Unicef destaca reducción de la disciplina violenta en las familias de República Dominicana

Un total de 2,216 familias dominicanas redujeron las prácticas de disciplina violenta de un 46 % a un 32 % tras participar en un programa de fortalecimiento de habilidades de crianza impulsado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (Inaipi) y el Ministerio de Educación (Minerd).

Los resultados, presentados por Unicef este martes, muestran además que las prácticas de crianza basadas en el diálogo, el afecto y el respeto aumentaron hasta alcanzar un 87 % entre las familias que completaron los cuatro encuentros formativos contemplados en el proceso.

La iniciativa busca promover modelos de crianza conscientes y libres de violencia, partiendo de la premisa de que muchas madres, padres y cuidadores reproducen patrones de maltrato aprendidos durante su propia infancia.

Una experiencia

Luisa Gómez, nombre utilizado para proteger la identidad de una participante, relató que durante años consideró normal educar mediante castigos físicos porque así había sido criada. Sin embargo, explicó que los talleres le permitieron comprender el impacto emocional de esas experiencias y cambiar la forma en que se relaciona con su hija.

“Mis padres me golpeaban, y crecí con ese dolor sin saber que se debía a mi infancia; cuando acudí a la charla entendí la razón de mi angustia y el por qué jamás debía hacer eso con mi hija”, expresó.

Impacto de la violencia en la niñez

Unicef recordó que la violencia contra niños y niñas no se limita al castigo físico. También incluye gritos, amenazas, humillaciones y otras formas de maltrato emocional que afectan la autoestima, la sensación de seguridad y el desarrollo integral de la niñez.

La organización señaló que diversos estudios han demostrado que crecer en ambientes violentos incrementa el riesgo de dificultades de aprendizaje, problemas de salud mental y una mayor probabilidad de involucrarse en conductas violentas o situaciones de exclusión social durante la vida adulta.

Carlos Carrera, representante de Unicef en República Dominicana, destacó que detrás de las estadísticas existen historias de transformación familiar.

“Madres que ahora dialogan antes de castigar. Padres que participan por primera vez en actividades de estimulación temprana“, afirmó.

Asimismo, informó que la participación de padres y cuidadores masculinos en actividades de estimulación temprana aumentó de 13 % a 15 %, reflejando avances en la corresponsabilidad de la crianza.

Evidencia a favor de la crianza positiva

Según Unicef, la evidencia internacional demuestra que los modelos educativos basados en el afecto, el establecimiento de límites claros y el respeto mutuo resultan más efectivos para promover el desarrollo infantil que el uso de la violencia.La entidad explicó que, aunque los castigos físicos o verbales pueden generar obediencia inmediata, no contribuyen al desarrollo de capacidades fundamentales como la autorregulación emocional, la empatía y la resolución pacífica de conflictos.Para Agneris Lendor, consultora senior del área de primera infancia, y Silvia Corral, especialista internacional en educación y primera infancia de Unicef, los cambios observados en las familias participantes muestran que es posible romper ciclos intergeneracionales de violencia mediante el acompañamiento adecuado.

Mes de la Crianza y Día Internacional del Juego

Durante junio, Unicef desarrolla la campaña global Mes de la Crianza bajo el lema “Juntos por las madres y los padres”, con el objetivo de reconocer y fortalecer el papel de quienes cuidan a niños, niñas y adolescentes.

La organización destacó además que el próximo 11 de junio se conmemora el Día Internacional del Juego, una fecha que reconoce esta actividad como un derecho fundamental y una herramienta clave para el aprendizaje, el bienestar y el desarrollo integral de la niñez.

Según Unicef, el juego fortalece los vínculos afectivos, estimula el desarrollo cognitivo y emocional y ofrece a las familias oportunidades para educar desde la confianza, la escucha y el afecto.

Persisten altos niveles de violencia infantil

La entidad advirtió que la violencia contra la infancia sigue siendo una realidad preocupante en República Dominicana.

Datos de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar-Mics 2019) indican que el 50 % de los niños y niñas entre 1 y 14 años experimentó agresiones psicológicas, mientras que el 46 % fue sometido a castigos físicos.

Las cifras muestran que estas prácticas alcanzan su mayor incidencia entre niños y niñas de tres y cuatro años, afectando al 70 % de este grupo etario.

