Corea del Sur: la crisis de natalidad y la búsqueda de nuevos modelos de vida

Corea del Sur enfrenta una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, un problema que el Gobierno considera como crítico. A pesar de los esfuerzos por revertir esta tendencia, muchas mujeres optan por modelos alternativos al de la familia tradicional, priorizando su desarrollo personal en un contexto de altas expectativas laborales y costos de vida elevados. Este fenómeno refleja un cambio en los valores tradicionales respecto al matrimonio y la familia.

Además, el conservadurismo profundamente arraigado dificulta la vida de las parejas del mismo sexo, quienes también luchan por derechos básicos como el matrimonio y la formación de una familia.

Cuatro bebés muertos y 176 niños huérfanos: alerta informe sobre “el costo humano” de la represión de Bukele en El Salvador

BRYAN AVELAR

Al menos cuatro niñas y niños han muerto y otros 176 han quedado en la orfandad por las medidas represivas contra las pandillas emprendidas por el Gobierno del presidente salvadoreño, Nayib Bukele. Esos son algunos de los principales hallazgos del más reciente informe elaborado por Cristosal, la principal organización de defensa de derechos humanos en El Salvador.

El informe, hecho público este miércoles, es el resumen de dos años de trabajo realizado por la organización durante los que investigó 265 muertes de personas detenidas bajo el llamado régimen de excepción. Cuatro de las víctimas mortales son niños y niñas, 244 son hombres y 17 mujeres. Para la investigación, la organización se basó en relatos de cientos de familiares de las víctimas, documentos judiciales y peritajes médico-forenses. La investigación identificó que, del total de personas fallecidas en prisión, 106 tenían hijos e hijas, dejando como consecuencia a 176 menores de edad en la orfandad.

Sobre los bebés muertos bajo custodia del Estado, el informe de Cristosal asegura que dos de estos -un niño y una niña- convivieron con sus madres en prisión -la legislación salvadoreña permite a las madres privadas de libertad tener a sus hijos consigo mientras estos tengan menos de cinco años- donde enfermaron y luego fueron entregados a sus familiares, pero fallecieron a los pocos días de salir del centro penal. Otros dos murieron luego de que sus madres sufrieran abortos espontáneos “probablemente producidos por falta de atención prenatal o porque la cárcel es una institución que vulnera derechos esenciales como la alimentación, la salubridad, la salud y hasta el derecho a respirar libremente”, dice el documento.

Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT).
Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT).PRESIDENCIA EL SALVADOR

EL PAÍS buscó una respuesta del Gobierno salvadoreño ante los señalamientos; sin embargo, el secretario de Prensa de la Presidencia, Ernesto Sanabria, no respondió a los mensajes. En ocasiones anteriores, funcionarios del Ejecutivo de Bukele como el ministro de Seguridad y Justicia, Gustavo Villatoro, o el comisionado presidencial para los Derechos Humanos, Andrés Guzmán, han negado las muertes bajo custodia del Estado o han señalado que se trata de “muertes naturales”.

El informe publicado por Cristosal relata el caso de Dina Hernández, una mujer de 28 años, activista de derechos humanos y capturada en marzo de 2024 durante su semana 35 de gestación. Hernández fue acusada por el delito de Agrupaciones Ilícitas. Tras 24 horas de ser capturada, un juez ordenó pornerla en libertad, pero las autoridades penitenciarias incumplieron la orden y ese mismo día se la acusaron de otro delito. Luego de tres semanas en prisión, la familia de la joven supo que la hija que gestaba había muerto y solo pudo recoger el cadáver. “La familia no tiene información sobre las condiciones de salud de Dina y desconoce si ha recibido atención posnatal”, señala el documento.

Un informe anterior publicado por Cristosal el año pasado revelaba la muerte de las primeras 153 muertes de prisioneros en las cárceles de Bukele. En aquel primer documento, la organización señaló que decenas de los cuerpos tenían signos de haber sido torturados o estrangulados. El informe publicado este miércoles suma 112 casos más.

“El informe demuestra con pruebas abundantes e innegable las violaciones masivas y sistemáticas de derechos humanos durante el estado de excepción, incluyendo detenciones arbitrarias, violaciones a debido proceso, las torturas y muertes de personas en custodia del Estado y su grave impacto en las familias más pobres del país, en particular mujeres, niños y niñas”, dijo a El País Noah Bulock, director de Cristosal.

De acuerdo con el informe, aún es imposible estimar exactitud el “costo humano” del llamado “modelo Bukele de seguridad”; sin embargo, las investigaciones permiten demostrar que cientos de personas inocentes han tenido impactos irreversibles en su vida debido a torturas o tratos crueles.

Familiares acompañan un cortejo fúnebre, en El Salvador.
Familiares acompañan un cortejo fúnebre, en El Salvador.CRISTOSAL

Para Zaira Navas, jefa jurídica de la organización y una de las coordinadoras de la investigación, este documento revela un nuevo ángulo de los efectos negativos de la medida particularmente en la vida de las mujeres. “Son ellas quienes tienen que asumir la búsqueda de la justicia y sobre todo son las que asumen el cuidado de niños y niñas y responsables de proveer a las miles de familias que han sido impactadas por el régimen de excepción”, dijo Navas a EL PAÍS.

