su trabajo coordinando servicios para los demás. Los refugios colectivos están desbordados y tienen muy pocos baños. Cada vez son más las supervivientes que buscan ayuda por violencia de género, según explicó el personal de Amel al UNFPA.

«Ahora más que nunca, es nuestra responsabilidad garantizar que reciban el apoyo que tanto necesitan», afirmó Lama.

“Mi mamá tenía 15 cuando nací; mi papá, 63″: Senadora del Pacto Histórico comparte su historia sobre el matrimonio infantil

Martha Peralta, senadora del Pacto Histórico, compartió un relato personal impactante durante el debate sobre la prohibición del matrimonio infantil en Colombia, que se dio en la jornada del 13 de noviembre de 2024.

En su intervención, reveló que su madre la tuvo a los 15 años, mientras que su padre tenía 63, con el fin de ejemplificar las costumbres de algunas poblaciones indígenas que habitan diversos territorios del país. Este testimonio se centró en la discusión sobre las uniones tempranas en comunidades como la wayúu, donde estas prácticas están normalizadas.

“Vengo de una cultura donde las mujeres son consideradas adultas al llegar su primera menstruación”, explicó la senadora.

Y aunque en el debate en el Senado de la República, Peralta expresó su apoyo al proyecto de ley que busca prohibir el matrimonio infantil, pero también subrayó la necesidad de implementar políticas públicas que promuevan una transición cultural dentro de las comunidades indígenas.

Siguió: “¿qué pasa? Yo apoyo el proyecto, pero también soy consciente de que estas políticas públicas deben generar una transición cultural al interior de nuestros pueblos indígenas. Yo vengo de una mamá que hoy tiene 50 años, pero que cuando tuvo a mi hermano mayor tenía 13 años y cuando me tuvo a mí tenía 15 años, perdón, cuando me parió, y mi papá tenía 63 años”.

La senadora y presidenta de la Comisión Séptima se refirió al matrimonio infantil como una práctica común indígena - crédito @marthaperaltae/XLa senadora y presidenta de la Comisión Séptima se refirió al matrimonio infantil como una práctica común indígena – crédito @marthaperaltae/X

“Entonces, totalmente desproporcional. Y se presentan muchos casos en mi pueblo wayú, como hace 15 días que tuvimos que vivir el embarazo de una niña de 10 años, sí de 10 años, porque ya se consideraba que era mayor mujer que ya podría tener relaciones, podía tener una pareja”, agregó.

Incluso, hizo mención de que esa realidad se vive en otros pueblos en Colombia, de manera que, aunque el cambio es necesario para evitar experiencias como la de ella, sí se requiere una concertación más profunda con las autoridades de estas comunidades en Colombia.

Estos casos, dijo, “también se presentan en los pueblos de la Sierra; se presentan en todos los pueblos indígenas, pero esto merece que nos den la oportunidad de concertarlo, de dialogarlo, de que esto se pueda consensuar. De que también la estrategia de prevención pueda ser venir desde dentro mismo, desde nuestros pueblos indígenas: en nuestro sentir, en nuestra lengua, en nuestros usos y costumbres. Que también la política de prevención esté en los colegios indígenas, este también en lengua.

La senadora Martha Peralta habló de que se debe concertar la decisión del matrimonio infantil con los grupos indígenas

La senadora Martha Peralta habló de que se debe concertar la decisión del matrimonio infantil con los grupos indígenas – crédito Congreso de la República.

Refirió que “no ha sido fácil para mí incluso, desde mi misma comunidad, hablar con mis autoridades y hacerles entender que son niñas; que así como yo no tuve de pronto una mamá a mi lado, porque no era no era mamá, era una niña todavía y no tenía todas las capacidades para criarme”.

Sin embargo, el proyecto de ley fue aprobado, aunque sin incorporar las propuestas específicas de Peralta. Aún así, su intervención dejó constancia de las realidades que enfrentan las niñas en las comunidades indígenas, donde los embarazos a edades tempranas son comunes.

“Colombia sale de la vergonzosa lista de países que permiten el matrimonio infantil”: Jennifer Pedraza

Colombia, a través de su rama legislativa, dio un contundente paso en la protección de los derechos de los menores al aprobar una ley que prohíbe el matrimonio infantil y las uniones tempranas. Esta medida fue adoptada por el Senado de Colombia y se convertirá en ley una vez que el presidente Gustavo Petro la sancione.

Así fue la iniciativa en el Congreso - crédito @JenniferPedraz/XAsí fue la iniciativa en el Congreso – crédito @JenniferPedraz/X

La iniciativa, conocida como “Son niñas, no esposas”, no solo busca prohibir el matrimonio infantil, sino también establecer un programa nacional de atención integral para niños, niñas y adolescentes. Este programa tiene como objetivo ofrecer alternativas de vida y acompañamiento a los menores, según destacó la senadora Clara López, de la coalición oficialista Pacto Histórico, quien fue una de las ponentes del proyecto.

La representante a la Cámara Jennifer Pedraza, del partido Dignidad y Compromiso, celebró la aprobación de la ley en la red social X, destacando que Colombia ya no forma parte de la lista de países que permiten el matrimonio infantil. Según un informe de Unicef de 2022, Colombia ocupaba el puesto 20 a nivel mundial en uniones de niñas y adolescentes antes de los 15 años y el lugar 11 en uniones antes de los 18 años.

El caso de las niñas indígenas es especialmente preocupante, ya que aproximadamente un tercio de ellas son casadas antes de alcanzar la mayoría de edad.

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