Unicef resaltó que el 32 % de la población dominicana es menor de 18 años y que el 34 % de ese segmento corresponde a niños de entre cero y cinco años, una etapa considerada determinante para el desarrollo emocional, social y cognitivo.

“La crianza no puede recaer únicamente sobre las familias. Se necesitan políticas públicas, servicios y entornos seguros que permitan a madres, padres y cuidadores brindar a sus hijos oportunidades para jugar, aprender y crecer”, manifestó Carrera.

La organización afirmó que continuará promoviendo iniciativas como el proyecto regional “A criar se aprende” y la estrategia comunicacional “Los Datos Cuentan”, orientadas a ofrecer información basada en evidencia y a impulsar políticas públicas que fortalezcan la protección y el desarrollo de la niñez.

Unicef concluyó que sustituir la violencia por el diálogo, el juego y el afecto no solo mejora el presente de los niños y niñas, sino que contribuye a construir sociedades más pacíficas, saludables y equitativas.

Derechos humanos y empoderamiento femenino: cuando la igualdad deja de ser retórica

Ana Giacomette Ferrer
Presidenta del Centro Colombiano de Derecho Procesal Constitucional

Hablar de derechos humanos de la mujer y de empoderamiento constituye, en mí concepto, dos caras de una misma moneda. Por ello, no puedo dejar de traer a esta columna algunas ideas ampliamente debatidas en distintos escenarios iberoamericanos, entre ellos las primeras Jornadas denominadas “El empoderamiento de la mujer en la vida jurídica”, realizadas en Puebla (México) en 2019, y el Congreso Internacional de Oralidad organizado por la Universidad del Pacífico de Ecuador en 2020, en el que participé como conferencista invitada.

En ambos espacios se escucharon voces diversas; hubo denuncias profundas, experiencias personales y debates intensos. Pero, más allá de las diferencias, aparecía una constante: la lucha histórica de las mujeres por alcanzar condiciones reales de igualdad. Y es justo reconocer que los avances han sido importantes. Hoy las mujeres ocupan espacios sociales, académicos, económicos y políticos que durante décadas les estuvieron restringidos, asumen roles de liderazgo y participan activamente en escenarios de toma de decisiones.

Sin embargo, el camino no ha concluido. El esfuerzo de las mujeres por incorporarse plenamente a la vida pública sigue enfrentando lo que desde la década de los setenta se denominó techo de cristal: una metáfora que describe aquellas barreras invisibles que limitan o dificultan el acceso de las mujeres a los niveles más altos de decisión y liderazgo.

Lo más complejo es que esas barreras no suelen estar escritas en una norma ni aparecer expresamente en un reglamento. Se construyen desde imaginarios colectivos, estereotipos y prácticas culturales arraigadas que, de manera silenciosa, condicionan oportunidades y reproducen desigualdades. Son obstáculos difíciles de identificar precisamente porque operan bajo la apariencia de normalidad.

Desde la perspectiva del Derecho Procesal Constitucional, la discusión trasciende la existencia formal de derechos o de mecanismos de participación. La verdadera pregunta constitucional es otra: ¿basta reconocer derechos si persisten estructuras que dificultan su ejercicio efectivo? Porque la igualdad no se agota en el acceso; exige también condiciones reales para permanecer, participar y decidir.

Y es precisamente allí donde subsiste uno de los mayores desafíos. Esas estructuras invisibles no solo limitan el acceso a espacios de decisión; también hacen más difícil el ascenso de la mujer en sus múltiples dimensiones: como madre, como profesional, como ciudadana y como ser humano. Persisten expectativas sociales que parecen imponer una carga adicional: demostrar más, renunciar más, sacrificar más.

La pregunta sigue abierta: ¿por qué el éxito personal y profesional de una mujer continúa presentándose, muchas veces, como una elección entre proyectos que deberían coexistir y no excluirse? Una sociedad verdaderamente comprometida con los derechos humanos y el empoderamiento femenino no puede exigir a la mujer renunciar a una parte de sí misma para conquistar otra. El verdadero empoderamiento no consiste únicamente en abrir puertas, sino en garantizar que, al cruzarlas, no tenga que dejar su identidad, sus afectos o su proyecto de vida al otro lado.