Sobre este punto, el documento detalla que se tomó una muestra de 110 entrevistas y se analizaron 7.742 casos de mujeres detenidas bajo el régimen de excepción, lo que permitió detectar que, en muchos casos, los que agentes de la autoridad han abusado de niñas y adolescentes con impunidad aprovechándose del poder que les otorga el régimen de excepción y en ocasiones han abusado sexualmente a mujeres dentro de la prisión.

Aunque el Gobierno mantiene ocultas las cifras exactas de segregación por sexo de las más de 79.000 personas detenidas, Cristosal estima a partir de las denuncias recibidas que un 15% son mujeres y un 1.5% son niñas, niños y adolescentes.

En cuanto a la afectación en menores de edad, la organización detectó “reiteradas violaciones a los derechos” que van desde el abandono obligado cuando los padres de estos son enviados a prisión hasta afectaciones secundarias como el abandono escolar producto de “secuelas psicológicas o falta de recursos materiales o alimentarios para continuar con los estudios”.

Bukele y el régimen de excepción como solución a todo

El régimen de excepción es la medida más brutal emprendida por el Gobierno salvadoreño en contra de las pandillas iniciado el en marzo de 2022 luego de que las pandillas asesinaran a 87 personas en un fin de semana producto de la ruptura del pacto que estas mantenían con el gobierno de Bukele. Desde entonces, el Ejecutivo reaccionó capturando a cualquiera que tuviera o fuera sospechoso de tener relación con las pandillas, llevándose a miles de inocentes a su paso. La medida ha logrado desarticular a las pandillas al punto de que luego de tener control casi total sobre el territorio nacional, ahora huyen y se esconden dentro y fuera del país.

Cerco militar en Soyapango, El Salvador.
Cerco militar en Soyapango, El Salvador.CRISTOSAL

Tras el éxito de la medida frente a las pandillas, muchos políticos de países vecinos como Guatemala, Costa Rica, México e incluso Argentina han expresado intenciones de imitar lo que han llamado “el modelo Bukele”. Sin embargo, omiten señalar que el éxito de la medida radica en que el mandatario salvadoreño se hizo con el control de los tres poderes del Estado, lo que le permite tener el control del sistema de justicia completo. Bukele se reeligió violando la Constitución y tomó posesión de su segundo mandato -ahora inconstitucional- el pasado 1 de junio con niveles de popularidad por arriba del 80%.

El modelo punitivo del mandatario ha llegado a tal punto que la semana pasada salió en cadena nacional amenazando a empresarios con “tomar medidas” si los precios de los alimentos seguían subiendo. “Así como se lo dijimos a las pandillas, ahora se lo decimos a ustedes: paren de abusar o no se quejen después”, dijo.

Un movimiento de mujeres en India lucha para que la violación conyugal sea penalizada

Divya tenía 17 años cuando fue violada por su marido en su noche de bodas, un sufrimiento que se extendió durante todo su matrimonio y que es una realidad habitual en India, permitida por una disposición legal de la época colonial.

“Le dije que nunca había tenido relaciones sexuales y le pedí que fuera lentamente”, relató la mujer que ahora tiene 19 años y que habló utilizando otro nombre para proteger su identidad.

Su marido le respondió que la primera noche es algo “importante” para los hombres y la abofeteó, le arrancó la ropa y la obligó a mantener relaciones sexuales.

Divya se casó en 2022, un matrimonio arreglado por su familia, que implicó 19 meses de torturas y abusos. Como su familia no pagó la dote exigida por la costumbre, su marido usó esta situación contra ella.

“A veces me ponía un cuchillo en la garganta y me retaba a decirle que no y me decía: ‘Eres mi mujer, tengo todo el derecho sobre ti’”, relató.

En India, un 6% de las mujeres casadas de 18 a 49 años reportaron haber sufrido violencia sexual de su cónyuge, reveló la última Encuesta Nacional de Salud Mental en la Familia, encargada por el gobierno.

Esto implica que más de 10 millones de mujeres sufrieron violencia sexual de su cónyuge en este país de más 1.400 millones de habitantes.

Casi un 18% de las mujeres casadas afirman que no pueden decir que no, si su marido quiere tener relaciones sexuales, apunta el estudio.

 “Mentalidad victoriana”

El código penal de India, heredado de la colonización británica (que concluyó en 1947), incluye una cláusula de excepción que estipula que los “actos sexuales entre un hombre y su esposa, si ésta no es menor de 15 años, no constituyen una violación”.

Una reforma que entró en vigor este lunes eleva la edad mínima a 18 años.

La abogada Karuna Nundy representa al grupo de derechos humanos All India Democratic Women’s Association (AIDWA), que interpuso un recurso ante la Corte Suprema para luchar contra esa práctica.

Nundy afirma que esa cláusula viene del “colonialismo” y refleja una “mentalidad victoriana”.

La abogada guarda una “ferviente esperanza” de que haya un cambio, ya que más de 50 países castigan la violación conyugal.

El presidente de la Corte Suprema, D. Y. Chandrachud, declaró este año que se trata de un “tema importante”.

Pero el recurso lleva años en trámite.

Monika Tiwary, de la oenegé Shakti Shalini que defiende a las víctimas de violencia sexual, argumentó que el matrimonio no puede servir como una protección para cometer un crimen.

“¿Cómo puede ser que el matrimonio cambie la definición de violación?”, planteó. “Estar casada no te resta derechos sobre tu propio cuerpo”.

Amenazas de muerte

Swati Sharma, de 24 años, afirma que se casó por amor, pero su marido era un hombre violento y si ella se negaba a mantener relaciones sexuales, la acusaba de estar siendo infiel.

Para ella el punto de inflexión llegó un día que la desvistió ante sus hijos, que estaban dormidos. Entonces, ella se llevó a los niños y lo dejó.

Pese a las agresiones, algunas mujeres vuelven con su agresor por miedo a qué va a pasar con los hijos o debido a la intensa presión social.

Sharma regresó a vivir con su marido, después de que el hombre la convenció de que estaba en terapia.

Divya huyó, pero sigue viviendo con miedo. Su marido le envió una amenaza a su madre para decirle que “no va a dejarla vivir”.

Pese a todo, se siente “orgullosa” de haberlo abandonado.

“Hay muchas chicas que siguen soportando este tipo de cosas, día y noche”, afirmó. “Este tipo de hombres deberían ser castigados”.

ash/pjm/dhw/law/ybl/an/mb/js/mas

Resistencia civil: Las afganas toman la iniciativa

Por Shabnam von Hein

Después de que los talibanes tomaran el poder en Afganistán, en agosto de 2021, un grupo de mujeres fundó la organización “Purple Saturdays Movement” (Movimiento de los Sábados Morados), en la capital, Kabul.

Todas las semanas organizan protestas pacíficas contra las restricciones masivas de las libertades de las mujeres en el país asiático. Quieren concienciar a la sociedad sobre los derechos civiles y la democracia. “Solo podemos confiar en nosotras mismas”, dice a DW Maryam Maroof Arvin, de 30 años, cofundadora del movimiento.

Arvin es una de las activistas que siguen en Afganistán y se niegan a rendirse. Su red no solo organiza acciones de protesta. En secreto, da clases en casa a las niñas que ya no pueden ir a la escuela a partir del sexto grado, recauda ayuda para madres solteras y familias necesitadas y cuida a huérfanos.

Abandonados a su suerte

Desde la toma del poder por parte de los talibanes, los sectores más vulnerables de la sociedad han sido abandonados a su suerte. Casi todas las organizaciones internacionales de ayuda han abandonado el país porque los talibanes violan sistemáticamente los derechos humanos y, en particular, los de las mujeres.

El nuevo gobierno ha introducido una serie de leyes y políticas que niegan a las mujeres y niñas de todo el país sus derechos básicos, simplemente por su género. Las trabajadoras han sido enviadas a casa, se han cerrado escuelas secundarias para niñas y se ha prohibido a las mujeres asistir a la universidad.

Arvin aún no había terminado su maestría cuando los talibanes impidieron a las mujeres el acceso a las universidades, en diciembre de 2022. Está indignada con las Naciones Unidas, que buscan negociar con los talibanes sin representación femenina.

“Sabemos que quieren entablar conversaciones con los talibanes, al igual que en la reunión de Doha, para allanar el camino al reconocimiento del gobierno talibán en Afganistán. Están ignorando al pueblo afgano y especialmente a las mujeres”, subraya Arvin.

Conversaciones de la ONU con talibanes

A iniciativa de la ONU, representantes talibanes se reunieron la semana pasada en Doha con diplomáticos de 25 países y organizaciones internacionales para debatir el futuro de Afganistán. Previo a la reunión, el portavoz talibán Sabihullah Mujahid subrayó que la cuestión de los derechos de la mujer es un “asunto interno” de Afganistán y no se trataría en Doha.

“Los derechos de la mujer no son un asunto interno de Afganistán”, contradice la diplomática estadounidense Rosemary DiCarlo, en entrevista con DW. DiCarlo es subsecretaria general de la ONU para Asuntos Políticos.

“Queríamos hablar con los talibanes y tuvimos que empezar por algún lado”, prosigue, y aclara que la reunión tuvo como objetivo iniciar un proceso paso a paso. La meta es que los talibanes “vivan en paz con sus vecinos y respeten el derecho internacional, la Carta de la ONU y los derechos humanos”, subraya Rosemary DiCarlo.

“Los talibanes saben cómo utilizar la escena internacional en su beneficio”, observó el escritor afgano y experto en educación Hazrat Vahriz antes de la reunión de Doha. “No hay que subestimarlos. Cuentan con exitosos diplomáticos que solo quieren imponer sus condiciones. En Afganistán, en cambio, los talibanes esperan que el pueblo se comporte como su súbdito”, agrega, en entrevista con DW.

Sanciones, crisis económica

Los talibanes luchan por el reconocimiento internacional de su gobierno y, al mismo tiempo, por el levantamiento de las sanciones que les han sido impuestas.

Según Hazrat Vahriz, “algunos en Afganistán creen que es responsabilidad de la comunidad internacional resolver los problemas causados por la mala gestión y administración de nuestras élites”. Sin embargo, el experto difiere e insiste en que el pueblo afgano debe defender sus demandas por sí mismo.