Ahora bien, a mi juicio, el empoderamiento de la mujer en cargos directivos (tanto públicos como privados) no es incompatible con su condición de madre y, en muchos casos, principal cuidadora del núcleo familiar. Por el contrario, es allí donde muchas veces se evidencia con mayor claridad la complejidad y fortaleza de ese empoderamiento, especialmente cuando se trata de mujeres que asumen, además, la enorme responsabilidad de una familia monoparental.

No obstante, la Corte Constitucional ha subrayado (véanse, entre otras, las sentencias T-255 de 2024 y T-088 de 2026) que este empoderamiento debe ir acompañado de una redistribución equitativa de las cargas de cuidado, para evitar que la realización personal y profesional exija renunciar a aspectos esenciales de la vida. En este sentido, el derecho al cuidado, entendido como un derecho fundamental y no como una carga exclusiva de las mujeres, debe ser garantizado por el Estado y la sociedad, promoviendo condiciones de igualdad real y la participación activa de los hombres en estas labores.

Surgen entonces interrogantes inevitables: ¿el poder de la mujer es un mito o una realidad? ¿Dónde reside su auténtico poder? Tal vez la respuesta no esté únicamente en el acceso a espacios de decisión, sino en la posibilidad real de construir un proyecto de vida pleno, libre y coherente consigo misma. Este poder se consolida cuando se eliminan las barreras que perpetúan la discriminación y se garantiza un trato igualitario en todos los ámbitos de la vida.

Así, el verdadero desafío radica en transformar las estructuras sociales y culturales que aún limitan el desarrollo integral de la mujer, porque la efectividad de los derechos humanos no se mide por su proclamación en los textos normativos, sino por la posibilidad real de ejercerlos en condiciones de igualdad y dignidad.

La iniciativa ‘EsMujer’ reclama ante el Congreso de España una estrategia de salud para la mujer

La iniciativa ‘EsMujer. Estrategia de Salud de la Mujer en España’ ha elaborado un documento en el que reclama una estrategia de salud de la mujer en España, concebido como una llamada a la acción para que la administración sanitaria pueda trabajar en una hoja de ruta que permita abordar de forma integral las necesidades sanitarias de las mujeres a lo largo de toda su vida.

‘EsMujer. Estrategia de Salud de la Mujer en España’ es una iniciativa impulsada por las compañías farmacéuticas Astellas Pharma, Organon y Theramex que reúne a expertos clínicos, sociedades científicas y representantes de pacientes para promover el desarrollo de una estrategia específica dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS).

El documento se ha presentado en la Sala Ernest Lluch del Congreso de los Diputados y está avalado por la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM); la Fundación Española para el Estudio de la Menopausia (FEEM); la Asociación Española de Urología (AEU); Mujeres en Farma; el Observatorio de Salud; la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Neurología (SEN) y ha colaborado en el proyecto el Foro Español de Pacientes (FEP).

Según informa la iniciativa, el documento parte de una visión longitudinal de la salud de la mujer y se estructura en torno a tres grandes ámbitos: la salud de la mujer ante enfermedades prevalentes a lo largo del curso de vida, la salud de la mujer en la edad reproductiva y también la salud en el climaterio. La iniciativa afirma que esta aproximación permite analizar las necesidades específicas de cada momento del ciclo vital de las mujeres e incorporar propuestas adaptadas a cada etapa.

En este sentido, la doctora Esther de la Viuda, que ha coordinado el documento, ha destacado la vinculación entre la enfermedad cardiovascular y el cáncer de mama como las principales causas de muerte de las mujeres y ha puesto en valor la necesidad de que la futura Estrategia de Salud de la Mujer incorpore de forma prioritaria medidas orientadas a la prevención, la detección precoz y el control de los factores de riesgo cardiovascular.

Por su parte, el doctor Francisco Carmona, también coordinador, ha considerado que la salud en la edad reproductiva sufre una brecha silenciosa con alto coste social y ha centrado su intervención en tres condiciones de salud determinantes en esta etapa vital de la mujer: los miomas uterinos, la endometriosis y la adenomiosis como enfermedades benignas desde el punto de vista oncológico, pero no desde el punto de vista vital, funcional ni económico.

Sobre la salud de la mujer durante el climaterio, el doctor Pluvio Coronado, que ha coordinado el documento, ha expuesto que, según estudios realizados en población en España, el 50 por ciento de las mujeres peri y posmenopáusicas ven su calidad de vida afectada en un 39 por ciento o más debido a los síntomas climatéricos, así como que los síntomas vasomotores (VMS), representados por los sofocos y las sudoraciones nocturnas, son los más comunes y afectan hasta al 80 por ciento de las mujeres durante la transición a la menopausia.

En el apartado de llamada a la acción, los tres expertos en salud de la mujer expusieron algunas propuestas que consideran cruciales incorporar en una futura Estrategia de Salud de la Mujer en el SNS y que tienen que ver con promover la investigación biomédica sin sesgo de sexo, reforzar los programas formativos universitarios y de formación continuada de los profesionales sanitarios en materia de salud de la mujer, reforzar la prevención y control precoz de factores de riesgo cardiometabólicos en la mujer o incorporar la salud mental.

También se propone estandarizar la atención sanitaria al dolor menstrual intenso, los miomas y el sangrado uterino anormal, incorporar un abordaje específico a la patología ginecológica benigna, integrar la salud menstrual en el entorno laboral, crear unidades de menopausia multidisciplinares en hospitales y atención primaria o fomentar el acceso equitativo a todo tipo de soluciones farmacológicas y no farmacológicas para la menopausia.

Unicef y migración dominicana coordinan atención a niños y adolescentes

Autoridades de la Dirección General de Migración (DGM) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), realizaron una reunión de seguimiento y coordinación de acciones conjuntas en favor de los niños y los jóvenes que son recibidos en los centros de procesamiento de control migratorio de la institución.

La agenda se centró en la revisión de los protocolos de actuación y los memorándums de entendimiento interinstitucional en el que también se incluye al Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani). El encuentro estuvo encabezado por el director de la DGM, Vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, ARD., y por Carlos Carrera de Unicef, junto a representantes de ambas instituciones.

También se identificaron oportunidades para optimizar la colaboración interinstitucional en la gestión de los espacios seguros donados por Unicef, que funcionan en los centros de procesamiento de migrantes indocumentados de la DGM.

Además, intercambiaron buenas prácticas para la optimización de los servicios de asistencia médica y psicológica para los menores de edad indocumentados y sus familias; que se ofrecen con un enfoque de respeto a la dignidad humana y las normativas internacionales de derechos humanos, en los centros de procesamiento migratorios.

Las comisiones técnicas, pasaron revista a los avances estructurales de las instalaciones donadas, enfocándose en la solución de adecuación física y las necesidades de conectividad eléctrica, en las áreas que acogen a los menores y su familia. Por la DGM también estuvieron presentes el General de Brigada Piloto Juan Carlos Vicente Pérez (FARD), Director de Inteligencia Migratoria; el Coronel Manuel Antonio Carrasco Guerrero (ERD), Director de Control Migratorio

Reconocen la contribución de la mujer al progreso social durante encuentro en San Francisco de Macorís.

SAN FRANCISCO DE MACORÍS.– Más de 300 mujeres, entre docentes, líderes comunitarias, pastoras y representantes del ámbito deportivo, participaron este viernes en el encuentro “Mujer: Docente, Liderazgo y Legado”, una jornada formativa impartida por la coach ejecutiva y de equipos Sonia Colombo.

La actividad fue organizada por el movimiento San Francisco Merece Más, contó con el respaldo del regidor honorífico de San Francisco de Macorís, Luis Gabriel Ventura, quien destacó la importancia de promover espacios de capacitación dirigidos a las mujeres de la provincia.

Ventura explicó que el objetivo del encuentro fue dotar a las participantes de herramientas que puedan replicar en sus entornos familiares, educativos y comunitarios.

“Hoy más de 300 maestras y líderes están aquí en San Francisco de Macorís para que puedan llevar estas herramientas a los centros educativos y a las comunidades. Aquí hay pastoras, líderes deportivas y mujeres que trabajan día a día por esta ciudad”, expresó.

El dirigente señaló que la conferencista cuenta con amplia experiencia en procesos de formación y crecimiento personal, por lo que consideró valioso acercar este tipo de iniciativas a la población femenina de la provincia.

“Es importante traer a San Francisco personas como Sonia, que tiene todas unas herramientas para dar, y nosotros nos sentimos satisfechos como regidor de San Francisco de Macorís de esta formación para las mujeres franco-macorizanas”, afirmó.

Asimismo, sostuvo que las mujeres desempeñan un papel fundamental en los distintos espacios de la sociedad.