“Tenemos que unir nuestras fuerzas”, subraya, por su parte, Maryam Maroof Arvin. La cofundadora del “Purple Saturday Movement” hace un llamado a todos los activistas de derechos humanos, intelectuales y disidentes para que formen una coalición y organicen la resistencia contra los talibanes de forma más eficaz dentro del país.

(vz/cp)

Autor: Shabnam von Hein

Embarazadas y mujeres con lactantes aquejadas por la crisis alimentaria en Gaza

Ramala (Prensa Latina) La escasez de alimentos que sufre hoy la Franja de Gaza afecta en especial a las embarazadas y a las mujeres con niños pequeños, denunció la ong ActionAid.

Las embarazadas necesitan una dieta variada y nutritiva para mantener su salud y la de sus hijos, pero muchas de ellas en Gaza no tienen nada que comer, alertó Reham Jaafari, responsable de comunicaciones y promoción de ActionAid International.

La falta de alimentos afecta en gran medida sus capacidades para dar a luz de forma segura y amamantar a sus recién nacidos, muchos de los cuales nacen con pesos peligrosamente bajos, subrayó.

En similar sentido se pronunció Adnan Radi, consultor y jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Al Awda, en la Franja.

Ellas a menudo no tienen nada que comer y, lamentablemente, los suplementos nutricionales que solíamos darles a las embarazadas ya no están disponibles, indicó.

“No hay vitaminas, minerales, hierro, frutas, verduras ni nada”, recalcó el galeno palestino.

Radi afirmó que las féminas en el enclave costero, al igual que el resto de la población, están afectadas por las consecuencias devastadoras de la guerra, iniciada hace nueve meses.

Entre ellas citó la falta de atención primaria, de seguimiento médico y un fuerte aumento en la tasa de embarazos.

Detectamos muchas complicaciones en partos prematuros, aumento de abortos espontáneos y problemas como infecciones y sangrados, explicó.

La Organización no Gubernamental citó un informe de la Clasificación Integrada de Fases de Seguridad Alimentaria, adscrito a la ONU, según el cual el 95 por ciento de la población de Gaza sufre niveles críticos de inseguridad alimentaria.

Recientemente, ONU Mujeres denunció que al menos 557 mil féminas en la Franja enfrentan una inseguridad alimentaria severa y diversas vulnerabilidades de género.

Advirtió que “la situación es particularmente preocupante para las madres y las mujeres adultas, que a menudo priorizan alimentar a otros sobre sí mismas”.

El organismo expresó que ese sector poblacional sufre por servicios limitados, mientras su salud y seguridad alimentaria se ven comprometidas y enfrentan mayores riesgos de ser sometidas a todos tipos de violencia de género.

Según el sondeo del organismo, el 70 por ciento de ellas reportaron pérdida de peso en los últimos 30 días, y más de la mitad experimentan mareos frecuentes.

Más del 80 por ciento de las entrevistadas dependen de la asistencia alimentaria como su principal fuente de alimentos, sin embargo, el 87,3 por ciento cree que la ayuda no se distribuye de manera justa en función del tamaño de la familia.

Además, el 83,5 por ciento declaró que la asistencia no satisfizo las necesidades de sus hogares.

arc/rob

Las brechas de género crecen por los efectos de la emergencia climática

Una de cada diez mujeres en el mundo vive en situación de pobreza extrema, según Naciones Unidas, que sostiene que el cambio climático está acelerando las brechas de desigualdad. Según sus cálculos, 236 millones más de mujeres y niñas posiblemente pasen hambre de aquí a 2030, el doble que los hombres, por el impacto del calentamiento global. A este contexto se suma el hecho de que la lucha contra la desigualdad de género es crucial para combatir la inseguridad alimentaria y la crisis climática, según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que considera que por cada grado de calentamiento global, las mujeres pierden un 34% más de ingresos que los hombres en los países más desfavorecidos. Por todo ello, el World Economic Forum ha reclamado una acción colectiva acelerada que aborde la emergencia climática desde la perspectiva de género.

Con el objetivo de analizar esta problemática y sus posibles soluciones, Encuentros en La Vanguardia, en colaboración con Acciona, organizó la sesión Mujer y clima, que reunió la semana pasada en Espacio 23 de Madrid a expertas en materia medioambiental y género. Durante el evento, se abordó cómo afecta a la población femenina la emergencia climática y qué papel deben adoptar las mujeres, las empresas, los gobiernos y la ciudadanía ante esta situación. La directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña; la investigadora en biología marina de la Universidad de Cádiz, Marga López Rivas; y la socia fundadora de ONU Mujeres España, María Solanas, participaron como ponentes en el debate que pudo seguirse tanto presencialmente como por streaming a través de la página web de este diario.

Es imprescindible dar un salto cuántico, con auténticas intervenciones climáticas con perspectiva de género y marco ecofeminista

Eva SaldañaDirectora ejecutivaGreenpeace España

Las tres expertas coincidieron en advertir que el calentamiento global agrava la brecha de género ya existente, que afecta a todo el planeta, pero especialmente a los países y a los colectivos más desfavorecidos. El empoderamiento femenino es una de las vías para adoptar un papel activo ante esta situación, según la investigadora en biología marina de la Universidad de Cádiz Marga López Rivas.