“Son líderes en la familia, son líderes en los centros educativos, son líderes en las iglesias, son líderes en el deporte; donde quiera la mujer tiene ese liderazgo”, manifestó.

Por su parte, Sonia Colombo agradeció la invitación y resaltó el impacto que tienen las mujeres en la transformación de sus comunidades y del país.

“Creo que cuando nosotras las mujeres decidimos transformarnos, estamos transformando también a la familia, estamos transformando nuestras comunidades, nuestras ciudades, nuestros pueblos, nuestros campos y las aulas, y por ende estamos transformando el país”, expresó ante las asistentes.

La conferencista también destacó el papel que desempeñan las mujeres en la construcción de la sociedad y en la formación de nuevas generaciones.

“Las mujeres tenemos este compromiso tan grande. Somos la mitad de la población y parimos a la otra mitad”, señaló.

El encuentro estuvo enfocado en el fortalecimiento del liderazgo femenino, el desarrollo personal y la reflexión sobre el legado que las mujeres pueden dejar desde los diferentes ámbitos en los que se desempeñan.

Escuchar a los hombres para frenar los feminicidios, la apuesta inédita del Ministerio de la Mujer

Por Indhira Suero y Elvira Lora

El número es brutal en su simplicidad: cada diez minutos, alguien en República Dominicana llama al 911 para reportar violencia intrafamiliar. En lo que va de 2026, más de 30 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas —un incremento del 36.4% respecto al mismo período del año anterior—, y apenas el 13% de ellas había denunciado antes de ser asesinadas. El sistema, como admitió la propia ministra de Interior y Policía, Faride Raful, ha fallado en la prevención.

Frente a ese escenario, el Ministerio de la Mujer decidió hacer algo que, sorprendentemente, nunca se había hecho antes en el país: preguntarles a los hombres.

La consulta que nadie había hecho

“Cuando empezamos a buscar antecedentes sobre los hombres, no encontramos nada”, reconoce Lili Luciano, viceministra de Cultura e Igualdad del Ministerio de la Mujer, estratega en comunicación y periodista de trayectoria. La constatación fue el punto de partida de la Consulta Nacional para la Reducción de Riesgos de Violencia hacia las Mujeres, lanzada formalmente a finales de mayo bajo el lema “Voces que aportan soluciones desde la población masculina”.

La iniciativa contempla la participación de más de 5,000 hombres de distintos sectores y territorios del país, con una meta de 100 hombres por municipio, en articulación con la Liga Municipal Dominicana y el apoyo técnico del psicólogo clínico Luis Vergés, además del respaldo del Sistema de Naciones Unidas. El proceso arrancó en la primera semana de junio en formato híbrido —virtual e impreso— para adaptarse a poblaciones como la de los transportistas, que prefieren el soporte físico.

“Nosotros queremos ver cómo perciben la violencia hacia las mujeres, pero también entender esa concepción cultural que se tiene en República Dominicana sobre las diferentes manifestaciones de violencia”, explica Luciano. “Yo creo que es muy necesario escuchar las voces de los hombres para poder tener una estrategia integral”.

Una mirada que siempre excluyó a la mitad

La ausencia de datos sobre la población masculina no es un detalle menor: revela una brecha estructural en la forma en que el Estado dominicano ha abordado la violencia de género durante décadas.

El Ministerio ya había realizado una consulta con 3,700 mujeres a nivel nacional y otra adaptada con UNICEF dirigida a niñas y adolescentes. Pero del lado masculino, el vacío era total. “Todo lo que se ha hecho en República Dominicana para la prevención y respuesta a la violencia ha sido centrado en mujeres”, señala Luciano. “En las últimas décadas también incluyeron a las adolescentes. Pero con los hombres, no encontramos nada”.

La consulta será anónima —una decisión deliberada para garantizar respuestas honestas— y se presume que entre los 5,000 participantes surgirán perfiles de hombres con antecedentes de violencia. “Como es anónima, tenemos la esperanza de que dentro de esos 5,000 hombres salgan perfiles con esa característica. Es muy probable que salga”, afirma la viceministra.

Masculinidades constructivas: deconstruir lo que la sociedad construyó

Uno de los conceptos que ha comenzado a circular con fuerza desde el Ministerio es el de masculinidades constructivas, un término acuñado por la socióloga feminista Raewyn Connell, que sostiene que así como existe una construcción social de masculinidades violentas, esa misma construcción puede ser deconstruida.

“Lo que la teoría de ella es que así como hay una construcción de masculinidades violentas, esa construcción social se puede des-construir”, explica Luciano. “Nosotros entendimos que para este proceso ese término se adecuaba bastante bien a lo que queremos, que es justamente des-construir esa cultura“.

La viceministra también desmonta uno de los mitos más extendidos: que todos los hombres, o la mayoría, son violentos. “No es verdad que los 5 millones de hombres son violentos”, dice. Y lo que encontró al sentarse con los altos mandos de la Policía Nacional la sorprendió: “Ellos mismos nos dijeron: ’¿Qué bueno que ustedes vinieron, porque a nosotros nos tienen como que todo el que porta un arma de fuego es violento.'” La institución policial, señala, está “bien sensibilizada” y fue la segunda en sumarse al proyecto, tras la Liga Municipal, llegando incluso a solicitar que se incluyeran variables específicas en el cuestionario.

Retomar la rectoría: el rol que quedó sepultado bajo la urgencia

Más allá de la consulta, Luciano describe un Ministerio que está recuperando su función rectora de la política de igualdad —una función que, reconoce, quedó opacada por la presión de dar respuestas operativas inmediatas a la violencia.

“Como había que dar una respuesta rápida, yo creo que el Ministerio de la Mujer, la parte operativa se impuso sobre el rol rector que tiene”, analiza. El resultado fue que instituciones clave como el Ministerio de Educación quedaron fuera del circuito. “Me sorprende que no estuvieran conversando con el Ministerio de Educación o que no estuvieran tan de cerca con la policía.”

Hoy, el Ministerio trabaja en varios frentes simultáneos:

  • Plan Nacional de Violencia: Encontrado en construcción al llegar la actual gestión en enero, ya está listo y en fase de diagramación para ser lanzado por el Ejecutivo en los próximos días.
  • Protocolo para medios de comunicación: En etapa avanzada, busca que los dueños y tomadores de decisiones de los medios asuman responsabilidad social en la cobertura de feminicidios. Una de las medidas más concretas: incluir las líneas de atención en cada nota sobre violencia de género. “Algo tan sencillo como eso puede hacer el cambio”, dice Luciano.
  • Articulación con el Ministerio de Educación: Las conversaciones para que el Ministerio de la Mujer vuelva a tener presencia en las discusiones educativas están “bastante avanzadas”.
  • Coordinación con el 911: Para integrar los servicios de atención en la respuesta de emergencia.

El presupuesto, el elefante en la habitación

La consulta no estaba contemplada en el presupuesto original del Estado. Fue una propuesta que el equipo trajo a la mesa al asumir en enero. Para financiarla, el Ministerio recurrió a una fórmula mixta: la operatividad y los honorarios del doctor Vergés son cubiertos en parte por la Agencia de Naciones Unidas, mientras que la aplicación en territorio se financia con recursos propios del Ministerio, “readecuando recursos, quitando allí, quitando aquí”, describe Luciano sin eufemismos.

“Nos encantaría tener mayores presupuestos”, admite. “Pero como dice la ministra, vamos a hacer el trabajo, que cuando el trabajo esté hecho, cuando tengamos los proyectos listos, el dinero tiene que aparecer.”

Las casas de acogida y el caso Esmeralda Moronta

La viceministra también salió al paso de las críticas que, tras el caso de Esmeralda Moronta, pusieron en el ojo público a las casas de acogida. Para Luciano, desacreditar ese sistema —imperfecto, pero existente— puede tener consecuencias letales.

“Quizás hay una mujer que necesite irse a una casa porque no todo el mundo tiene un círculo que lo cuide, familia o recursos”, advierte. “La cantidad de mujeres que se salvan porque fueron resguardadas en esa casa de acogida son muchas frente a la que lamentablemente se pierde. No podemos sembrar ese pánico en las mujeres”.

Una respuesta que llega tarde, pero llega

Con más de 30 feminicidios acumulados al cierre del primer semestre de 2026, el incremento del 36.4% respecto al año anterior, 17,552 denuncias solo en el primer trimestre y organizaciones de mujeres que ya anunciaron una ruta nacional de movilización, la presión sobre el Estado dominicano es máxima.