Marga López Rivas explicó que forma parte de una “red internacional que aspira a llegar a las 10.000 mujeres” profesionales procedentes de disciplinas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas y Medicina que colaboran entre ellas para llevar a cabo diferentes proyectos. Se trata del proyecto de Homeward Bound, impulsado por Acciona, que en su última edición reunió a 188 mujeres de 25 países en un viaje a la Antártida el año pasado con el objetivo de generar redes colaborativas e interdisciplinares para hacer frente a los retos más acuciantes de la emergencia climática.

El rol de las mujeres es fundamental para abordar esta crisis global. Deben estar presentes en la toma de decisiones

Marga L. RivasInvestigadora en biología marinaUniversidad de Cádiz

Esta expedición a la Antártida en la que participó la investigadora en biología marina de la Universidad de Cádiz Marga López Rivas puede verse en formato audiovisual en el documental Un viaje infinito estrenado este año, que es uno de los proyectos que forma parte de la colaboración entre Acciona y Homeward Bound iniciada en el año 2016 con el propósito de luchar contra el cambio climático y visibilizar el papel de las mujeres frente a este reto. Desde entonces, más de 600 mujeres de 46 nacionalidades han participado en los programas anuales que se han organizado.

“El rol de la mujer ante la emergencia climática es fundamental”, resaltó Marga López Rivas. La investigadora en biología marina de la Universidad de Cádiz ve imprescindible “mirar hacia el futuro, ya que estamos ante una crisis global”. Para combatirla, “las mujeres debemos estar presentes en la toma de decisiones”. A modo de ejemplo, Marga López Rivas recordó la baja presencia femenina en la última Cumbre del Clima, celebrada el año pasado en Dubai, donde tan solo 15 de los 133 líderes que asistieron eran mujeres.

La acción climática debe ser más eficaz y más inclusiva, con el compromiso tanto del sector público como privado

María SolanasSocia fundadoraONU Mujeres España

ONU Mujeres España, tal como recordó su socia fundadora María Solanas, actúa también contra la emergencia climática con perspectiva de género, fomentando la igualdad y el empoderamiento de las mujeres en todos los ámbitos. ”Los impactos derivados de la climatología afectan aún más a las mujeres, en un contexto en el que existe una desigualdad estructural de género, tanto por la ausencia femenina en la toma de decisiones como por sus menores recursos económicos”. Ante esta situación, Solanas insiste en que “las mujeres han de ser agentes de cambio esenciales y protagonizar la acción climática”. De lo contrario, a su parecer, “el cambio climático profundizará aún más las brechas de género”.

Solanas aboga por “una acción climática más eficaz y más inclusiva, con el compromiso tanto del sector público como privado”. La socia fundadora de ONU Mujeres España, María Solanas, recordó que “el binomio de la igualdad de género y el cambio climático” está explícitamente recogido en la Agenda 2030”, el plan de acción impulsado por Naciones Unidas a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

El plan de acción impulsado por la ONU a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

Entre las iniciativas climáticas impulsadas por mujeres, la directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña, puso como punto de referencia histórico el “potente estallido liderado por mujeres jóvenes por el clima en 2019”. Otro ejemplo de “empoderamiento” ha sido la reciente iniciativa impulsada por 2.000 mujeres suizas mayores de 60 años, conocidas como “las abuelas por el clima” que lograron ganar un litigio contra su país en el Tribunal de Estrasburgo.

En el caso concreto de España, Eva Saldaña reveló que Greenpeace, junto a Ecologistas en Acción, Oxfam Intermón, Fridays for Future (FFF) y la Coordinadora de ONGs para el Desarrollo iniciaron también un litigio climático contra el gobierno español por inacción climática, que actualmente está en el Tribunal Constitucional con un informe pericial específico del impacto en mujeres.

Según la directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña, “diversos informes analizan cómo el cambio climático ahonda la brecha de género en el país. Las mujeres españolas reciben un mayor impacto en su salud y condiciones de vida. Las mujeres embarazadas, junto con la infancia o los enfermos crónicos, son las más vulnerables a la mala calidad del aire. También tienen más riesgo de padecer algunas enfermedades relacionadas con la contaminación y son más vulnerables que los hombres ante el calor o el frío extremos”.

En cuanto a la concienciación climática, la directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña apuntó que “se constata una mayor predisposición de las mujeres para combatir la emergencia climática, pero es necesario que tengan espacio en la toma de decisiones, acabar con la actual división sexual del trabajo, construir comunidades resilientes, blindar los derechos humanos o cambiar el modelo productivo para que no sigan siendo las más impactadas”.

La “feminización de la pobreza económica y energética”, que es “sistémica” y proviene de un modelo basado en “el patriarcado” se ve agravada por la emergencia climática, en opinión de Saldaña. “El 80% de las personas refugiadas climáticas son mujeres”, agregó sobre los datos del informe Huir del Clima de Greenpeace y CEAR destacan que si bien el Norte global es el principal responsable de la crisis climática, sus impactos y las migraciones forzadas asociadas a los mismos están ocurriendo hoy en día principalmente y con mayor gravedad en el Sur global, con consecuencias especialmente arduas para las mujeres y las niñas.

La directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña, lamentó que “los eventos climáticos extremos se han acelerado y los efectos de las olas de calor, según diversos estudios, pueden llegar a afectar 20 veces más a las mujeres que a los hombres”. Pero además del deterioro de la salud física, los efectos de la emergencia climática también afectan a su “salud mental” por las condiciones a las que están “expuestas”, subrayó.

Desde Greenpeace consideran que “cuesta que haya compromisos en las cumbres climáticas y que esos compromisos se cumplan”. Por ello, su directora ejecutiva, Eva Saldaña, apuesta por una “democracia participativa” que sirva para dar voz a mujeres y jóvenes, con el objetivo de llevar a cabo “auténticas intervenciones con perspectiva de género” y una “transición energética justa”. “Aunque parece que vaya avanzando, es imprescindible dar un salto cuántico”, concluyó Eva Saldaña.

Más de 600.000 mujeres en riesgo de ser sometidas a la mutilación genital en la UE

EFE-Ginebra

La mutilación genital femenina, prohibida en numerosos países, se sigue llevando a cabo incluso en Estados donde no está permitida. Solo en la Unión Europea (UE) más de 600.000 mujeres jóvenes corren el riesgo de ser sometidas a esta práctica, según un informe de Naciones Unidas.

El organismo considera que la lucha global contra la mutilación genital, que han sufrido 200 millones de mujeres en el mundo, se ha topado con el auge de redes transnacionales que operan fuera de los países de origen de las víctimas o de sus familias.

El estudio de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU advierte de que unos 4,3 millones de niñas siguen corriendo peligro de sufrir esta mutilación y más de 600.000 de ellas están en la UE, pese a la prohibición.

En la UE y países como Estados Unidos, Australia, Canadá o Reino Unido, algunas familias practican lo que se denomina “vacaciones de corte”, que consiste en llevar a las hijas a sus países de origen u otros lugares para someterlas a la intervención.

Mutilación genital en vacaciones

Si la mutilación genital femenina está prohibida también en el país de origen, viajan a otros lugares donde todavía no es perseguida, que se están convirtiendo en centros de ejecución de esta práctica, indica el informe sin citar naciones concretas.

También es frecuente, subraya el documento, que familias en zonas fronterizas crucen al país vecino, si en el suyo se ha prohibido la mutilación genital femenina, para ejecutar la intervención a sus hijas.

Es el caso de familias que cruzan desde zonas fronterizas de países vecinos a Somalia, Etiopía, Tanzania o Uganda, Mali, Senegal, Burkina Faso o Togo, señala la ONU, al subrayar que precisamente por ello la mutilación genital femenina es especialmente persistente en áreas próximas a fronteras.

Riesgos para la salud física y mental

El informe llama a los Estados a aumentar la cooperación regional e internacional para erradicar estas prácticas transnacionales.

“La mutilación genital femenina debe ser eliminada en todas sus formas, y con ella los estereotipos de género y las normas patriarcales que la perpetúan”, ha asegurado al presentarse el informe el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk.

Las sometidas a mutilación genital femenina suelen ser niñas menores de 15 años, y se tienen datos sobre víctimas en más de 30 países, aunque hay evidencias de que puede haberlas en otros 60.

Esta práctica puede tener graves consecuencias para la salud, desde desórdenes psicológicos hasta infecciones del tracto urinario, menstruaciones y relaciones sexuales dolorosas, o complicaciones durante el parto que pueden resultar en el fallecimiento del recién nacido.

ONU: Urge eliminar la violencia económica contra mujeres y niñas para alcanzar la igualdad de género

Por Susana Gomez

El pasado 28 de junio, se celebró el Consejo, anual, de Derechos Humanos de la ONU (ACNUDH) sobre los derechos de las mujeres. En su discurso de apertura Volker Türk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dijo que se había producido un progreso extraordinario gracias al movimiento internacional de mujeres e insistió, concretamente, en la necesidad urgente de eliminar las leyes y prácticas que perpetúan la violencia económica contra las mujeres y las niñas.

Se trata de un tipo de violencia y abuso que es menos visible pero igualmente dañina que otras formas de violencia de género. V. Türk destacó que esta forma de violencia, que incluye la negación de recursos financieros y la explotación económica, sigue siendo una barrera que impide alcanzar una mayor igualdad de género. Estos obstáculos no sólo limitan la independencia y autonomía de las mujeres, sino que también perpetúan ciclos de pobreza y marginación.

El Alto Comisionado señaló que este tipo de violencia a menudo se ve amparada por marcos legales de naturaleza discriminatoria y que para lograr una mayor igualdad, es necesario revisar y reformar estas leyes y prácticas exclusoras y desigualitarias y garantizar a las supervivientes apoyo y un acceso a la justicia equitativo. V. Türk instó a los Estados a emprender acciones concretas para desmantelar esas barreras legales, recomendando además de esa revisión y enmienda de leyes discriminatorias,  la implementación de políticas de igualdad salarial, el fomento del acceso a determinados recursos financieros, la protección contra la discriminación laboral y una educación y capacitación que preparen a las mujeres y las niñas para competir en igualdad de condiciones en el mercado laboral.