La Consulta Nacional de Hombres no es una solución inmediata. Sus resultados tardarán en procesarse y sus efectos en transformar conductas, más aún. Pero en un país donde nunca antes se había preguntado sistemáticamente a los hombres qué piensan sobre la violencia que ejercen o que los rodea, el solo hecho de formular la pregunta es, en sí mismo, un cambio de paradigma.

Cambio generacional en la crianza de la niñez, según estudio

El Instituto de Estadísticas reveló el estudio “Experiencias de crianza de menores en Puerto Rico”, una investigación dirigida a identificar herramientas para prevenir el maltrato infantil y conocer las formas de crianza en la isla.

Los hallazgos reflejan un importante cambio generacional, ya que la mayoría de los cuidadores indicó que utiliza estilos de crianza distintos a los que experimentó durante su infancia. Sin embargo, un 4 % de los encuestados aún favorece el castigo físico como método disciplinario.

El estudio recopiló las experiencias, retos y necesidades de 1,143 participantes, ofreciendo una radiografía de la vida familiar en Puerto Rico.

Entre los principales desafíos identificados, el 62.3 % señaló que lograr un balance entre las responsabilidades laborales y familiares representa su mayor reto. Además, el 41.6 % expresó necesitar herramientas para manejar el estrés y atender su salud mental.

Uno de los datos más alentadores es que el 94 % de los participantes afirmó reconocer y elogiar frecuentemente los logros de sus hijos, una práctica de refuerzo positivo que contribuye al desarrollo emocional y social de las futuras generaciones.

Foro revela violencia de género contra las mujeres afrodescendientes va en aumento

Un foro sobre violencia de género contra las mujeres afrodescendientes, realizó el Ministerio de la Mujer en conjunto con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). La actividad se enfocó en la Recomendación Nro. 5 del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI).

Todo esto en busca de incidir en su implementación en el marco de los planes y estrategias nacionales de Panamá para abordar la prevención y respuesta a la violencia basada en género (VBG).

Durante el foro se realizaron dos paneles. El primero de ellos, titulado “Transformación Social, Igualdad, Protección y Erradicación de la Violencia Basada en Género hacia las Mujeres Afrodescendientes”, estuvo moderado por Cecilia Moreno y contó con las ponencias de las licenciadas Eusebia Solís, Jembell Chifundo y Mireya Peart.

Desafíos para Panamá

El siguiente panel fue “Presentación de la Recomendación 5 sobre VBG contra las Mujeres Afrodescendientes”, moderado por Verónica Wharton, directora de la Secretaría Nacional para el Desarrollo de los Afropanameños (SENADAP), y contó como panelistas con la licenciada Siria Martínez, la fiscal superior Geomara Jones y la coordinadora del Centro de Atención Integral (CAI) de Colón, Tania Pérez.

El evento contó con la participación de la ministra de la Mujer, Niurka Palacio, quien destacó que, a pesar de los avances significativos en materia educativa, persisten desafíos estructurales importantes en el mercado laboral para las mujeres afrodescendientes.

“Ningún avance será completo si no internalizamos la Recomendación 5 del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI) como un mandato ético que nos obliga a implementar medidas para la prevención y asegurar el abordaje de la violencia contra las mujeres y niñas desde la interseccionalidad”, detalló la titular.

Violencia en aumento

Por su parte, Edith Castillo, representante de UNFPA Panamá, manifestó que, en América Latina, la violencia basada en género que afecta sobre todo a las mujeres afrodescendientes sigue en aumento, lo que hace de este un tema permanente y vigente.

“Las recomendaciones del MESECVI visibilizan los problemas de violencia contra las mujeres, lo que permite reflexionar con las instituciones y la sociedad civil sobre las acciones que en Panamá se pueden impulsar para mejorar los ámbitos en materia de justicia, visibilidad e información que evidencie la realidad de esta problemática y cómo la misma afecta al país”, destacó.

La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará) fue adoptada por la totalidad de los Estados de América Latina y el Caribe en 1994. Esta convención define la violencia contra las mujeres como una violación a los derechos humanos y compromete a los Estados a garantizar a todas las mujeres el derecho a una vida libre de violencia. La implementación efectiva de la convención requiere de acompañamiento, seguimiento y evaluación continua e independiente, para lo cual se creó en 2004 el Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI).

Venezolanas protestan ante el Ministerio de la Mujer para denunciar torturas y violencia sexual contra presas políticas

 

Una delegación de familiares logró ingresar a la sede del organismo para entrevistarse con la ministra de la Mujer, Yelitze Santaella, Sin embargo, el encuentro generó rechazo entre las denunciantes.