El mensaje del Alto Comisionado sirve de recordatorio a los Estados de que la igualdad de género y los derechos de las mujeres, también los económicos, pasan por la erradicación de cualquier tipo de violencia de género y, en este sentido, se trata de una responsabilidad colectiva. Los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones internacionales deben trabajar conjuntamente para acabar con ella y construir un futuro donde todas las personas independientemente de su género, puedan prosperar. El esfuerzo sostenido por parte de los países en la transformación de las estructuras sociales y económicas que perpetúan las desigualdades será clave a la hora de acercar a las mujeres la igualdad de derechos y oportunidades, construyendo así un mundo más justo y equitativo para todas las personas.

Ha aumentado considerablemente el número de casos de abusos sexuales a niños y jóvenes

l año pasado

El número de casos de abusos sexuales a niños y jóvenes ha aumentado considerablemente

El número de casos de abuso sexual de niños y adolescentes en Alemania ha aumentado significantemente en el último año. Según el informe situacional publicado por la Oficina Federal de Policía Criminal (BKA) en Wiesbaden el lunes pasado, hubo 18.497 niños menores de 14 años que fueron víctimas de abuso sexual en 2023, lo que representa un aumento del 7,7 por ciento en comparación con el año anterior. Según la BKA, aproximadamente el 30 por ciento de los sospechosos en estos casos eran ellos mismos niños y adolescentes.

Entre los adolescentes de 14 a 17 años, hubo 1.277 víctimas de abuso sexual, un aumento del 5,5 por cento en comparación con 2022. Esto representa un récord histórico en la comparación de cinco años. En más de la mitad de estos casos, existía una relación previa entre la víctima y el sospechoso. El 75 por ciento de las víctimas en todas las edades eran supuestamente mujeres.

La policía también reportó un aumento significativo del 7,4 por ciento en el número de casos relacionados con la producción, distribución, adquisición y posesión de pornografía infantil. Se alcanzó un récord de 45.191 casos en esta categoría. El número de casos ha multiplicado por más de tres desde 2019.

Se observó una notable aumentada en los casos relacionados con la pornografía infantil y juvenil. El número de tales casos aumentó en alrededor del 31 por ciento hasta 8.851 en 2023. Sorprendentemente, en muchos casos los sospechosos eran ellos mismos menores. Esto fue el caso en el 38 por ciento de los casos relacionados con la pornografía infantil y en el 49,5 por ciento relacionados con la pornografía juvenil.

La Ministra Federal de Asuntos Internos Nancy Faeser (SPD) expresó durante la presentación: “Cada día, 54 niños y adolescentes en Alemania son víctimas de abuso sexual – estos son actos horribles que nos dejan sin palabras.” Es la responsabilidad central del estado mirar y actuar cuando los niños están en peligro – pero también es la responsabilidad central de la sociedad en su totalidad.

  1. En 2023, se reportaron más de 3.000 casos adicionales de abuso sexual de menores de 18 años, lo que resalta una tendencia preocupante.
  2. respecto al aumento de casos de pornografía infantil, resulta alarmante saber que casi la mitad de los sospechosos implicados en casos de pornografía juvenil eran ellos mismos jóvenes.
  3. El número de niños menores de 14 años que fueron víctimas de abuso sexual representa una porción significativa de los casos reportados en el año, lo que subraya la necesidad urgente de medidas protectoras y educación.

Niñas nigerianas sometidas a planchado de pechos para no gustar ni ‘provocar’

POR ABDULWAHEED SOFIULLAHI

Un día después de que Mabel Peter cumpliera 10 años, tres mujeres mayores le sujetaron firmemente las piernas mientras su madre le presionaba contra los pechos un objeto ardiente, recién retirado del fuego. La niña, refugiada camerunesa en el pueblo nigeriano de Abiao, aulló de dolor. Han pasado dos décadas y Peter, de 32 años, vive con su marido en la capital de Nigeria, Abuya, y todavía padece las secuelas de aquella tortura. Sufre fuertes dolores, sus pechos son desiguales y se han vuelto flácidos porque los músculos se han debilitado. “Al principio pensaba que tener dolor era normal y tomaba analgésicos. Cuando me casé, empeoró y el doctor me confirmó que eran secuelas del material usado para planchar mis pechos”, explica la mujer a este diario.

Naciones Unidas ha calificado el planchado de senos como una de las cinco violencias contra la mujer menos documentadas del mundo. Diversos informes mencionan que unos 3,8 millones de adolescentes africanas la han podido padecer y citan a la ONU como fuente de esta estimación, pero no existen datos contrastados. Según la definición de la agencia de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), esta práctica consiste en “masajear o golpear los pechos de las niñas con objetos calientes para suprimir o revertir su crecimiento”. La finalidad es evitar el acoso, la violación o el secuestro, en definitiva, que los hombres se sientan atraídos por una chica y esta pueda seguir con su vida y sus estudios. En muchos casos este acto terriblemente doloroso lo practican las madres de las niñas.