La activista Evelyn Pinto, miembro de la Alianza de Mujeres Políticas, criticó la posición de la funcionaria al señalar que emitió cuestionamientos contra los familiares de las detenidas, formulando preguntas como “¿son desaparecidos o no?” y “¿de qué se les acusa?”.

“Utilizan el cuerpo de la mujer como un botín”

A pesar de que la ministra defendió su gestión destacando la habilitación de un centro de atención ginecológica en el Centro de Formación Femenina Las Crisálidas, la activista señaló que los problemas estructurales son mucho más graves. Pinto denunció requisas con marcada connotación sexual y la práctica de la “desnudez forzada”, métodos que, afirmó, son aplicados sistemáticamente a las detenidas y a las mujeres que acuden de visita en su papel de cuidadoras.

La representante visibilizó el ensañamiento contra ese sector: “Sabemos que, por la falta de agua, se ha visto afectada su higiene menstrual y no tienen acceso a productos básicos. Son separadas de sus hijos en período de lactancia, y tenemos muchísimos casos de mujeres relacionadas con la Operación Gedeón que han sido víctimas de torturas. Hay un trato diferenciado con las presas relacionadas con la política; utilizan el cuerpo de la mujer como un botín”.

Exigencia de investigación independiente

Las manifestantes entregaron un documento con exigencias dirigidas al despacho de Santaella. La primera solicitud es una revisión e inspección exhaustiva de cada una de las cárceles de mujeres y calabozos policiales del país, con énfasis en auditar institutos penitenciarios que teóricamente son de reclusión exclusiva para hombres, pero en los cuales existen reportes de población femenina detenida.

Exigieron asimismo que el ministerio inste a los órganos de justicia a investigación independiente, transparente y con enfoque de género sobre las denuncias de agresiones sexuales y torturas. Las manifestantes recordaron a las autoridades que esos delitos constituyen graves violaciones de los derechos humanos que afectan a quienes siguen tras las rejas y a las excarceladas.

La movilización contó con el respaldo del Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), organización que instó a los organismos gubernamentales a “escuchar a las víctimas con responsabilidad y solidaridad”, en lugar de desestimar sus testimonios.

 

Unicef destaca inclusión de la niñez en el Plan de Desarrollo Económico y Social 2026-2030

Unicef destaca inclusión de niñez en Plan de Desarrollo 2026-2030

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) destacó este domingo la incorporación de la niñez y la adolescencia en el nuevo Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) de Bolivia para el periodo 2026-2030.

Un hito histórico para Bolivia

La representante del organismo en el país, Katya Marino, calificó este avance como un “hito histórico” que posiciona las necesidades de los menores en el corazón de la planificación estatal. A través de un mensaje institucional, Marino subrayó que este logro es el resultado de un proceso de planificación participativo donde se integraron las voces de los propios niños y adolescentes bolivianos.

Participación ciudadana desde temprana edad

“Promovimos la incorporación de sus sueños y preocupaciones para que sean el eje de la planificación nacional”, afirmó la representante. Resaltó que la participación ciudadana desde temprana edad es clave para la construcción de políticas públicas efectivas.

En el marco del Día del Niño, Unicef destacó la inclusión estructural de la niñez y adolescencia en el PDES • UNICEF Bolivia

Acompañamiento técnico riguroso

La participación de Unicef no se limitó a la promoción social, sino que incluyó un acompañamiento técnico riguroso. El organismo aportó evidencia empírica y experiencias internacionales para definir líneas estratégicas, objetivos e indicadores medibles que permitan evaluar el impacto de las políticas estatales en la población infantil durante el próximo quinquenio.

Compromiso del Estado boliviano

Esta nueva estructura del PDES 2026-2030 se considera un logro colectivo alcanzado en coordinación con diversos actores gubernamentales. Al incluir indicadores específicos con enfoque de niñez, el Estado boliviano adquiere el compromiso de priorizar la inversión y los esfuerzos institucionales en áreas críticas para el desarrollo integral de los menores.

Un precedente en políticas públicas

De esta forma, Unicef remarcó que la construcción de estas políticas públicas marca un precedente en el país, permitiendo que la niñez pase de ser un sector asistido a ser un actor activo en la definición de las prioridades nacionales para los próximos años.

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