El planchado de senos es frecuente en varios países de África Occidental y Central y especialmente en Camerún, donde se calcula que una de cada cuatro niñas ha sido sometida a esta práctica. En Nigeria, cualquier violencia contra la mujer, como la mutilación genital femenina, el planchado de senos o los matrimonios forzados, son delitos contemplados en la Ley de Prohibición de la Violencia contra las Personas (VAPP, por sus siglas en inglés). Pero la práctica sigue existiendo y castiga cada año a miles de niñas. Además, va más allá de las fronteras africanas y a principios de 2019, el diario británico The Guardian descubrió varios casos en el Reino Unido, que podrían haber afectado a unas 1.000 niñas migrantes.

Odunola Olabintan, directora y fundadora de The Health City, una organización centrada en la educación y la salud, alerta de que, además del daño psicológico, puede haber complicaciones médicas, ya que los objetos utilizados a veces no están esterilizados, lo que provoca infecciones, abscesos, daños en los tejidos y asimetría mamaria. Esta práctica también puede dañar el tejido y afectar a la producción de leche en etapas posteriores de la vida. “El planchado de los pechos es muy doloroso. Además del daño inmediato, la práctica puede causar problemas físicos graves como abscesos, quistes, picores, dolor constante, quemaduras por el contacto de objetos calientes y daños en los tejidos”, explica la experta.

Un delito a la sombra

En la comunidad de Pygba, en Abuya, el planchado de senos es tristemente frecuente. Basta una conversación con las mujeres de la zona para caer en la cuenta de que casi todas han sufrido este maltrato, como ocurrió con sus madres y sus abuelas.

Loverth David tenía 13 años y vivía en Pygba cuando su madre la obligó a someterse al planchado de senos para evitar el acoso sexual. Años después, cuando estaba a punto de casarse, David sufría fuertes dolores en los pechos que controlaba con analgésicos. “Solía ir a una farmacia a comprar medicamentos cada vez que me dolía el pecho, pero cuando me casé, el dolor empeoró y me afectaba más”, cuenta. En 2021, cuando estaba a punto de dar a luz, un médico le explicó que el planchado le había dañado el tejido mamario, que contiene las glándulas que producen la leche, lo que podía dificultar la lactancia. “Después de que el médico me informara de que los pechos planchados cuando era joven podrían afectarme cuando diera a luz, mi marido y yo comprobamos que no podíamos permitirnos el tratamiento para tratar el tejido dañado”, lamenta.

El planchado de senos suele realizarse al amanecer o al anochecer para ocultarlo a los demás miembros de la familia, especialmente a los varones. A menudo se lleva a cabo en zonas aisladas de la casa, como la cocina, donde se dispone fácilmente de los instrumentos necesarios. Según testimonios y estudios, se realiza con utensilios como piedras de moler, objetos ardientes, calabazas, martillos o espátulas. A veces, los pechos se aplastan usando un cinturón o una banda ajustada.

Maureen James, de 25 años, que creció en la misma comunidad que David, también sufrió este maltrato al cumplir 14 años. A los 16, empezó a experimentar fuertes picores y hemorragias en los pechos. La situación le provocó un profundo malestar con su madre, lo que llevó a James a huir de casa. “Me escapé y trabajé para algunas personas en el mercado de Wuse, aquí en Abuya”, cuenta. “Una de las mujeres que me alojaba se dio cuenta de mis llantos nocturnos y mis picores constantes. Me llevó al hospital, donde el médico dijo que la forma en que me plancharon los pechos me había causado una infección que requería tratamiento a largo plazo y posiblemente cirugía”, agrega, explicando que no podía pagar esos cuidados médicos y que sigue viviendo con un dolor muy fuerte.

Maureen James, víctima del planchado de senos, el 1 de junio en Abuya.
Maureen James, víctima del planchado de senos, el 1 de junio en Abuya.ABDULWAHEED SOFIULLAHI

Olanike Timipa-Uge, directora ejecutiva de Teenage Network, una organización centrada en el poder transformador de la educación y a la prevención e intervención contra la violencia de género, ha estudiado los casos de planchado en algunas comunidades de Abuya, donde, según la ONG, una de cada tres adolescentes habría sufrido esta práctica.

Timipa-Uge explica que el índice de denuncias sigue siendo muy bajo y que los casos son aún mayores en áreas alejadas de la capital. “Hemos llevado a cabo amplios programas de divulgación para educar a los progenitores sobre las graves consecuencias para la salud del planchado de senos”, señala la responsable. “Hacemos hincapié en la manera en que esta práctica perjudica el futuro de las niñas y dificulta sus aspiraciones. Además, hemos enviado numerosas cartas al Ministerio de Asuntos de la Mujer instando a la abolición de esta práctica nociva”.

En enero de este año, la prensa local nigeriana publicó que la ministra de esta cartera, Uju Kennedy-Ohanenye, visitó recientemente Pygba, justamente para interesarse por estos casos de planchado de senos, y declaró que, con el apoyo de los gobernantes tradicionales y los jefes de aldea, “se establecieron tribunales móviles especiales para procesar a las personas que se presten a tales actos de barbarie”.

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